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domingo, 7 de agosto de 2011

LOS VALORES DE OSCAR SAMBRANO URDANETA


Por José Roversi

Primero pedir  a los lectores de El Cinescopio, igual que a los compañeros de ayer y de hoy de este esfuerzo colectivo, disculpas por una larga pausa en mis colaboraciones y luego por escribir hoy sobre un tema diferente al cine, aunque todavía ligado al mundo de la imagen y la cultura venezolana.

Hace pocas semanas falleció en Caracas el Dr. Oscar Sambrano Urdaneta, escritor, académico y también productor y presentador de TV durante los últimos años de su vida.

En mayo de 2006 recibí el encargo honroso de asistir a Sambrano en la tarea de plasmar en lenguaje televisivo los conocimientos que había acumulado durante décadas de estudio metódico y trabajo arduo. Vale TV, Canal 5 de Venezuela, fue la cadena que asumió, junto a Sambrano, el compromiso de difundir la vida y obra de los venezolanos mas brillantes de los últimos tres siglos.

Una tarde caraqueña, caótica y caliente, cogimos el distribuidor de Las Mercedes y fuimos haciendo el camino lleno de vericuetos que lleva a la residencia de Sambrano en una zona del este de la ciudad. Llegamos a una casa sencilla pero bella, venezolana en forma y fondo. Nos recibieron Don Oscar y su compañera de tantos esfuerzos, Doña Yolanda. Sencillez, calidez y generosidad fue lo que encontramos en ellos desde ese primer encuentro.

domingo, 28 de noviembre de 2010

“EN VENEZUELA NECESITAMOS MENOS CINEASTAS Y MAS ARTISTAS” ENTREVISTA A GABRIEL VARGAS ZAPATA

Por José Roversi

Las críticas de cine de Gabriel Vargas Zapata se publican en El Universal, el más antiguo y prestigioso de los periódicos venezolanos y son leídas por miles de lectores a lo largo y ancho del país sudamericano.  El joven escritor, que acaba de publicar en España su primer libro de cuentos, "Lo que te voy a contar cuando vuelvas", hace vida en la sureña ciudad de Málaga. Quisimos hablar con él y conocer sus opiniones acerca de varios temas de la actualidad cinematográfica venezolana.

¿De dónde eres originalmente?
Nací y me crié en Puerto La Cruz, estado Anzoátegui, Venezuela.

¿Cómo te vino el interés por el cine?
Desde la primera vez que fui al cine cuando tenía unos 3 ó 4 años. Fui a ver “Blancanieves y los siete enanitos” en el antiguo Teatro Canaima de Puerto La Cruz. Luego, mi tía Ana Isabel se encargó de inculcarme el interés por el cine clásico; así conocí títulos como “Lo que el viento se llevó”, “Doctor Zhivago”, etc. Más tarde, gracias a mi primo Emiliano, empecé a conocer el cine moderno, allí comenzó mi adicción.

¿Cuáles son tus primeros recuerdos del cine nacional?
Hay una película que vi muchas veces cuando era niño. Era una película infantil rodada en Puerto La Cruz y Lechería, trataba de un secuestro y me divertía muchísimo viéndola. He tratado de investigar sobre ella, pero nunca he conseguido nada… es como si no existiera; ni siquiera recuerdo su título. Más tarde, cuando tenía unos 12 años, llegó a mis manos “Desnudo con naranjas”, la que hasta hoy considero mi película venezolana favorita. A partir de allí comencé a investigar sobre el cine venezolano y a ver la mayor cantidad de títulos posibles, incluso he tenido el privilegio de ver las primeras dos películas venezolanas: “Célebre especialista sacando muelas en el Gran Hotel Europa” y “Muchachos bañándose en la laguna de Maracaibo”, estrenadas en 1897.

¿Cómo empezaste a hacer crítica cinematográfica?
Por recomendación de mi tío Raúl Zapata. Cuando empecé a escribir, no sabía sobre qué hacerlo. Él me recomendó que escribiera sobre temas que me apasionaran; el cine es uno de esos temas, así que comencé a hacer pequeñas críticas y a enviárselas por mail a familiares y amigos, luego ellos me respondían con comentarios o preguntas. Poco tiempo después estos mails aparecerían en diferentes periódicos regionales de Venezuela.

¿Escribes sobre cine o haces crítica cinematográfica?
Definitivamente hago crítica cinematográfica. En una crítica cuestionas a la película, la acorralas y sacas de ella lo bueno o lo malo, pero siempre desde un punto de vista muy subjetivo, es decir, implicando tus emociones en lo que escribes. Hablar sobre cine es otra cosa. Cuando hablas de cine puedes referirte a datos de producción, antecedentes de la película, datos de taquilla, etc., siempre desde un punto de vista muy objetivo.

