miércoles, 25 de junio de 2008

¡Cuidado, ahí vienen las plantas!

A ver por donde agarrar esto. The Happening, la última película de M. Night Shyamalan, no es precisamente un blockbuster, quizás porque la regla de oro para que una película pueda ser taquillera es que le agrade a un gran segmento de la población que va a la cine (eso es desde el espectro de las edades), sin embargo el hecho de ser una película "rated R" o dirigida para adultos ya la segmenta de tal manera que sus aspiraciones a romper taquilla quizás no son tan obvias como con una película como Lady in the Water, Signs o Unbreakable.

Yo creo que el problema de las películas dirigidas por Shyamalan después de ese golpe que dió con el Sexto Sentido es que el sistema bajo donde está haciendo sus películas está acostumbrado a explotar las formulas que pueden producir dinero, es por eso que al decir Shyamalan todos pensamos automaticamente "final sorpresivo".

Esto se vió en menor proporción, según mi opinión, tanto en Unbreakable como en Signs y The Village, ya para el momento de Lady in the Water creo que Shyamalan renuncia a ese golpe del final sorpresivo como elemento de narración. Es por eso que por ejemplo en Lady in the Water aunque todos esperaban (yo incluído) que el señor me explicara el trasfondo de esa aparente historia de hadas, pero eso no pasó. La película es eso una historia de hadas sin ningún final sorpresivo ala Sexto Sentido.

Lo mismo creo yo pasa en The Happening, aunque envuelta en un paquete que dice por todos lados "disaster movie" (película de desastre), no lo es en tanto no se explota el elemento fantástico y de ciencia ficción. De hecho apenas se nos explica lo que probablemente esté causando ese cataclismo al que son sometidos los personajes.

A Shyamalan parece preocuparle mucho más el drama de estos al enfrentar a la amenaza, allí es donde viene el problema, ninguno de los actores o actrices elegidas para los papeles dan el registro dramático que sus personajes exigen.

No me malentiendan creo que ser uno de los pocos fanáticos confesos de Mark "Marky mark" Walhberg, pero sólo cuando hace papeles para los que es bueno. Yo hubiese repetido con un Mel Gibson para el papel que interpreta Mark Walhberg en esta última película. Marky sencillamente no tiene expresión facial en esta película. Y su contraparte femenina también va por el mismo camino. En el caso de John Leguizamo pues no se le ve lo suficiente como para hacerse una opinión más grande. Es más creo que hizo de el mismo.

De resto creo que no hay quejas, un producto de calidad con todos los detalles que ya hacen de las películas del director de origen indio únicas: una fotografía con colores tenues casi en escala de grises y azules (cortesía de Tak Fujimoto, un habitual de Jonathan Demme) la música tétrica, dramática y a veces preciosa de James Newton Howard, un diseño sonoro que parece salirse de la pantalla en todo momento.

Ya la he visto dos veces y sigo pensando lo mismo: se pelaron en el casting. Ya veremos que prepara para después el señor Shyamalan

Las mejores 1000 películas de la historia

Hace unos días descubrí en el sitio web del New York Times una extensa y detallada lista de películas que contiene, según la opinión editorial del diario, los mejores filmes desde el nacimiento del cine sonoro. La lista en cuestión fue extraída del libro The New York Times Guide to the Best 1,000 Movies Ever Made (Guía del New York Times de las mejores 1000 películas que se han hecho), editado por Peter M. Nichols y publicado en el 2004.

Debo confesar que no soy un fanático de las listas. Intrínsecamente y más allá de su utilidad, las listas enumeran, parcelan y clasifican, lo que por simple lógica siempre termina, quiérase o no, en reducción y exclusión. Sin embargo, si se ve este trabajo como una fuente formidable de información, creo que puede resultar interesante, especialmente para la consulta. Lo digo porque cada película viene equipada con su sinopsis, con sus créditos y con el review que en su momento le hiciera el New York Times. El libro contiene siete décadas de películas, empezando en 1927 con el Cantante de Jazz y terminando con cintas proyectadas al final del 2002.

Intuyo que el libro está disponible para la compra en cualquier sitio online, pero pueden presionar AQUÍ aquellos que quieran echar un vistazo al listado publicado en el diario.

lunes, 23 de junio de 2008

Preguntando se llega a Roma hacer cine

El próximo miércoles 02 de julio se llevará a cabo en el CELARG el taller Yo hago cine, ¡pregúntame cómo!, organizado por Joaneska Grössl y el equipo de The filmmaker studio

El evento contará con un taller de montaje de proyectos cinematográficos, a cargo del productor Argentino Hugo Castro Fau, que durará unas cuatro horas a partir de las 9:00 AM y tendrá un costo de BsF 150.oo. Adicionalmente se realizará un foro de discusión sobre las posibilidades reales de hacer cine en nuestro país en el que participarán los productores de Puras joyitas y El enemigo, así como el propio Castro Fau --este foro comenzará a las 7:00 PM y tendrá entrada libre

Al terminar el evento, a eso de las 9:00 PM habrá un brindis para compartir y conversar sobre cine...

