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viernes, 10 de diciembre de 2010

Presunto Culpable (Negrete y Hernández, 2010)

Por Andrea López

“Cuando alguien te dice que metieron a un delincuente a la cárcel te alegras y hasta pides que lo dejen allí para que no le haga daño a más nadie en la calle”.

Estas son más o menos las palabras que pronuncia Antonio (Toño) Zúñiga, joven de 26 años, trabajador de Iztapalapa en México DF al inicio del documental del cual es protagonista y que obtuvo el galardón de Humanitas Award otorgado por la IDA: Presunto Culpable.

Pues bien, este chico inocente fue -en el argot mexica- “levantado” en el año 2005 por la policía en su lugar de trabajo. Tras golpizas y testimonio de un falso testigo, el sistema judicial de su país lo acusó de homicidio y sentenció a veinte años de presidio. Allí entendió que esta opinión generalizada obedece, en la mayoría de los casos, a la ignorancia que permea a intereses económicos y discriminatorios.

Dirigido por una pareja de abogados que para el momento emprendían estudios de postgrado en los Estados Unidos y que se hallaba sumamente preocupada por los vicios imperantes en el sistema jurídico de su país de origen; el documental no sólo se ocupó de revisar el expediente de Toño, encontrar que la licencia del fiscal acusador era falsa, conseguirle un abogado defensor que no cobrara, abrir un nuevo juicio y registrar en video todo el proceso, así como la vivencia de su mujer y familia; sino que además consiguió liberarlo de un sistema viciado que se mantiene a costa de los jugosos dividendos de la corrupción administrativa y judicial.

En resumidas cuentas, diremos que Presunto Culpable ha logrado en el siglo XXI lo que en 1988 consiguiera Errol Morris en The Thin Blue Line. Esto es, no sólo denunciar y develar un sistema discriminador y violador de derechos humanos, sino además concluir el trabajo audiovisual logrando justicia en la realidad. Sin duda, el sueño de cualquier documentalista y activista social.

Aunque en principio el propósito de este análisis desistió de la comparación entre el documental de Morris con el de la dupla Negrete-Hernández, es posible que tropecemos con aristas que convergen en ambos audiovisuales, así como en diferencias en cuanto a su tratamiento.

Como ya mencionamos, Presunto Culpable hace un retrato de Toño, un joven que es arrestado y sentenciado bajo el cargo de asesinato y que aún sabiéndose inocente llegó a resignarse ante su realidad asumiendo el presidio como una prueba de fortaleza divina: Fue así que se dedicó a entrenar, bailar y componer canciones en la cárcel. Vale decir que estas últimas impregnan de emoción al documental.

Layda Negrete y Roberto Hernández (los abogados realizadores) logran contactarlo y hacerle ver que lo que vivía no era una prueba de Dios, sino la consecuencia de un sistema que actúa de acuerdo a intereses económicos, infrahumanos, descompuestos.

Las pruebas de la abogada acusadora no estaban claras, datos relevantes respecto a su inocencia habían sido obviados en su expediente. La prueba más fuerte pesaba sobre un chavo que no estuvo presente en los hechos y que lo acusó después de haber sido coaccionado por los policías. El testimonio de este chico se midió contra el de tres testigos que vieron a Toño trabajando a la hora del suceso (bastante alejado por cierto) pero que sin embargo fue suficiente para un juez que impuso una condena de dos décadas.

Pronto, la esperanza de un nuevo juicio se vio opacada por el hecho de que el juez sería el mismo que dictó la condena inicial. Fue entonces cuando el expediente se subrayó y Toño fue cuidadosamente entrenado a participar personalmente en su defensa.

A diferencia de La Delgada Línea Azul, el renovado juicio de Toño carece de recreaciones ficticias de los hechos. En su lugar, las cámaras develan la cruda realidad de lo ocurrido a través de las patéticas audiencias realizadas en kafkianas, claustrofóbicas y hacinadas oficinas públicas mexicanas, en las que el acusado observa todo a través de los barrotes. Y es así cuando, a pesar de las negativas a responder, o contradictorias revelaciones de los policías (que incluso llegan a intimidar a las cámaras con amenazas y chantajes) hasta el coaccionado testigo acepta en el careo que jamás vio a Toño en la hora y lugar del crimen. Aún así, el juez reitera su sentencia.

Lo más fuerte de todo es la respuesta de la abogada acusadora cuando ante las pruebas de inocencia se le pregunta ¿por qué acusa a un inocente? Y ésta responde: “Porque es mi chamba”.

En esa frase se resume todo el negocio. La desesperanza de Toño se hace total pero la luz de la cámara que ha registrado la perversión que será difundida a lo largo y ancho del mundo a través de festivales y medios de comunicación, hacen posible su apelación, posterior esclarecimiento y absolución.

Hoy, Presunto Culpable no representa sólo un documental, una película a ser exhibida en salas y festivales; sino además la voluntad de apoyar una organización sin fines de lucro que busca la transformación del sistema judicial mexicano al proponer juicios orales y públicos pero sobre todo, la implementación de una noción de justicia que dista mucho de la concepción que de la balanza se tiene en América latina, región en donde en vez de creer que “Todos somos inocentes hasta que se demuestre lo contrario”, priva la concepción adversa de que “Se es culpable hasta que se demuestre lo opuesto”, es decir, no existe la presunción de inocencia, sino la de culpabilidad. Facismo puro y duro.

Finalmente, informarles que el documental se estrenará en México en febrero de 2011. Dejo a ustedes la página de este propósito progresista.


Y el trailer de este importante documental :



¡No se lo pierdan!

sábado, 4 de diciembre de 2010

Muerte en Alto Contraste (Bolívar, 2010)

(ó Agonía en Baja Resolución)

Por Daniel Dannery.


Leyendo la crítica de algunos dinosaurios del medio cinematográfico de Venezuela, uno no puede sino pensar en una renovación, no del cine, que ya ha dado sus pasos bien pisados en la actual cartelera nacional, sino del análisis cinematográfico, que clama incesantemente por una renovación, una voz que deje de ser tan complaciente y amiguera.

Me lo comentó una vez un estudioso del tema “En Venezuela no hay crítica”, en primer lugar creo que la crítica no se había dado del todo por la escasa producción, pero a una década ya por finalizar, es obvio que esto comienza a cambiar, ya sea por esos textos petulantes de algunos hombres de corbata, o por los comentarios críticos que cualquiera se puede encontrar al visitar un blog.

“Muerte en Alto Contraste” no es correcta, no es redonda, no se destacan ni la dirección de fotografía, ni la de arte, ni la música, ni las actuaciones, ni el sonido, ni el montaje; como alguien escribió por ahí. Como dijo el presidente Mexicano Luis Echeverría por allá en los 70: “Sino, Todo Contrario”.

Carece de gusto, de concepto, de lógica. Sí, “Las caras del diablo” se arropa en su mal justificada carencia de dinero, “Muerte en alto contraste” logra el mismo resultado sin la improvisación y con todos los recursos.

Bolívar retorna a un campo del que pareciese, ya no se siente del todo cómodo, lo que había logrado con “Homicidio Culposo” lo destroza con los pies, en este Thriller Policial con subtexto político.

Más de una década ha pasado desde que este realizador pudo ver estrenada una película, con la cual no le fue del todo bien: “Rosa de Francia”. Y uno se pregunta qué fue de aquel hombre que logró planos tan hermosos en “El Pez Que Fuma” (DP) o de aquel que se tomó de un argumento tan patético (En buen sentido) en “Domingo de resurrección”.