Existe una especie de arquetipo según el cual la crítica de cine debe ser irónica, desagradable. ¿Esto sigue estando vigente o ha sido ya desplazado por un enfoque diferente?
Creo que no es una cuestión de vigencia, sino más bien de estilo; y los estilos, que son muchos, vienen a asociarse al tipo de línea editorial que siga el medio de comunicación en que se publique la crítica. Claro que se pueden decir las mismas cosas con elegancia, sinceridad y ecuanimidad que con un tono grotesco y sensacionalista. Leo muy pocas críticas cinematográficas, pero hay una realidad, y es que hoy en día, gracias a la masificación de los medios de comunicación, cualquier crítica que se escriba puede llegar a ver la luz. Eso puede ser bueno, o puede ser malo, según como se le mire.

¿La gente sigue recurriendo a la opinión de los críticos de cine para hacerse una idea de lo que quiere ver?
Mi percepción es que ahora la gente se fija más en los actores, en el director o en los efectos especiales, a la hora de escoger una película. Yo soy de los que piensa que las críticas deben leerse después de haber visto la película, como una especie de complemento que puede servir, por ejemplo, para formarnos nuestra propia opinión acerca de esa historia. Claro que aún hay quienes consultan las críticas antes de ver la película, lo sé por la interacción que mantengo con mis lectores.

Por la masiva circulación del diario El Universal tus escritos sobre cine son leídos a lo largo y ancho de nuestro país. Debes ser una de las personas más leídas en el apartado de opinión cinematográfica en Venezuela. ¿Qué importancia ha tenido para ti publicar en este medio?
El Universal fue el primer periódico nacional para el cual comencé a escribir. Es visto por la mayoría como uno de los medios de comunicación más importante del país, eso conlleva a pensar que quienes escriban para él, sean también articulistas de gran calidad. Escribir para El Universal es la forma como la gente ha empezado a conocer mi trabajo como escritor, y eso es muy importante para mí.

Cada vez más, usamos Internet para ver los últimos estrenos. ¿Seguirá la gente pagando por ir a las salas de cine?
Sí, pero no por mucho tiempo. Si las productoras y las salas de cine quieren sobrevivir, deberán adecuarse a los nuevos tiempos. Si el “consumo” se comporta de esa manera, hay que orientar el producto de la misma forma. Estoy en total desacuerdo con la piratería, pero es un fenómeno al que hay que prestar atención, por una razón muy simple: las productoras perciben cada vez menos dinero por sus películas, mientras que la piratería se hace cada vez más fuerte, y es una tendencia que se encuentra en crecimiento desde hace algunos años. Si se quiere evitar el colapso de las productoras, están deben luchar enérgicamente contra los corsarios de la red, pero también deben atender las nuevas reglas de la demanda, y deben hacerlo ahora… cuando todavía tienen ventaja sobre sus adversarios.

 La tecnología ha propiciado una democratización del mundo del cine. Internet ha permitido una revolución en lo que se refiere a exhibición. Cada día más nuevos autores están produciendo cintas con una total desatención a escuelas y formalismos. ¿Qué opinas de este fenómeno?
José Antonio Abreu señaló alguna vez que en el pasado el arte era una creación de las minorías para las minorías, con el pasar de los años el arte adquirió una nueva dimensión: era creado por minorías, para mayorías. Hoy el arte lo crean las mayorías para las mayorías. Ese es el modelo que define a la red de orquestas juveniles de Venezuela. El mismo fenómeno está comenzando a ocurrir en el cine, y es muy positivo y muy importante que esto ocurra. No cualquier película cambia la historia del cine y se convierte en un clásico con el pasar de los años, pero creo que mientras más personas estén haciendo cine en este momento, independientemente de la calidad de sus producciones, mayor es la probabilidad de que aparezca un nuevo “Ciudadano Kane” o un nuevo “Lawrence de Arabia”. Este sistema de canteras, estimula la competencia y en sí, el sentido artístico: es la manera como el arte comienza a exigirse a sí misma una evolución, un paso hacia el futuro.

El cine venezolano tiene un número respetable de seguidores, sin embargo, sus detractores son mayoría. ¿Por qué?
Porque en Venezuela no se hace buen cine; hay excepciones, pero no hacemos buen cine… Me incluyo en ese número respetable de seguidores. Como venezolano apoyo y apoyaré siempre nuestro cine, pero también soy capaz de reconocer que nuestro cine es aún muy primitivo, carece de madurez, de sentido artístico y de historias más interesantes.