Para más información o para inscribirse, pueden visitar el blog del evento, escribir a tfmstudio@gmail.com o llamar a los teléfonos 0414.412.2634 - 0414.274.9255

Si dicen que van de parte de El Cinescopio recibirán un descuento de exactamente BsF CERO con cero cero, o aproximadamente CERO %

viernes, 20 de junio de 2008

10 preguntas para el Dalai Lama

En estos días me cayó en las manos 10 questions for the Dalai Lama (10 preguntas para el Dalai Lama), una película que gira en torno a una entrevista hecha al Dalai Lama en el 2006. El documental fue escrito y dirigido por Rick Ray, cineasta y productor dedicado a hacer documentales sobre el oriente y el oriente medio principalmente, mientras la distribución corrió a manos de Monterrey Media, una compañía que al parecer posee una pequeña división dedicada al tema espiritual.

En líneas generales el documental está bien hecho y su rodaje resulta en este momento políticamente pertinente considerando no sólo las recientes protestas llevadas a cabo por monjes budistas en Birmania, sino la campañas de conciencia adelantadas por los exilados del Tíbet en contra del gobierno de China, país que próximamente será sede de los juegos olímpicos. La idea de la película es simple: Ray y su equipo de producción se lanzan a la India para lograr concertar una entrevista con el líder religioso. Pronto se dan cuenta de que la cosa no es como pelar mandarinas. Es sólo después de sudarla un poco que consiguen la cita: diez preguntas en una hora.

La película se muestra fuerte en su valor documental. Ray graba todo lo que puede de la India mientras espera la fecha de la cita. Destaca también toda la información histórica que añade en edición. Prácticamente narra al mejor estilo televisivo Discovery Channel todo lo que hay saber sobre el Tíbet y sobre el Dalai Lama. Sin embargo, donde creo que la cosa cojea un poco es en la parte periodística, específicamente en la entrevista y sus preguntas. No estoy seguro si le hicieron las diez (no las conté) y si lo hicieron, de veras no me parecieron ni contundentes, ni a la altura del personaje. En todo caso la idea es buena y el esfuerzo mejor .

Aquí les dejo el tráiler.




miércoles, 18 de junio de 2008

DAT is the question

Siempre escucho por ahí que el género de ciencia ficción es uno de los más difíciles en materia de producción. Por lo menos esto es lo que aseguran la mayoría de los realizadores independientes. Por mi parte, he visto muy poco cine latinoamericano de ciencia ficción. Intuyo que en comparación con otros géneros, su representación es bastante pequeña. Y deduzco que efectivamente, el tema del dinero aquí es crucial.

Sim embargo, si se mira con detenimiento se verá que por ahí afuera se están haciendo cosas. La gente está experimentando, inventando, desarrollando sus ideas, dándole la vuelta al problema del presupuesto. Un ejemplo de esto es DAT, un cortometraje venezolano de ciencia ficción que, gracias a la referencia de un amigo, pude ver en Youtube. El corto fue filmado con ocasión del Taller de Cine IV de la Universidad Central de Venezuela en el año 2006 bajo la mano de Kinoki Producciones y Jonas R 9.

Aquí les dejo Dat.



jueves, 5 de junio de 2008

LOS PELONES DE INDIANA

Ok. La cosa no es como la pintan. Indiana Jones puede pelar bola.

Jorge Fuxa, amigo y colaborador de este blog, me comentó con cierta impotencia el otro día que El reino de la Calavera de Cristal, la cuarta de las secuelas de las películas de Indiana Jones, está plagada de desaciertos y errores sobre la historia, la geografía y la cultura del Perú. Jorge sin duda sabe de lo que habla porque es peruano.

La verdad es que no son pocas las inexactitudes. Entre otras cosas, el diario El Universal de Lima reseña en su edición del 30 Mayo que: “(…) El filme dirigido por Steven Spielberg confunde la andina región del Cuzco con la costera ciudad peruana de Nazca (…) En la película se da por aceptado que Nazca queda en la serranía cuando en realidad está en la costa y muestra a los habitantes vistiendo ponchos y sombreros en un lugar que en realidad hace calor gran parte del año (…)”.

Por su parte, la página de internet http://www.peru.com/ señaló que “(…) Para llegar al tesoro los protagonistas utilizan como guía las Líneas de Nazca, pero en el filme se señala que estas tenían uso agrícola y que datan muchos años antes de la Conquista como guía funeraria (…)".

Otras de las perlitas incluye la aparición de una banda sonora con un trasfondo de música ranchera mexicana, así como la presentación de un reino oculto (Akator), en el que Jones encuentra una ciudad con pirámides de corte Maya. Sin embargo el ganador de todos los pelones es el diálogo en el que Jones afirma que conoce la lengua local, el quechua, porque peleó al lado del héroe de la Revolución Mexicana, el legendario Pancho Villa.



Considerando que la película recrea las aventuras de un arqueólogo, la omisión es garrafal. Al parecer Spielberg y Lucas creen que Latinoamérica es México y viceversa. Pero bueno, ha pasado antes y me huele que seguirá sucediendo en el futuro, por aquella excusa de que la imaginación es libre y la ficción lo aguanta todo. Habría que lanzarles aquel latinazo que aprendí en la universidad y que al parecer se aplica al cine más de lo que se cree: Nemo Auditur Turpitudinem Allegans (Nadie puede alegar a su favor su propia torpeza).