Obviamente el cine de este realizador ha envejecido muy mal, pero en estas muestras, uno se encuentra aún con detalles que a pesar de todo te dejan un gusto, de no muy mal sabor.

Mirar al pasado a veces se convierte en una pedantería o en una muestra de resistencia al cambio, pero en el caso de Bolívar es casi obligatorio hacerlo, de la misma forma pasa con Chalbaud, De Pedro, entre otros. Pues son ellos los que nos han legado una cultura cinematográfica, aunque en el futuro, no les vaya del todo bien.

Es difícil encontrarse con material como este, en el sentido de que uno como comentarista, no sabe por dónde empezar, o qué hablar. Y es que todo merece su tiempo, su análisis o al menos una lupa cuidadosa, para cuidarse de no decir cualquier barbaridad y no quedar mal, pero vamos, que si fueron capaces de estrenar cosas como “Des-Autorizados” o “Amorcito Corazón” y hacer que gente, haya ido al cine a verlas, y pagar por ellas, creo que yo podría decir cualquier cosa aquí y estaría libre de todo pecado, y al menos se ahorran un dinero.

Hay que estar claros que aunque la RAE le haya quitado la tilde a la palabra “Solo”, puedo decir que SOLO uno puede ver una película como ésta y aguantarla con mucha fuerza de voluntad y fe. En ambos sentidos.

Un conflicto claro presenta el guión firmado por Los Varela y Bolívar, una venganza que se a venido alimentando por 20 años, tras una masacre causada por motivaciones políticas. El personaje de Wildpret, ha tenido el tiempo suficiente para armar un plan y así acabar con todos aquellos involucrados en la muerte de sus padres, y esto es lo que nos muestra la película, un hombre que debe terminar a como de lugar con una cúpula extrema que velaba ante sus propios intereses, mientras la lucha izquierdista de la época, intentaba lograr una batalla contra el gobierno de turno, entre las montañas y disfrazados de guerrilleros. Aquí tenemos el subtexto panfletario.

Más allá de esto, el argumento podría resultar interesante, pero no todo acaba aquí, el espectador debe ir descubriendo la fijación de nuestro personaje principal ante los encantos mal fotografiados de Norelys Rodríguez, el único personaje, con el que no se conecta el público, y si somos meticulosos, ni el mismo Wildpret se siente cómodo. Una historia colocada para vender, digo, un cuerpo y un rostro que aporta su nombre para lograr un éxito seguro en taquilla.

Al menos si uno sintiese que Rodríguez se la pasa bomba en cada escena, sentiríamos cierta simpatía por el personaje, y por la historia forzada de amor que empieza a nacer a medida que la trama avanza. Pero cada escena resulta tan risible y patética que da vergüenza quedarse sentando viendo como cada diálogo y emoción de cartón se va desbordando al visionarla.
Y la culpa no es de Rodríguez, sino de un personaje sin tridimensionalidad, mal dirigido, que no sabe como moverse dentro del espacio.

Su cuerpo se pierde entre el grano de la noche, ante una luz bucólica que emana de un baño, mientras uno se va deshaciendo en la butaca pensando ¿Cómo para qué? Si es que ni una teta. Y luego pasamos al contraluz, donde las figuras de ambos se besan, mientras en el fondo las camionetas de Sabana Grande captan más la atención, ante un diálogo mal digerido que dicta: Mejor empecemos aquí para evitar la incomodidad en la habitación. Si lo que querían era hacernos sentir incómodos, pues lo han logrado con creces.

Norelys Rodríguez se pierde en un mundo que no fue dibujado para ella, su personaje, carece de conexión, y me atrevo a decir, que las peores escenas de la película son protagonizadas por esta historia de amor. Para muestra, la escena del sushi, o esos planos de película erótica barata clase B, que se dejan ver ante las rendijas de un ventilador de techo ¿Dónde está la poesía del cuerpo ahí?

El personaje de Wildpret, va desbordando sufrimiento a medida que avanza la historia, y uno se pregunta si esa cara estática es una mezcla de “Elipsis” “Un lugar lejano” y “Des-autorizados”, y el personaje es un metatexto con piernas con lo cual el actor simplemente se está riendo de nosotros.

Es cierto que sus emociones varían mientras da vueltas por el piso a lo comando, o en la tradición de Seagal demuestra su flexibilidad pendiendo sobre los marcos de una puerta. Pero creo que el cambio gestual se debe, ante el esfuerzo físico que ameritan las escenas de acción.

Como te extraño Schwarzenegger.

Obviamente quien se roba los mejores minutos, en nuestro camino hacia la búsqueda del tiempo perdido es Juan Manuel La Guardia, el personaje más real, mejor actuado, aunque hierva por momentos en la sobreactuación. Un digno regreso para este actor, que estaba en vías de desaparecer de nuestro imaginario.

Un personaje que retrata la Venezolaneidad, y con el cual el público sufre la identificación correspondiente, y es que sino eres cómo el, al menos te le pareces o conoces de alguien similar.

Más allá que la venganza dentro de esta historia sea el conflicto real que mueve todos los hilos para que la trama vaya develándose, es en este Pepe Grillo moderno, donde recae toda la sustancia dramática de la cual debe estar conformado un personaje. Un pasado lejano y cercano bastante claro, un presente desolador y un futuro que no se vislumbra, y es ahí de dónde el personaje se engancha para intentar enmendar, lo que posiblemente no tenga solución.

El resto de los personajes son relleno puro, del mejor algodón y necesarios para el final. Algunos mejores que otros, otros particularmente estáticos.

“Muerte En Alto Contraste” define la primera película Ochentosa Venezolana grabada en pleno siglo XXI, su fotografía así lo define, noches azules al mejor estilo Monkey Island, escenas eróticas bañadas en el más tenue anaranjado rojizo, un grano en la imagen que nos hace recordar esas copias en VHS de la colección de la Cinemateca Nacional. Lo mismo podría hablarse de la dirección de arte, una apología al mal gusto, al peor, al barato. Al menos Malavé se sincera en sus escenas al mostrarnos las paredes sucias, y eso le da un tono realmente amateur. Pero aquí, un florero con cuatro flores artificiales rosadas, ante un fondo de persiana azul, en un Two Shoot de cafetín, nos habla acerca de que tan lejos está ésta película de ser realmente el magistral regreso de un cineasta.

Sin hablar claro, hasta de las fuentes usadas para tipografiar el título de la película. ¿Se acuerdan de esa serie tipo comando llamada “A-Team”? Cualquier coincidencia, es pura casualidad.

El montaje por momentos es correcto, en otros, simplemente ridiculiza más aun este nuevo formato de llevar “Crónica Policial” a la pantalla grande, abusando del efecto cromático y exponiéndolo ante un ojo que se pierde en una espiral, no como los créditos de “Vertigo”, sino como el agua que sigue su curso natural al bajar la palanca.

¿Quién fue el jurado del festival de cine de Mérida y Margarita? ¿En qué manos está el criterio estético, de lo fundamental del arte, en este país? ¿Todos los ácaros se han comido las famélicas hojas amarillas de las ediciones caseras de la “Critica del Juicio” de Kant? ¿O es que no había nada mejor que premiar, y en vez de declarar desierto tenían que resolver con lo hubiese?

