jueves, 31 de julio de 2008

YOU TUBE para independientes

Esta puede ser una buena oportunidad para los independientes. You Tube acaba de incorporar a su sistema The Screening Room, una plataforma que busca promocionar películas nunca antes proyectadas a largas audiencias. El Screening Room cuelga cuatro filmes diferentes cada dos semanas, dándole al creador 15 días gratuitos de publicidad en la súper visitada página web. Además, la propuesta le permite al espectador contactar al autor del filme y comprar, de asi desearlo, la obra proyectada. Según la información de You Tube el espacio está abierto a obras de "calidad" y creadores de todos los rincones del planeta. Sin duda se trata de una opción a considerar por autores y distribuidores.

Si quieres leer las bases generales del proyecto y obtener a información de contacto presiona AQUÍ.

lunes, 28 de julio de 2008

W. (actualización)

A pesar de sus últimos desvaríos sigo considerando que Oliver Stone es un tremendo director. Y sin importar Alexander (2004) o World Trade Center (2006) creo que Stone aún tiene unas cartas bajo la manga, aunque para ser sinceros no creo que después de perlas como Natural Born Killers (1994) o JFK (1991) tenga algo que probar, sin embargo su próxima película me tiene a la expectativa.

Ese biopic de Bush al que ha llamado W. se ve bastante jugoso en especial con Josh Brolin haciendo de "Mr.Danger". Después de haber visto No Country for Old Men y Planet Terror me he estado preguntando donde había estado metido Josh Brolin todo este tiempo.

Aquí está el primer teaser de lo que promete ser una de las películas más comentadas del de finales de este año (creo que Stone espera estrenarla para octubre). Si la vaina es algo cercana a Nixon (1995), yo personalmente estaré feliz.



Actualización: ya está en linea el teaser poster de el nuevo opus de Oliver. Intrigante cuando menos...

En algún lugar se está cometiendo un crimen

[last lines]
The Old Man: Nice shooting, son. What's your name?
RoboCop: Murphy.


La MGM ha anunciando recientemente que llevará de nuevo a la pantalla a Robocop, aquel súper cyborg encargado de luchar contra el crimen en el Detroit del futuro. Según altos directivos de dicha empresa, Robocop será estrenado durante el festival de Cannes del 2010 y contará con un presupuesto de 100 millones de dólares aproximadamente.

El remake seguirá la misma línea de la película original: un policía mortalmente herido por una banda de criminales es transformado en un híbrido humano-máquina destinado a combatir el crimen. Uno de los meollos del asunto se presenta cuando la parte humana del cyborg empieza a manifestarse. La película original fue dirigida en su oportunidad por Paul Verhoeven (1987), mientras que la nueva versión estará bajo la dirección de Darren Aronofsky, director de películas como Pi y Requiem for a Dream.

Este es tan sólo uno de los remakes que adelantará la MGM para reactivar la compañía. Actualmente se encuentran trabajando en nuevas versiones de Red Dawn, Fame, Poltergeist y Death Wish.

Robocop cuenta aún con numerosos seguidores, así como con una amplia franquicia que incluye juguetes, videojuegos y dibujos animados.

Vía Reuters/Hollywood Reporter

viernes, 25 de julio de 2008

Red Sonja para el 2009

Demasiado hablar de oscuros súper villanos y de zombies. Es hora de volver a la frivolidad: ya aparecieron las primeras imágenes del arte de la nueva versión de Red Sonja que dirigirá Robert Rodríguez (ahora des-Barbarellizado). Según entiendo, y a pesar de su ruptura amorosa con el director-productor-editor-musicalizador-cocinero Rodríguez, la protagonista seguirá siendo Rose McGowan

Les dejo entonces las dos primeras imágenes: recuerden hacer click para verlas más grandes:



miércoles, 23 de julio de 2008

Zombies, pandemias y otras revoluciones

Por Sergio Marcano
Colaboraciones

Mordidas infecciosas, reanimación por experimentos biológicos ó nucleares, experimentos extraterrestres, guerras bacteriológicas, castigos divinos en forma de apocalipsis; en fin, sea cual sea el argumento, todas las películas de zombies tienen algo en común: brindan una visión agridulce e irónica de lo que sería el fin del mundo obtuso, sobrecalentado, contaminado, perverso, pervertido, amoral, moral, excluyente, injusto, politizado, sediento de energía, repleto de oscuros intereses económicos, dogmático y en decadencia, que conocemos.