¿Cuáles crees que son las mayores fortaleces y debilidades del cine venezolano?
Como principal fortaleza te diría que contamos con un recurso humano muy valioso, sobre todo en el campo histriónico. En Venezuela tenemos actores y actrices a la altura de cualquier otro país. También es cierto que nos hace falta mejor tecnología, pero no es lo imprescindible, como tampoco lo son los grandes presupuestos (aunque claro que ayudarían muchísimo). Aquí lo importante es el sentido artístico, el arte por el arte, sin ningún pretexto más que el puro estilismo de las imágenes y los sonidos. No se hace cine por hacer cine, se hace cine por la misma razón que se escribe una canción o se pinta un cuadro. En Venezuela necesitamos menos “cineastas” y más artistas.

¿Qué te parecen los documentales que se vienen haciendo en Venezuela? ¿Crees que hay un movimiento documentalista importante en el país?
El último documental venezolano realmente bueno que vi, fue “Tocar y luchar” de Alberto Arvelo y, más recientemente, “Un solo de danza”, un cortometraje documental sobre la danza contemporánea en Caracas. Se acaba de hacer uno también sobre el Salto Ángel que tengo muchas ganas de ver. Aún así, creo que no existe todavía un movimiento documentalista importante en Venezuela, aún son minoría los buenos documentales, y mayoría las propagandas disfrazadas de documentales. Lo importante de todo esto, es que la tendencia va en sentido opuesto… el arte está ganado terreno, poco a poco.

¿Cómo decidiste marcharte a vivir en Europa? ¿Qué te ha aportado esta experiencia?
En primer lugar el deseo de vivir nuevas experiencias y conocer nuevas culturas. El estar aquí me ha aportado una visión del mundo y de la vida totalmente distinto al que tenía antes, aunque cada vez creo más en la idea de que esas nuevas visiones y esa madurez es más producto del hecho de “abandonar el hogar” que del nuevo lugar en el que te encuentres. Lo que más me ha gustado de vivir en Europa, es el haber podido conocer a personas de tan diferentes culturas y nacionalidades.

Muchas gracias Gabriel y mucho éxito con tus proyectos…
Gracias a ustedes…

martes, 6 de abril de 2010

UNIDAS POR SIEMPRE. BIENVENIDOS A VENIWOOD: Entrevista a Yosmar Istúriz

Por José Roversi 

 “LA IDEA ES DAR UN MENSAJE Y HAY QUE CONSEGUIR ENTRETENER PARA QUE ESE MENSAJE LLEGUE”

El nuevo cine popular venezolano está en marcha. Después del fenomenal éxito de Volver al Pasado (2009), película que se convirtió en un inusual fenómeno de ventas en Venezuela, vino su presentación en el Festival de Cine de Mérida. A Yoselyn Ramos, su joven protagonista, tocó representar a sus compañeros de Guatire. Marchó a Mérida sin ningún dinero, sólo con el pasaje de autobús y el hotel que eran cubiertos por los organizadores. Comió poco durante esos días y, de hecho, a su regreso a casa se dio cuenta de que había perdido peso. Esa noche, muchos veteranos del medio quisieron hacerse fotografías con ella. Tuvo que superar la emoción para poder hacer la presentación de uno de los premios. La muchacha, que hasta hace poco se dedicaba a la economía informal, ahora firmaba autógrafos. Ese día cumplía veintidós años.

Detrás de este fenómeno está Yosmar Istúriz (Guatire, 1973) y su Cooperativa Zamorana Iztúris Film. El joven, que trabaja durante la semana como obrero en una gran empresa panificadora es el arquitecto de esta revolución dentro de su localidad. La gente no solo se apresura a comprar sus películas en cuento salen a la calle; también quiere trabajar en ellas. No pide nada a cambio. Cree en la propuesta de Istúriz y su ilusión es hacer cine desde la base, algo con lo que “nunca habrían soñado antes”.

La Cooperativa Zamorana Iztúris Film está conformada por vecinos de Guatire. Rubén Lozano es uno de los actores que, junto a Erik Miranda, ha aportado realismo y profundidad a los populares personajes creados por el director de Volver al Pasado. Es un joven miembro de la Guardia Nacional de Venezuela. Por su manejo de las armas ha representado a un policía corrompido que coquetea con el crimen organizado. Tan creíble ha resultado su actuación, que muchos en Guatire le temen, confundiendo al hombre real con el personaje. Es también el caso de Eduardo Rivera quien a raíz de su interpretación en Volver al Pasado es conocido por propios y extraños como “El Comisario”.

Auristela de Istúriz es la esposa del director Guatireño. Dice que si hace dieciséis años, cuando se casaron, alguien le hubiera dicho que acabaría haciendo cine le habría entrado un ataque de risa. Habría pensado que le estaban tomando el pelo. Sin embargo, desde que Yosmar empezó con los primeros pasos en cine se ha ido involucrando cada vez más. Fue ella quien le animó a invertir toda la liquidación de su anterior trabajo para comprar una cámara y no tener que “andar siempre pidiéndola prestada a otra gente”.