Es una lastima que el regreso de Bolívar no fuese con bombos y platillos, aunque eso es lo que nos hagan creer, pero nosotros ya no nos dedicamos a chuparnos el dedo y bajar la cabeza cada vez que alguien dice que el Mesías del cine nacional va a llegar.

Igual el intento de “Muerte en Alto Contraste” de posicionarse ante los éxitos de este año, tiene su merito, aunque al diseñador del Poster, creo que no le pagaron lo suficiente.

domingo, 14 de noviembre de 2010

El Infierno (Estrada, 2010)

Por Andrea López.

Finalmente llegó a la cartelera mexicana la película El Infierno del cineasta mexicano Luis Estrada. Tal y como era su propósito, el filme se exhibió durante las celebraciones del Bicentenario de la Independencia, en las que el gobierno Panista, bastante impopular por su incapacidad para controlar los altos saldos de violaciones a los DDHH y de ejecutados (aproximadamente 23 mil entre 2008 y 2010); se gastó la cantidad de 250 millones de dólares en propaganda que incluyeron, entre otras actividades, el financiamiento de numerosas películas de corte épico y heroico

Tal y como reseñamos en un post anterior, el filme tuvo por objeto ilustrar la guerra actual de México y llamar a la reflexión de ¿hay algo que celebrar?. Pues bien, el resultado no podía ser otro: En su octava semana, El Infierno alcanzó el récord taquillero de más de 76 millones de pesos mexicanos, es decir, poco más de seis millones de dólares; y ha recibido elogios en importantes medios internacionales como The Guardian, El País, Los Ángeles Times, entre otros; así como de las no menos importantes reseñas en medios mexicanos tales como Milenio y Reforma.

Y es que si bien las dos primeras partes de su trilogía también ofrecieron una reflexión sociopolítica del país; El Infierno es, a nuestro juicio, la tercera y mejor lograda película de Estrada.

El guión tiene como personaje central al Beny, un jornalero mexicano que regresa del “sueño americano” al México del que salió porque estaba mal pero que ahora encuentra peor: Crisis, desempleo, muerte, corrupción, narcotráfico, en fin: Violencia. Y es que, si bien El Infierno no asoma más de lo que puede uno saber a través de la prensa y los medios, el retrato del narco es hiperreal y está narrado con el tono inteligente de la comedia. La eficacia del discurso se hace entonces total, no hay otro modo de acercarse a tan trágica realidad porque el impacto sería insoportable de digerir.

De modo que a lo largo de sus 143 minutos de duración los espectadores nos sumergimos en la experiencia del Beny: Vejado por las autoridades fronterizas, asaltado en el bus que lo hace llegar a su pueblo (ahora llamado San Miguel “Narcángel”) enamorado de la viuda de su hermano (importante cuadro del narco), tío y padrastro de un chico que como todos los de su edad entran en las pandillas y al que intenta (¿en vano?) salvar.

Sin ninguna oportunidad de ganarse la vida dignamente, el Beny empieza a trabajar para el cartel de la familia Reyes en el que rápidamente adquiere dinero, bienes, mujeres y ascenso social. Trabaja con él un antiguo amigo de infancia: “El Cochiloco” magistral y conmovedor personaje interpretado por el destacado actor Joaquín Cosío al que ve morir tras buscar venganza para con su hijo muerto y que desde el principio le advierte: “Me cae que esta vida es el maldito infierno”, “Esto (México) es el Infierno, no chingaderas”.

En el filme no hay nada que quede por fuera ni fuera de lugar: Miseria, aspiraciones, corrupción por parte de la Iglesia, El Estado, los programas de protección a testigos, la policía, el Ejército, los gringos que venden armas y la descomposición instalada en todo el tejido social.

Además de ser una buena película: redondo y amarrado guión hecho a dos manos por el propio Estrada y Jaime Sampietro, excelentes actuaciones, impecable trabajo de producción, dirección, fotografía, sonido, edición, vestuario, dirección de arte hiperreal, musicalización genuina y fidedigna, etcs; El Infierno se erige, a nuestro juicio, en una importante reflexión socio-histórica marcada por un profundo nihilismo respecto a la actualidad y futuro mexiquense.

Llamó mi atención durante la primera función a la que asistí, cómo el público se emocionaba ante la salida del protagonista, a mi parecer un tanto anárquica y extrema: tomar una metralleta y matarlos a todos: políticos, narcos, guardaespaldas, arzobispos, militares y policías; en un festejo patriótico y chovinista que no distingue el ruido de los cohetes con el de las armas. Ese público caracterizado por un nacionalismo fuerte, aplaudía y vitoreaba ahora en la sala la aniquilación de todas sus instancias de representación.

Finalmente Estrada, fiel a sus principios y militancia ha declinado la postulación de su película al Oscar delegándola a Biutiful, filme de su compatriota Alejandro González Iñárritu; y ha preferido postularla a los Goyas. Después de todo y como conclusión personal, creo que el cineasta rechaza concursar ante una instancia que pertenece al principal beneficiario de la guerra “contra” el narco: Los Estados Unidos. Como bien dicen por allí, mientras México pone los muertos, los gringos se llevan la lana.

Sin duda, El Infierno pasará a la historia como una de las películas más importantes del cine mexicano y quien sabe si no del cine latinoamericano. Desde una humilde butaca, le auguramos mucho éxito en los Goyas y desde luego, su pronta salida en BluRay. Definitivamente es una película que hay que tener en casa.



miércoles, 18 de agosto de 2010

The Expendables (Stallone, 2010)

A veces con nada se logra mucho. Sylvester Stallone es el vivo ejemplo de ello, ahí tienen Rocky (1976) que el mismo Stallone escribió y protagonizó cuando era un desconocido y que le valió reconocimiento del público y de la mal llamada crítica, de eso ya hace 34 años. Fue finalmente el primero, el público, el que puso a Stallone en el pedestal en el que ha estado más o menos presente durante el resto de su carrera, una carrera algo irregular pero prolífica.

Un "fast forward" y estamos frente a The Expendables, un proyecto que hecho durante el apogeo de ese cine que intenta emular, homenajear ¿plagiar?, hubiese resultado en una película grotescamente asombrosa, o por lo menos eso es lo que yo imagino. En cambio la película que tenemos ahora es casi un vestigio de ese cine de acción de un tiempo pasado. Si hay algo que deja claro The Expendables es que ese cine no se hace ni se volverá a hacer. Es sencillamente imposible, el mundo ha cambiado, en apariencia por lo menos. Y el público es quizás menos ingenuo, pero no por eso es más exigente y allí radica lo que para mi es el primer y único verdadero error de The Expendables como película.

Lo poco que se esfuerza aún con lo sencillo que parecen ser sus metas.

Y es que el problema de The Expendables no es la acción, en ese departamento cumple con las expectativas, su problema es lamentablemente en el departamento de la historia y su guión, allí es donde The Expendables no pasa la prueba. La historia es poco original y repetitiva y el guión es una excusa para mantener hiladas las casi que perfectas secuencias de acción.