La historia de los zombies ha variado mucho desde su nacimiento en Haití. Los primeros escarceos de estos seres por el celuloide son bien distintos de lo que la “cultura pop” nos pone hoy en día listo para consumir. Los primeros zombies, los de los 20 a los 60, eran seres no infecciosos, sin voluntad, al servicio de una mente perversa que normalmente los controlaba a placer -valiéndose de vudú o magia negra-, para su beneficio personal o económico. Esto lo vemos en películas como El gabinete del Dr. Caligari de Robert Wiene (1920), White zombie de Víctor Halpering (1932), I walk with a zombie de Jacques Tourneur (1943) y Plague of the zombies de John Gilling (1966).

En plena guerra fría se publica la novela Soy leyenda de Richard Matheson (1954); en ella se comienza a hablar de la posibilidad de que un virus letal, una enfermedad creada por la mente humana -y empleada como arma biológica en contra de Norteamérica- sea la fuente capaz de crear una nueva forma de vida híbrida y a la vez parasitaria de la raza humana (vampiros), con una habilidad de expansión y de supervivencia evolutiva simplemente superior a la nuestra. Una novela que 10 años después de su escritura se llevara a 35mm bajo el nombre de El último hombre en la tierra ( Robert Morgan,1964).

También influenciada por la guerra fría aparece en 1956 La invasión de los usurpadores de cuerpos de Don Siegel, película que habla de una raza -también parasitaria de seres extraterrestres, más cercana al mundo vegetal-, que llegan a la tierra a fusionarse con los seres humanos para crear una versión híbrida sin sentimientos y con un talante más elevado a nivel evolutivo que la raza humana.

No está de más decir que en ambas películas, el fin de la raza humana es sugerido como inevitable.

Bajo mi criterio –por supuesto sin dejar a un lado la influencia de la paranoia armamentista de la época- ambas propuestas esbozan en sí mismas todo lo necesario para que George Romero y John Russo (también conocido como Jack Russo) creen La noche de los muertos vivientes (1968), la primera película que precisa y establece los parámetros y conceptos básicos que definirán a los no muertos –en buena medida- hasta nuestros días: hablamos de facultades motoras reducidas, instinto caníbal voraz e insaciable y, por sobretodo, una habilidad infinita para multiplicarse.

Un factor sumamente interesante de estas películas es que, debajo de la apariencia de no pensamiento que predomina sobre la masa de no muertos, se pueden entrever ribetes ideológicos parecidos a lo que levantan las revoluciones sociales. Hablamos de unificación de pensamiento, conformación de masas humanas cada vez más numerosas y enajenadas en busca de fines que les llevan directo al fin de una era, a la liberación de todas las prisas, urgencias económicas, clases sociales y posiciones éticas y morales de esas que nos agobian a los que vivimos día tras día en el mundo contemporáneo. Esto sin duda podría ser considerado a priori como un pensamiento de ultra derecha, debido a que las revoluciones normalmente nacen en sociedades de derecha y están ligadas a minorías en desventaja que, inevitablemente, desarrollan un pensamiento de izquierda que persigue la formación y el encuentro de un mundo más justo, armado a base de igualdad de derechos y de niveles de vida. Pero retando a ese pensamiento, Max Brooks –hijo de Mel Brooks y Anne Bancroft-, autor de la afamada Guía de supervivencia zombie, escribió The World War Z, un libro muy interesante que sitúa y desarrolla el zombie outbreak –el nacimiento de la pandemia zombie- en medio del corazón de China, lo que implicaría –como es fácil deducir si las teorías ideológicas son ciertas- una revolución de derecha dentro de una cultura de izquierda. En todo caso mas allá de lo anecdótico o de las posturas ideológicas de los autores, lo que queda claro es que estas “revoluciones” llevadas de manos de los no muertos, son completamente radicales, efectivas y definitivamente capaces de generar grandes cambios sociales, morales y culturales, reformando de arriba abajo el orden de la sociedades contemporáneas tal cual y como las conocemos.