Entonces nos queda un espectáculo casi vacío. Demasiado vacío para el gusto de quien escribe, por lo menos. No es que las películas de Stallone (aquí estoy metiendo no sólo las que escribió y dirigió sino algunas donde también actuó pero que indudablemente se crearon en torno a su imagen y en las que tuvo en m
ás de una ocasión poder de decisión sobre el producto final) tengan un subtexto increiblemente complejo, pero sus dos últimas películas (Rocky Balboa, 2006; Rambo 2008) son evidentemente superiores a The Expendables porque no se conformaron con llenar los requisitos de la nostalgia del fanático de estas franquicias, fueron más allá. Porque si Stallone decidió hacer otras dos películas sobre esos personajes icónicos es principalmente por una cuestión de nostalgia.

Pero entonces regresamos a The Expendables, cuyo concepto como dije antes se ve monstruoso: reunir, m
ás o menos, a un grupo de estrellas de acción de las últimas 2 décadas junto a algunas caras nuevas y ponerlos en el escenario de la típica (nada novedosa) trama de acción clásica, queda lamentablemente en eso: en un concepto.

Primero: el guión no sirve al poder visual y al atractivo de estas estrellas. Un ejemplo de esto: la escena donde aparecen juntos Sylvester Stallone, Arnold Schwarzenneger y Bruce Willis parece más un spot para Planet Hollywood que una de las secuencias clave de la película y lo es porque es aquí donde se da uno de los primeros giros de la trama. La escena es eso, una excusa para poner a estos tres monstruos en pantalla incluso hay algunos diálogos con una clara intención metalinguistica que te sacan de la película ("quiere ser presidente"), ¿pero con qu
é objeto? Es gracioso, si. Pero al mismo tiempo se siente alienante.

Es por eso que quizás sólo los incondicionales de Stallone y el grupo de mercenarios disfrutará de la película a un nivel fetichista.

Porque si por un lado la historia y es guión es lo más flojo de la película por el contrario las escenas de acción y cada uno de los actores tienen su momento de lucimiento en particular, a pesar de que Stallone y Jason Statham son, por así decirlo, los personajes principales no impiden que los otros actores de este ensamblaje brillen.

En definitiva: no es tan buena como esperaba y no es tan mala como podría haber sido. Faltó algo, faltó el corazón que tienen Rambo (2008) y Rocky Balboa (2006).

......

Una de las cosas que me causaba más curiosidad de la película era todo el asunto de la alegoría al presidente Chávez. La alegoría está ahí, a pesar de que Stallone afirmó que su película "era solamente entretenimiento", que decidas hacer una alegoría de ese tipo tiene una intencionalidad. Cual es la intención en este caso, yo de verdad que no puedo descifrarlo. Primero porque como dije anteriormente yo creo que el público no es tan ingenuo como antes.

De hecho hubiese deseado que Stallone se dejara de pendejadas y hubiese sido directo en vez de una alegoría me hubiese gustado ver una referencia directa, así hubiese sido con el único propósito de provocar polémica. En cambio sólo nos queda un coqueteo, un amague. Le faltó más valentía.

En definitiva debe verse, para mi fue como viajar en el tiempo hacia el pasado. Y la escena de Bruce Willis, Sylvester Stallone y el Governator es surreal, sencillamente surreal, por un momento parece que los tres se van a echar a reir, es imposible.

Recomendada con reservas.



Nota mental: Quiero un pana como Dolph Lundgren

lunes, 19 de julio de 2010

Inception (Christopher Nolan, 2010)

¿Quien no quisiera estar en la posición privilegiada de Christopher Nolan?, no sólo eres el responsable de embolsarle a una de las grandes majors más de un billon de dólares en taquilla al revitalizar una de las franquicias emblemas de los últimos 20 años (estoy hablando de Batman obviamente) sino que esa misma major (Warner Brothers, people) te da 160 millones de dólares para que hagas una película escrita por ti, a modo de que descanses un rato mientras nos cocinas la otra de Batman que esperamos (los de la Warner y nosotros el resto de los mortales) que por lo menos este a la par de su sucesora.

Viéndolo desde otra perspectiva no creo que mucha gente quisiera estar en los zapatos del director británico, semejante responsabilidad. Pero donde veo el mayor logro de Nolan es en su respeto hacia si mismo como creador; quien al parecer no otorga concesiones, de índole creativa más que todo, en lo que refiere a sus proyectos. Sea una adaptación de un personaje archiconocido o de una historia propia, la ejecución de Nolan es cuidada hasta el más mínimo detalle.

Pero hablemos de Inception.

Inception transpira Nolan desde el primer fotograma hasta el último, tanto formal como temáticamente la película pertenece a esa misma especie en las que se inscriben The Prestige (2006), Memento (2000) y Following (1998). Es más parece una continuación de esas películas. No porque se repita, sino por la continuidad que parecen tener ciertas ideas que se han venido desarrollando a lo largo de las mismas: la percepción de la o una realidad.

En el caso particular de Inception la película trata en primer lugar del mundo de los sueños y aunque suene repetitivo y poco informativo, la película se desarrolla precisamente en los confines de ese mundo, por lo menos como lo concibe Nolan quien haciendo referencia (directa o indirecta) a autores importantes de ciencia ficción como Phillip K. Dick y William Gibson nos presenta un futuro donde los sueños son sencillamente otro campo de batalla donde se juega la vida misma.

Es imposible hablar de la trama de Inception sin revelar algún detalle importante, y en este caso es mejor ir a verla sin saber casi nada. Lo que si puedo adelantar es que la campaña publicitaria es un éxito pues aún cuando usa grandes porciones del metraje no deja entrever de que va el largometraje realmente.

Pero el papel del espectador es integral a la experiencia de la película misma, tal como en Following, Memento y The Prestige, de alguna manera uno como público viene a completar la experiencia. Y no, no es que los personajes rompen la cuarta pared y le hablan a la audiencia pero la historia y su desarrollo si nos hablan y nos cuestionan y cuestionan nuestra propia capacidad receptora, sobre todo en los últimos 3 segundos de película. Si, en los últimos 3 segundos.

Inception es una película que reclama ser vista varias veces es por eso que una "reseña" siempre estará incompleta, por eso mi recomendación es que la vayan a ver varias veces. Y aún cuando pueda pasar que la película parezca ambiciosa y criptica, también tiene para los que no quieren pensar en la sala, pues la espectacularidad de las imágenes es algo que tiene que ser visto por lo menos una vez en pantalla grande.

Y lo mejor de todo es que esta espectacularidad está hecha de una forma tan orgánica que nunca llama demasiado la atención, estoy seguro que la película está llena de efectos generados por computadora, pero están hechos con tal sutileza que rara vez son evidentes al ojo.

Christopher Nolan es uno de los mejores directores trabajando actualmente, por lo menos en el cine industrial, y una rareza pues no es común que en un ambiente con tantos compromisos alguien tenga la libertad que al parecer tiene este pana. Me recuerda a Stanley Kubrick que curiosamente también hizo gran parte de sus películas con Warner Brothers.
Termino con esto:

"Batman 3" - Julio 2012
....

Una de las cosas que me impactó de la película fue su música. Hans Zimmer que a veces es acusado de repetitivo y poco original se ha sacado de la manga una banda sonora de antología, ahi les dejo mis dos temas favoritos del soundtrack.

Colapso de un Sueño








Tiempo









Dulces sueños.




lunes, 26 de abril de 2010

Kick-Ass (Matthew Vaughn, 2010)

A estas alturas todos los superhéroes pertenecientes a franquicias conocidas han sido adaptados (o están en via de, ej. Thor y Green Lantern) al medio cinematográfico, el resultado han sido películas de todos los colores y sabores. Ud puede elegir. El caso es que un género que no es considerado más allá del carácter meramente comercial que posee ha dado algunas propuestas interesantes, tanto como muestra de un buen espectáculo como de una mejora en el sub-genero mismo (ej. Spider-man 2, The Dark Knight, X-men 2), también hemos tenido algunas películas que parecen haberse quedado a medio camino (ej. Superman Returns, Hulk, Hellboy) y otras que sencillamente es mejor ni siquiera recordar (ej. Elektra, Fantastic Four, Ghost Rider).

El caso en particular de The Dark Knight (Nolan, 2008) es interesante pues demostró que el subgénero de los superhéroes no esta destinado únicamente a los fanáticos de este tipo de historias sino que el público en general puede fácilmente disfrutar de una pelicula basada en historietas y supehéroes especialmente si está está hecha con una maestría ejemplar, así por lo menos lo demuestra el billón de dólares que se llevó en taquilla.

Sin embargo en todo este tiempo no ha existido, o por lo menos desde mi percepción, una película que mire de manera autocrítica al género en si. Y es que a veces hace falta hacer una de introspección. Mientras The Dark Knight llevaba los niveles de "seriedad" y realismo hasta los límites. Kick-Ass llegó para hacer precisamente lo contrario: para darnos una patada en el trasero y recordarnos que al final, después de los efectos, los disfraces, las grandes coreografías de acción, todo es sencillamente una película. Ni más ni menos.

La historia de Kick-Ass viene a ser un híbrido producto de una amalgamación de todos los lugares comunes que suponen el género en estos últimos 10 años. De hecho y para apegarse un poco a los paradigmas está basado en un cómic pero es allí donde radica su verdadero brillo propio al funcionar como una sátira, no sólo de las películas basadas en superhéroes y sus similares, sino en el mismo arte de las historietas. Y la sátira es básicamente una patada en el trasero en las convenciones. Todo esto se originó en el cómic (altamente recomendable desde ya) escrito por Mark Millar (Wanted, Civil War y Superman Red Son) y dibujado por el gran John Romita Jr. (Spider-man, Wolverine y Daredevil)

Pero al mismo tiempo en que nos desnuda el género, forma parte de el. Y esa es quizás su mayor contribución y tal vez al mismo tiempo su única debilidad. Esto lo digo porque personalmente después de un gran comienzo, una excelente desarrollo, Kick-ass termina un poco complaciendo al público y eso de alguna forma contradice todo lo que nos vino diciendo durante los dos primeros actos de la historia. Pero ojo, esto último es sólo una opinión personal de quien escribe, que no vaya a detenerlos de ver la película. Por que Kick-ass es una película que hay que ver.

Y podría hacerles una lista de todas las cosas excelentes que están contenidas en el metraje, pero sólo voy a limitarme a tres que todavía me tienen al borde del asiento.

Lo primero es Chloe Moretz, ¡POR DIOS!. ¿De donde ha salido esta niña?. Esta pequeña se roba la película. Es sencillamente excepcional y lo hace con encanto, carisma, humor y unos cuantos miembros mutilados en el camino. Porque espero que esto sirva de advertencia para quienes son sensibles ante el retrato de la violencia en trabajos de ficción como el cine: Kick-ass es eso, una patada en la sensibilidad del espectador, pero no desde el mal gusto o al servicio de la provocación.

La dirección de Vaughn ha colocado elementos que en otro contexto podrían inclusive haber sido reprobables y los ha filmado de manera elegante y dinámica. Ahora me pregunto que pudo no haber gustado de este pana para que lo despidieran de X-Men 3: The Last Stand (Rattner, 2006).

Lo segundo es Nicholas Cage. Si, ¡Nicolas Cage!. Si bien puedo estar un poco parcializado por mi admiración ciega por Cage, tengo que aceptar que últimamente su cuerpo de trabajo no es el más impresionante, con Kick-ass, Cage ha demostrado que si existen películas para ese tipo de interpretación que a veces raya la sobreactuación, porque dadas las características de la historia en cuestión, es precisamente de un interprete como Cage que se beneficiará.

Pero ojo, no es en la sobreactuación de Cage donde radica lo brillante de este papel, es en esos pequeños momentos, donde un simple diálogo o una simpla mirada dicen más que todo el disfraz y todo el entorno. Eso es otra cosa que la película tiene, que por momentos es un show grotesco de violencia y acción y en otros es un melodrama con todas las de la ley. Es precisamente el contraste lo que destaca en la película en Cage.

Y lo último, en lo personal uno de los aspectos favoritos de su servidor, es el apartado musical. Porque es precisamente donde aquí reluce toda la vena referencial tanto hacia el mismo cine que antecede a la cinta como a la cultura popular en general, dandole un cierto aire de universalidad que sin duda servirá para llegar hasta el más incredulo de los públicos. No tengo la capacidad para describir que tanto hay en la musica de Kick-ass pero solo les digo esto: Ennio Morricone, Elvis Presley y The Prodigy. Tarantino FUCK OFF!

En definitiva, una de las películas del año. Una visita obligada a la sala de cine, especialmente en estos momentos donde a los que hacen cine se les parece haber olvidado ese pequeño detalle llamado público. Las únicas reservas que tengo es que quizás la violencia (física y verbal) puede alejar a ciertas personas sensibles, de resto creo que Kick-ass irá haciéndose un lugar.




Un dato curioso: Matthew Vaughn el director (Layer Cake, Stardust) financió la película independientemente y luego de terminarla comenzo a venderla entre los estudios. Le echo bolas, considerando que todo esto fue durante pleno apogeo del último colapso económico.


miércoles, 17 de febrero de 2010

Su Qi-Er [True Legend] (Woo-ping Yuen, 2010)

Probablemente el nombre de Woo-ping Yuen no le suene a mucha gente, pero este cineasta chino es el responsable detrás de las coreografías de artes marciales de películas populares como la trilogía de Matrix (Andy & Larry Wachowski, 1999-2003), Kill Bill Vol I & Vol. II (Quentin Tarantino, 2003-04), Crouching Tiger Hidden Dragon (Ang Lee, 2000) sólo por nombrar algunas.

Sin embargo la carrera de Woo se extiende por casi 40 años. En este tiempo Woo no ha sido solamente el responsable de dirigir secuencias de acción y artes marciales para películas chinas y estadounidenses, sino que también dirigió sendos clásicos del cine de artes marciales como Siu nin Wong Fei Hung ji: Tit Ma Lau [Iron Monkey](1993) y Jui kuen [Drunken Master] (1979).

La última vez que Woo dirigió una película fue precisamente la secuela de Iron Monkey hace ya 14 años. Luego de trabajar en varias películas estadounidenses y europeas, el que es considerado como uno de los pilares del cine de artes marciales y el cine de acción asiático en general, vuelve a ponerse detrás de las camaras en Su Qi-Er [True Legend].

Básicamente la película cuenta la historia de la leyenda que originó una de las variaciones del wushu (artes marciales chinas) conocida como el estilo del borracho o "druken fist" (puño borracho) o "drunken boxing" (boxeo borracho). True Legend viene a ser la segunda vez que Woo-ping Yuen trata el tema del estilo borracho de wushu. La primera vez fue en Jui kuen [Drunken Master] (1979) que constituía en ese momento su segunda colaboración con Jackie Chan.