Así el terror esencial de este subgénero parece estar ligado al fin del mundo conocido y al establecimiento de un mundo nuevo, tal y como lo asoman Richard Matheson en su pesimista Soy leyenda y como lo establece George Romero en La tierra de los muertos (2005) –a mi parecer en ambos casos la vanguardia argumental en este tipo de historias- donde tanto vampiros, como no muertos, comienzan a desarrollar muestras de inteligencia que les hacen conformar el inicio de una nueva sociedad, con valores y formas de vida completamente diferentes a la predecesora –obviamente la establecida por la sociedad humana-. Esta característica se hace aún más interesante cuando vemos que la semilla de este cambio –al menos en la película de Romero- proviene de minorías conformadas por grupos de negros y latinos.

Hoy en día, luego de que se hicieran las exitosas –y súper entretenidas- 28 días después de Danny Boyle (2002)–una película indiscutiblemente deudora de El día de los muertos de George Romero (1985) – y Resident evil de Paul W. S. Anderson (2002) –trama nacida del popular juego de video homónimo-, el género parece haber agarrado un nuevo vuelo y desde hace ya casi una década han proliferado este tipo de argumentos, los cuales, en los casos más venturosos, han propiciado la evolución temática del género.

Como ejemplo de interesantes y más recientes películas relacionadas con estos temas, podemos mencionar El amanecer de los muertos de Zack Snyder -remake de la película homónima de George Romero del año 1978-, Shaun of the dead de Edgar Wright, Undead de los hermanos Michael y Peter Spierig, Fido de Andrew Curie, La hora fría de Elio Quiroga, Kairo de Kiyoshi Kurosawa, Diary of the dead de George Romero, Rec de Jaume Balaguero y Paco Plaza, Solos de Jorge Olguin, , y finalmente a The Signal de David Bruckner, Dan Bush, Jacob Gentry.

Undead


Kairo


Solos


Y las que faltan aún por realizarse… ya que con un mundo como el que vivimos, ya dijimos obtuso, sobrecalentado, contaminado, perverso, pervertido, amoral, moral, excluyente, injusto, politizado, necesitado de energía, lleno de intereses económicos oscuros, dogmático y en decadencia, supongo que siempre la posibilidad de un cambio radical y definitivo de nuestras sociedades será siempre un tema que despierte interés en nuestras audiencias, venga de la mano de un virus letal que degenera en una enfermedad pandémica, de un impulso que llena de violencia asesina a todos los que lo escuchan, una señal que trae a los espíritus de la muerte en busca de la vida de quienes habitamos este planeta, o la vuelta de la muerte de todos los que pasen a mejor vida –debido a que el infierno judeo cristiano está lleno-.

Sergio Marcano es guionista, director, editor y eventual colaborador de El Cinescopio.

lunes, 21 de julio de 2008

Batman ¿Forever?

Luego de sortear todos los cines de Caracas en busca de una función que no estuviese ya toda vendida finalmente pude ver The Dark Knight.

La primera sensación que queda después de ver la película es algo a lo que no nos tienen acostumbrados los blockbusters que inundan las carteleras por esta época del año.

Y ese algo es una profunda angustia, si angustia. Christopher Nolan se las ha ingeniado para sacarse de la manga el Batman más opresivo, oscuro, deprimente y desgarrador de todos hasta ahora. En comparación, Batman Begins es un paseo en el parque.