Druken Master que se considera hoy en día como un clásico del genero, así como también una de las mejores películas de Jackie Chan, mostraba en su máximo esplendor el estilo drunken a su vez realzado por las dotes cómicas de Jackie Chan.Sin embargo Woo ha optado en True Legend darle un enfoque más histórico al origen del boxeo borracho.

Su Can es un joven miembro del ejercito imperial que decide retirarse a vivir con su familia a dedicarse a perfeccionar un nuevo estilo de arte marcial con la esperanza de poder abrir una escuela para enseñarlo. Sin embargo Su Can cae en desgracia debido a una conspiración ejecutada por su medio hermano quien movido por la venganza desea despojar a Su Can de su familia y sus aspiraciones. En todo caso el argumento de True Legend no es especialmente original.

Lo que si me pareció destacable es la forma en que Woo ha decidido contar la historia, para empezar la película tiene un ritmo pausado y las peleas (impresionantemente coreografiadas) son pocas si lo comparamos con la media de las películas de artes marciales actuales. De igual forma la estructura dramática es hasta cierto punto de la película anti climática.

La verdadera sorpresa de la película viene con un falso final que nos da acceso al verdadero climax de la historia, durante el cual el largometraje si se inscribe en los elementos más clásicos del género (con torneo incluido).

En el apartado de las coreografías de acción y peleas pues Woo sigue siendo un maestro. De alguna forma se las ha ingeniado para que los combates en la película parezcan nuevos y originales, lo cual es sorprendente debido a que Woo sigue trabajando con la técnica original de usar cables. Se pueden observar algunas mejoras hechas por computadora, pero en si las peleas siguen pareciendo reales, especialmente en los combates finales.

Este film aunque un wuxia (películas sobre artes marciales desarrolladas en la antigua China) en toda la regla, de alguna manera rescata ese viejo look de las películas de los Hermanos Shaw. De esa manera se ve como un volver a lo clásico (con un Pai Mei incluido), renunciando o abandonando de cierta forma la forma en extremo estilizada que habían tenido películas recientes como Ying xiong [Hero](Yimou Zhang, 2002) y la anteriormente mencionada Crouching Tiger Hidden Dragon.

Esta película es ademas una de las ultimas en las que David Carradine (Kill Bill) participó, de hecho, y aunque su papel es bien pequeño, la película esta dedicada a su memoria.



China/Hong Kong, Color, Film.
Dirigida por Woo-ping Yuen.
Escrita por Chi-long To.
Música: Shigeru Umebayashi.
Intérpretes: Man Cheuk Chiu, Jay Chou, Michelle Yeoh y David Carradine.

lunes, 15 de febrero de 2010

The Wolfman (Joe Johnston, 2010)

Ni siquiera el Hombre Lobo, el menos versionado de los monstruos de la Universal, se salva de esta ola de remakes que actualmente domina el cine más comercial, el proyecto prometía ser una nueva (e interesante) vuelta de tuerca de la historia clásica del licántropo, cuando Mark Romanek (One Hour Photo) iba a dirigir el guión de Andrew Kevin Walker (Se7en), sin embargo el largometraje terminó siendo una película que se nota atropellada y sin ningún riesgo, ni siquiera el mínimo que se le exige a veces a las películas de terror.

Sin embargo para la cantidad de problemas que se reportaron a lo largo de toda su producción (incluído un retraso en su estreno de casi dos años) The Wolfman es una pelicula bastante entretenida. Y el problema es quizás de nosotros como público y lo poco exigentes que nos hemos vuelto.

Pero para no entrar en detalles sobre gustos y colores, la película dirigida (en encargo) por Joe Johnston (Jumanji, October Sky) presenta algunos detalles que son destacables. En primer lugar la selección de los actores es interesante (Emily Blunt), extraña (¿Benicio del Toro?) y efectiva (Anthony Hopkins y Hugo Weaving). Entonces ¿por qué no hay una actuación destacada y por que parecen todos planos?. El problema principal podría deberse al guión, porque los personajes son casi, casi unos estereotipos. Los únicos que parecen habérsela pasado bomba son Anthony Hopkins y Hugo Weaving, que al final terminaron haciendo lo que siempre hacen.

Por parte de Benicio del Toro se le ve desganado y ¿aburrido?, y Emily Blunt no tiene practicamente ningun peso en la trama, y no hay nada mas triste que un personaje prescindible.

Dije anteriormente que quizás el problema es el guión; y llego a esta conclusión luego de ver los créditos y notar que ahora junto al nombre de Andrew Kevin Walker está David Self autor de los guiones para peliculas como Thirteen Days (Roger Donaldson, 2000) y Road to Perdition (Sam Mendes, 2002) quien para hacer algunos ajustes al guion de Walker.

El primer problema que tuvo la producción de The Wolfman fue que el director original, Mark Romanek, dejó el proyecto aludiendo a diferencias creativas con los productores. Especulando un poco, me imagino que la intención de Romanek era rodar esta nueva version de The Wolfman como una especie de thriller al estilo de por ejemplo la interpretacion que dirigió Tim Burton sobre la Leyenda del Jinete sin Cabeza (Sleepy Hollow, 1999) que casualmente también contaba con un guion de Andrew Kevin Walker.

Sin embargo la pelicula que tenemos actualmente no se parece en nada a Sleepy Hollow, no en la parte del desarrollo de su historia o su estructura dramatica. Pero claro es sólo una especulación. En cambio tenemos mas bien una película bastante lineal, sin mucho suspenso ni sorpresas, me imagino debe haber sido esta el aporte de Self al guion de Walker, y ahí creo que radica su mayor debilidad. Claro también hay que considerar que no existen muchas variaciones del tema del hombre lobo y como esto era precisamente un remake directo del clasico dirigido por George Waggner en 1941 no fue mucho a lo que aspiraron tampoco, se nota la falta de ambicion sobre todo en lo que a la historia se refiere.

Eso no impidió que se hiciera una película que visualmente atrae, desde la ambientación hasta la fotografía que si bien son bastante agradables a la vista, tampoco supone nada nuevo u original.

El otro detalle que si creo que merece una mención aparte es el maquillaje tanto para el hombre lobo como para las victimas de sus ataques. El encargado de esta tarea es el legendario Rick Baker, quien es por sus propios meritos (Baker tiene en su resumé la creacion de maquillaje para 6 peliculas sobre hombres lobo, asi que si hay alguien que sepa como hacer que este tipo de maquillaje funcione, es el) el que practicamente le da vida al hombre lobo, utilizando ademas metodos tradicionales de maquillaje fisico. SI pude observar que en algunas secuencias se utilizo algun tipo de efecto por computadora, pero en general la presencia del hombre lobo transformado se sintio bien real porque era precisamente Benicio del Toro debajo del maquillaje.

De todas maneras si quieren ver una transformacion que hasta el dia de hoy todavia mantiene su grado de impacto y su atencion al detalle remitanse a An American Werewolf in London (John Landis, 1981)



USA, Color, Film.
Dirigida por Joe Johnston.
Escrita por Andrew Kevin Walker y David Self.
Música: Danny Elfman.
Intérpretes: Benicio del Toro, Anthony Hopkins, Emily Blunt y Hugo Weaving.



sábado, 13 de febrero de 2010

Percy Jackson & the Olympians: The Lightning Thief (Chris Columbus, 2010)

Se acerca el final de Harry Potter, una de las franquicias mas rentables de los últimos años, tanto que la ultima adaptación del libro se hará en dos películas separadas. Hay que exprimir a esa gallina de huevos de oro hasta el final. Entonces es obvio que quedará un hueco en lo que a blockbusters se refiere para esta década. Es por eso que a lo largo de estos mismos años se ha visto como, sin muy buenos resultados, se ha intentado establecer una nueva franquicia similar a la de Potter [City of Ember (Gil Kenan, 2008), Eragon (Stefen Fangmeier, 2006) y The Golden Compass (Chris Weitz, 2007)]

Lamentablemente lo único que esas películas guardan en relacion con la saga de Harry Potter es su origen literario y sus elementos de fantasía porque la aceptacion de estas ha sido más bien fría. En mucho creo que tiene que ver con el hecho de que para las películas de Potter se han elegido a importantes directores que han traido su experiencia al resultado final (Alfonzo Cuarón, Mike Newell y Chris Columbus)

Por eso ante el inminente final de la franquicia del joven mago no era de extrañar que para este nuevo intento de establecer una nueva serie de películas recurrieran a alguien ligado a las películas basadas en los libros de J.K. Rowling. En este caso se dirigieron a quien fue uno de los cerebros gestadores de la misma, Chris Columbus.

Columbus que dirigió y produjo las tres primeras de la trilogía de Potter es el encargado de iniciar (?) la saga de Percy Jackson y los Dioses del Olimpo con Percy Jackson y el Ladron del Rayo basado en el primer libro de la serie escrita por Rick Riordan. Columbus no es ajeno entonces a este tipo de películas inclusive fuera de su trabajo para Potter ya había escrito el guión para The Young Sherlock Holmes (Barry Levinson, 1985) y dirigió la adaptación de la novela de Isaac Asimov, Bicentennial Man (1999).

Probablemente los productores pensaron que Columbus era el mas indicado para darle un empujón a este nuevo intento en copiar el modelo de Harry Potter (libros infantiles convertidos en bestsellers deberían garantizar una franquicia de películas exitosa, o no?). Obviando las diferencias entre publicaciones de ambas novelas (Harry Potter y la Piedra Filosofal se publica por primera vez en 1998, la película se estrena dos años después; mientras que Percy Jackson y el Ladron del Rayo [el libro] se publica en 2005 y son 5 años los que deben pasar para ver su versión fílmica), el resultado de esta película no está ni cercano al primer exito de la saga de Potter.

Aunque es obvio que con el auge de los efectos especiales este tipo de películas es precisamente un terreno más que idóneo para su despliegue, Percy Jackson falla irremediablemente en un apartado que mal que bien la saga de Potter ha sabido resolver efectivamente. Y esa es la historia como tal, que en el caso de Percy no atrapa ni emociona. No hay una verdadera construcción de personajes lo suficientemente efectiva como para que nos preocupe lo que les pasa.

La historia de Percy Jackson es una modernización, por así decirlo del mito griego de Perseo, pero a la vez hay otras variaciones y licencias literarias para hacer los relatos mas interesantes. No he leido los libros pero su transferencia a película me parece bastante fría y sin importancia. Es así como que no hay una verdadera intención de hacer una historia interesante, lo que me parece una verdadera atrocidad pues si estan, en pocas palabras, robando la riqueza de los mitos griegos le menos que podrían haber hecho es hilarlos de una manera ingeniosa. Sencillamente parece que no están tratando lo suficiente.

En todo caso la película es, como cabría esperar, una excelente muestra de las capacidades técnicas del cine industrial estadounidense. Pero a la vez es un perfecto ejemplo de lo poco arriesgados que son cuando tomamos en cuenta el apartado del guión.

Y es una lástima particularmente porque en lo que se relaciona al cast eligieron a algunos actores interesantes como Sean Bean (Boromir en la trilogía del Señor de los Anillos) quien aquí interpreta a Zeus, Uma Thurman bien desaprovechada como Medusa y Steve Coogan como Hades, Rey del Inframundo quien dura en pantalla tan poco que prácticamente se puede considerar su participación como un cameo.

Una de las cosas que básicamente me molestó es que Chris Columbus dirigiera una película tan fría. Si bien no es un maestro, bajo su ojo han sido filmadas varias películas que todavía mantienen algo de su frescura y si bien algunas son producto de su tiempo, son todavía más interesantes que esta última que ha dirigido.

De su filmografía rescato sin pensarlo aquella película navideña que convirtió a Macauley Culkin en una celebridad de la noche a la mañana, Home Alone (1990); Mrs. Doubtfire (1993) que si bien se basa enteramente sobre la actuación de Robin Williams tiene una dirección que nunca distrae, y controlar a alguien como Robin Williams no debe ser nada fácil. Y por último su debut como director Adventures in Babysitting (1987) en la que una jovencísima Elizabeth Shue pasa un rato infernal cuando lo que debió haber sido la fácil tarea de cuidar a tres niños deviene en una carrera por escapar de unos mafiosos en medio de la peligrosa noche de Chigago, una película que todavía conserva ese espíritu de las comedias estadounidenses de los años 80. Hasta un numero musical blues tiene la película.

Lamentablemente nada de lo que hicieron (y hacen) aún disfrutables a esas películas se encuentra por ningún lado en Percy. Creo que esta es otra franquicia que no pasara de la primera película. Espero que la otra película sobre el amigo Perseo que se estrena este año tenga algo mejor que ofrecer que esta blandengue adaptación moderna de su mito.





USA, Color, Film.
Dirigida por Chris Columbus.
Escrita por Craig Titley a partir del libro de Rick Riordan
Cinematografía: Stephen Goldblatt.
Música: Christophe Beck.
Intérpretes: Logan Lerman, Sean Bean, Pierce Brosnan, Uma Thurman, Rosario Dawson, Steve Coogan y Katherine Keener.

domingo, 7 de febrero de 2010

CONVOCATORIAS 2010 (Segunda entrega)

Tal y como anunciamos hace una semana, El Cinescopio trae a ustedes algunas de las convocatorias abiertas para el primer trimestre del año.

SKIP CITY INTERNACIONAL D-CINEMA: Largometrajes de mínimo 70 minutos de duración.
Dead line: 01 de marzo.

FESTIVAL DE CINE DE HUESCA: Convocatoria para documentales de máximo 40 minutos de duración y Cortometrajes de máximo 30 min.
Dead line: 01 de marzo.

SHORT FILM DEPOT: Cortometrajes de máximo 30 minutos.
Dead line: 01 de marzo.

INTERNATIONAL FILM FESTIVAL PORTUGAL: Convoca a todos los géneros.
Dead line: 12 de marzo.

CINEMA JOVE VALENCIA: Sólo para cortometrajes de máximo 30 minutos en formato de exhibición 35 mm.
Dead line: 15 de marzo.

FESTIVAL DE CANNES: Para participar en competencia los cortos requieren de 15 min. Y los largos de más de 60 min.
Dead Line:

BBC MYWORLD: Documentales de 2 minutos con el tema Mi Mundo. Se entrega equipo semiprofesional de video como premio.
Dead Line: 05 de marzo.

Ya no hay excusas, a ponerse las pilas y medirse. ¡Suerte!

martes, 2 de febrero de 2010

Universal Soldier: Regeneration (John Hyams, 2010)

Que tiempos tan decadentes vive el cine actual, por lo menos el comercial, ahora todo es una copia de una copia de una copia, así como vivir en perpetuo insomnio, tal como describía Edward Norton en el Club de la Pelea. Cada año aumentan las cuotas de remakes, reboots, secuelas, precuelas, etc.