Si la anterior encarnación del encapotado dirigida por Nolan había encaminado al personaje a sus orígenes, The Dark Knight es la contribución final para colocar a Batman de nuevo en el sitial de honor entre los antihéroes.


Bat-Noir

La película es en todo el estricto sentido de la palabra un film-noir, cine negro del bueno. Una historia donde todo está torcido y aquello que no lo parece termina por estarlo. De allí la amargura y el mal sabor de boca que deja pues todos los personajes de una u otra forma terminan sucumbiendo ante la corrupción que subyace en Ciudad Gótica.

Visualmente la película igualmente está filmada al estilo de cualquier película noir que se precie de serlo. Claro que sin llegar a los excesos estilísticos de las anteriores Batman (exceptuando por supuesto a Batman Begins). Nada de neon o niebla perenne. La oscuridad de ésta Ciudad Gótica está más allá de sus edificaciones y de sus calles. Está en su gente.




El factor Mann

En varias entrevistas Christopher Nolan citó a Heat de Michael Mann como una fuerte influencia para la realización de esta película. Luego de que salió a la luz el prólogo de The Dark Knight pensé que la "influencia" llegaría sólo hasta ahí. No podía estar más equivocado, los elementos que unen a las películas son muchos otros (y de más importancia) por ejemplo la relación de anverso/reverso que existe entre Batman y el Guasón así como existe la misma relación entre Vincent Hanna (Al Pacino) y Neil McCauley (Robert DeNiro). Dos caras de una misma moneda donde cada uno convive precisamente en función del otro. Ambas fuerzas que existen en consecuencia (y no a pesar de) la otra.

Si bien este es un elemento fácilmente reconocible en la película de Mann no es más que un dispositivo clásico típico de los cómics: el personaje principal y su némesis sujetos similares pero sencillamente colocados en lados opuestos de la línea que los separa (y pensar que esto en apariencia es sólamente una película de verano, si Luis).

Otros elementos que parecieran guardar una relación con la película de Mann (y con gran parte de su obra si a ver vamos) es la descripción y exposición de elementos del crimen organizado. Digo aparente relación porque todos esos elementos que describen a los residuos de la mafia de Ciudad Gótica, estaban todos en el cómic original de Bob Kane, sencillamente casi nunca fue explotado en su justa medida. Ni siquiera por la película de Burton que sólo toca el tema como algo circunstancial.


Pon al Murciélago-Hombre en su lugar

Olvídemos por un momento las anteriores incarnaciones del encapotado, olvidemos a Adam West, olvidemos a Michael Keaton y a Tim Burton, olvidemos a Val Kilmer, George Clooney y a Joel Schumacher porque esta película acaba de pasar una página. The Dark Knight logra muchas metas en cuanto a obra individual, en cuanto a producto, en cuanto a espectáculo. Son logros con creces, pero creo que el gran logro final es cimentar una imagen más cercana a los orígenes del personaje como tal.

Este es un Batman sin compromisos de taquilla, sin compromisos con cadenas de comidas rápidas, un Batman frío y desagradable. Un hombre al borde de la desesperación que debe luchar contra la locura y la malda en estado puro y tratar de mantenerse cuerdo en el intento.


De artesanos y artistas

Si hay algo que no se le podrá negar nunca a las películas dirigidas por Nolan son sus impecables facturas a nivel técnico. Todo elemento que es visto en la pantalla está cuidado hasta el más mínimo detalle. Quizás es un eufemismo decir esto para referirse a la calidad de las películas en general, pero en este caso cabe la atribución: esta es una película de Oscars. NO hay nada, léase bien NADA en esta película que no esté hecho con la marca de la excelencia.

Desde la fotografía de Willy Pfister, pasando por el diseño de producción de Nathan Crowley, la música de dos monstruos como Hans Zimmer y James Newton-Howard, la edición de Lee Smith, el guión de Johnathan Nolan y su hermano Christopher quien también dirige con maestría, además de la contribución del siempre correcto e ingenioso David S. Goyer quien ya ha demostrado con creces que sabe lo que hace cuando escribe (que mal que no pase lo mismo cuando dirige). Todo el apartado de efectos visuales y físicos. Es un deleite ver tantos elementos combinados de tal manera que hacen que la experiencia sea toda un fluir de emociones.