Así que no iba a pasar mucho tiempo hasta que decidieran tocar aquellas películas que por alguna extrana razón guardan un cierto aire de nostalgia. No es que sean buenas, es sencillamente que las disfrutamos por lo que son.

Asi es como veo yo a Universal Soldier (1992), aquella película de acción/ciencia-ficción dirigida por el incombustible Roland Emmerich. En ella Jean-Claude Van Damme (todavía una figura prominente del cine mixto de acción y artes marciales de serie b, o en plan criollo de videoclub de la esquina) y Dolph Lundgren (todavía con la resaca de su papel de Drago en Rocky IV, de hecho nadie mas lo recuerda por otra cosa que no sea la película de Stallone, una de las mejores de esa saga ahora que lo pienso) son parte de un grupo élite de comando conformado por soldados muertos que se mantienen activos mediante un complicado proceso de reanimación. Es un grupo de asalto desechable de soldados zombies. El argumento es para reir, pero la película resultó de lo más entretenida y como dije anteriormente guarda esa aura nostálgica de un tipo de cine que esta casi extinto.

Pues los Soldados Universales no escapan de esta reanimación actual del cine, que solo parece sobrevivir al desenterrar cadáveres de ayer.

Eso es lo primero que pense al saber de la existencia de Soldado Universal: Regeneration, que iba a ser una película de lo mas derivativa y poco original. Y en ese sentido no me equivoque. Es una secuela y la historia no es nada original. Sin embargo lo que pudo haber sido sencillamente un relleno para el mercado de video terminó siendo una película bastante sorprendente, especialmente en el tratamiento que se le dan a los personajes. Es increíble pero podría atreverme a decir que esta película es muchisimo mejor que la original, especialmente en lo que concierne a su puesta en escena y a las pocas situaciones dramáticas que se presentan en el guión.

EL argumento no podria ser mas sencillo: unos separatistas rusos toman la antigua ciudad de Chernobyl para demandar al presidente que en primer lugar libere a un sin número de presos políticos y acto seguido reconozca la independencia de su región de procedencia. Si el mandatario no cumple con las demandas los separatistas asesinarán a los hijos del presidente, quienes fueron secuestrados en la espectacular primera secuencia de la película (una escena filmada con realismo brutal, y con obvia influencia de películas de acción recientes como la trilogía de Bourne) y luego hará detonar el reactor de la planta de Chernobyl que ya causó danos irreparables en el pasado. Los separatistas ademas se han hecho con un arma poderosa: Un Unisol (disminutivo para Universal Soldier o Soldado Universal) de última generación, mucho más rápido, fuerte y mortífero que aquellos pertencientes a la primera generación (Van Damme y Lundgren), cortesía de un cientifico renegado que se vendió al mejor postor y en el proceso sustrajo uno de los nuevos soldados universales

Este nuevo soldado universal (interpretado por el dos veces campeon de Ultimate Fighting, el bielorruso, Andrei Arlovski) es una maquina perfecta de matar, indetenible e implacable. Luego de que el ejercito estadounidense interviene en la situación pues entre otras cosas quieren recuperar al soldado que les fue robado por el cientifico renegado, se dan cuenta que la única forma de detener al mismo es con un arma similar. Señoras y señores les presento a Jean-Claude Van Damme.

Luego de que Jean-Claude Van Damme demostrara totalmente que puede sostener una película a punta de interpretacion dramática y no solamente con sus acrobacias en el largometraje JCVD (Mabrouk El Mechri, 2008), quedé con las ganas de ver mas y comprobar que no había sido un golpe de suerte. Y en ese sentido Universal Soldier no defrauda. Claro está el reto que presenta el personaje de Van Damme en esta nueva pelicula no se compara con ese rol autobiografico y metacinematografico que tuvo en JCVD, pero Van Damme parece haberle agarrado el gusto a esto de interpretar y no simplemente ser una cara y unos músculos.

Otra de las cosas que me llamó la atención del guión de esta película es lo lógico que quiere ser dentro del mismo universo creado en la primera película. ¿Que pasa si eres un soldado muerto en accion en la guerra de Vietnam y has vivido durante los ultimos 15 años mediante un proceso de reanimacion?, la lógica dicta que deberías ser un monstruo, y eso es lo que Van Damme interpreta en esta pelicula, una especie criatura de Frankenstein que va desde la catatatonia hasta la euforia en segundos. Un pedazo de carne mutilado cuyo unica razón de ser es matar. En ese sentido es difícil logra empatizar con el personaje, he ahi quizas el mayor error.

Pero bueno que podríamos esperar, es una película de Soldado Universal. Y allí es donde entra Dolph Lundgren en lo que es quizás el momento más brillante de la pelicula.

Lundgren tiene una aparición casi anecdótica en la película pero lo que dice es genial. En un momento de confrontación de con Van Damme que dentro de la historia podria incluso calificarse como un falso clímax (el verdadero final es la pelea de Van Damme con Arlovski) Lundgren dice algo como: "Ya hemos estado en estas circunstancias, ¿verdad?, no logro recordarlo bien pero se que en algún otro momento hemos estado de esta manera, enfrentados. Se que es lo que se supone que tengo que hacer, pero ni siquiera le veo el sentido a ello".

En un pequeño momento Lundgren nos lleva a la primera película y del mismo modo nos suelta una reflexión metalinguística sobre lo inútil de la película en cuestión, todo en menos de 10 segundos. Lo único que faltó para hacer el momento más perfecto fue que rompiera la cuarta pared y le hablara al publico, y en un sentido lo hace. Creo que quienes apreciamos este tipo de películas tenemos una cierta ventaja sobre aquellos que lo menosprecian sencillamente como un cine escapista y barato, cuando es precisamente en esos elementos donde esta su valor.

La película que fue hecha especificamente para el mercado de video casero, está rodada con la Camara Red One, así que la calidad de las imágenes capturadas es suprema, la fotografía es fría y dura. Así como la violencia de la misma, creo que es fácilmente una de las películas mas violentas que he visto en los últimos años, por lo menos en lo que se refiere al cine de acción, y me sorprendió porque la misma no esta estilizada como por ejemplo en la primera película de Soldado Universal.

La película esta dirigida por el relativamente desconocido John Hyams, hijo del director Peter Hyams quien hace la fotografía del film. Peter Hyams había trabajado anteriormente con Van Damme en las películas Timecop (1994) y Sudden Death (1995).



USA, Color, Video Digital.
Dirigida por John Hyams.
Escrita por Victor Ostrovsky. Richard Rothstein, Christopher Leitch y Dean Devlin (personajes)
Cinematografía: Peter Hyams
Música: Kris Hill & Michael Krassner
Intérpretes: Dolph Lundgren, Andrei Arlovski, Jean-Claude Van Damme, Garry Cooper.


***

No se asuste, en el Cinescopio no vamos a reseñar toda la basura que sale al mercado, sencillamente a este servidor le siguen gustando esas películas de acción escapista. Y últimamente esas no abundan, los "héroes de acción" actual son un monumento a la corrección política.

Un dato curioso: esta película se hizo para el mercado de video en EEUU. sin embargo yo la pude ver en una sala de cine pues aquí en el sureste asiático al parecer Van Damme no ha perdido su cuota de empuje en taquilla.