Una de payasos

Por supuesto que es imposible hablar de The Dark Knight y no hacerlo de Heath Ledger y de su Guasón. Caer en comparaciones como por ejemplo de si su construcción del personaje es mejor que la de Jack Nicholson es totalmente inútil. Sobre todo si consideramos que Jack Nicholson hizo precisamente el Guasón que necesitaba la película de Burton y que por eso es una de las cosas legendarias de esa película. La comparación sería perder el tiempo.

Lo que si se puede hacer es valorar la actuación de Ledger por lo que es, un "tour de force" como dicen los gringos. ¿es su mejor papel? dificilmente, los matices de todos los personajes que interpretó Ledger en su corta carrera son suficientes para hacer un sólo post, sin embargo es de notar como dije en relación a Nicholson y su Guasón, Ledger contruyó precisamente el personaje que necesitaba esta película, una fuerza indetenible, "un agente del caos" como el mismo se define en un momento decisivo de la misma.

Por allí, ya no recuerdo donde, leí que para que una película de estas características tenga éxito es esencial que el villano resalte. Coño no resaltó, se robó el puto show. Un personaje de estas características que es a la vez tan aterrorizante y atractivo. ¿Cómo evitar quererlo y a la vez temerle?. Sencillamente de antología.

Otra de las cosas que me pareció sumamente interesante fue la referencia a trabajos esenciales de la mitología de Batman (especialmente trabajos más recientes) para la construcción del guasón. Nolan citó el trabajo de Alan Moore (the Killing Joke) y de Frank Miller (The Dark Knight Returns) como fuente para la confección del Guasón del Ledger. Se nota por todas partes la verdad. Especialmente en lo que refiere al enfrentamiento moral, ético y emocional entre los dos (Batman y el Guasón). Es bueno que el trabajo de Moore se esté utilizando correctamente y no como en anteriores oportunidades donde lo que se ha hecho más que todo es modificarlo hasta los niveles de la caricaturización.

Eso por supuesto no quiere decir que los otros no le hayan quedado a la altura, Cristian Bale demuestra que es Batman por una sencilla razón: es el mejor. De resto el casting mantiene un nivel de olimpiada: Michael Caine, Morgan Freeman, Maggie Gyllenhall (quien reemplazó, gracias a Dios, a Katie Holmes), Gary Oldman, hasta los secundarios son de pura calidad.


¿El Caballero Blanco?

Ahora que si hay alguna sorpresa, más allá de las anunciadas durante toda la espera que antecedió a la película ese es Aaron Eckhart/Dos Caras. Y de como es en su personaje, a pesar de todo lo que uno podría anticipar, donde recae la metáfora de toda la película (la historia), por lo menos desde mi perspectiva.

Harvey Dent es del mismo modo el héroe y el monstruo. El espejo de la realidad que se destruye ante la demencia y locura del mundo cruel de Ciudad Gótica, una ciudad gótica que atemoriza porque por momentos parece tan real y tan cercana. El conflicto de Dent/dos Caras es el conflicto del enfrentamiento entre Batman y su similar negativo.

Gracias a Dios que los panas que escribieron el guión no se fueron por el camino fácil y lo convirtieron en el villano de la hipotética tercera parte de esta nueva saga de Batman. Le dieron un papel catalizador de la transformación final de Batman en lo que siempre ha sido en esencia: un antihéroe. Sin desperdicio pues.

***

La verdad es que no es mucho lo que uno pueda decir de la última incarnación del Hombre Murciélago. La película está ahí y habla por si sola. Una obra maestra de cine, una pieza de arte. ¡Cómo nos engañaron!, nos vendieron un estudio de carácter como si fuese una película cotufera.