Ahora, Yosmar Istúriz y su Cooperativa Zamorana sorprenden con una propuesta totalmente diferente. Unidas Por Siempre no es una película sobre la violencia que sacude las calles del país suramericano, sino una historia centrada en el drama de dos hermanas separadas y dos enfoques de vida radicalmente diferentes. Una apuesta de un grupo de jóvenes creadores que han demostrado, entre otras cosas, que el cine no es terreno para estereotipos o remedos estilistas, sino un campo abierto para la reflexión sincera y poderosa de quien lo hace lleno de pasión y orgullo propio.

Me imagino que el gran éxito de Volver al Pasado habrá marcado un antes y un después en tu carrera y en la de la Cooperativa Zamorana Istúriz Film…

Sí, bastante. Yo no me esperaba todo ese ruido que vino después de la película. Ya habíamos hecho tres películas anteriormente y todavía no nos conocían. Entonces decidimos que íbamos a hacer el estreno de Volver al Pasado en un cine en Guatire, de donde somos, y al día siguiente empezó la gente a llamar. Mientras más gente llamaba y más entrevistas íbamos haciendo más crecía la cosa. Vino a hablar con nosotros una señora de France Press y después un muchacho de El Mundo, de España.

Los buhoneros empezaron a venderla. Me empezaron a llamar para decirme que se estaba vendiendo la película: primero en la Av. Baralt, después en Altamira, luego de Ciudad Bolívar, etc. Así fue.

La buhonería nos ayudó, no económicamente, digamos, pero si nos ayudó mucho como promoción.

Pronto se estrenará en Venezuela Unidas por Siempre. Se trata de una nueva versión de una película que ya habían hecho.

Si, es verdad. Unidas Por Siempre es una historia que habíamos hecho previamente. La tenía allí. La habíamos presentado para amigos y familiares. Entonces, cuando estábamos grabando Volver al Pasado uno de los protagonistas, Rubén Lozano, la vio y me dijo: “Oye vale esa película es bien bonita ¿Por qué no la haces?”. Eso me lo dijeron otros miembros del equipo, como otro de los protagonistas de Volver al Pasado, Erik Miranda. Entonces decidimos hacerla.

He hablado con otros miembros de la Cooperativa, como Rubén Lozano y Yoselyn Ramos y me cuentan que la temática de Unidas Por Siempre es muy distinta de la de Volver al Pasado.

Sí, es otra cosa, no tiene nada que ver con la anterior. Hay un personaje que es un policía pero eso es porque en la historia detienen a dos personajes, pero hasta ahí. Se trata de dos hermanas, una rica y una pobre. La rica abandona a su familia por el dinero. Luego, cuando la madre de ambas muere, la llaman para que vaya y no lo hace. Allí surge entonces un conflicto entre las dos. A la hermana pobre le pasan muchas cosas, que tiene que ir enfrentando, que la hacen luchar.

Una historia en tu línea de cine con un mensaje, con moraleja. ¿Por qué este planteamiento de cine reflexivo, comprometido con la gente a un nivel personal?
Exactamente. La idea es dar un mensaje. Tú sabes que siempre se ha dicho que la televisión o el cine pueden ser educativos y, lamentablemente, en la mayoría de los casos, no es así. Hay muchos programas y películas que francamente no tienen nada que enseñarle a los jóvenes ni a los adultos. Por ejemplo, los jóvenes ¿Qué mensaje sacan de las telenovelas? Entonces sí hace falta un cine con mensaje; sí hay esa necesidad de hacer televisión y un cine que sean educativos. Y no sólo que deje un mensaje, sino que las personas que están en el medio de la TV o el cine, los productores y los directores, le abran las puertas al pueblo. Que el pueblo tenga la oportunidad de participar.

Lamentablemente esto no ocurre aquí. Si tú no tienes una buena “palanca” no puedes trabajar en televisión. Este es un problema muy viejo que continúa hoy día. Ahora están las televisoras sociales, como TVES, con la que hemos venido conversando un poco y con la que las cosas podrían ser diferentes. A ver si tenemos una oportunidad allí.

Cuando yo estaba en el colegio, por ponerte un ejemplo, casi nadie podía hacer cine. Esto ¿Ha cambiado desde tu punto de vista?

Las cosas han cambiado y hay bastantes oportunidades. Por ejemplo, se hizo la Villa del Cine. También hay televisoras comunitarias, como Catia TV, TV Petare y Ávila TV (en la que nos entrevistaron también) así como también Vive TV.

Acuérdate de cómo era antes: el que tenía una cámara en Venezuela tenía que ser casi rico. No era accesible tener una cámara de video. Si acaso una camarita fotográfica tenías por ahí. Ahora no. Es más fácil ahora que la gente tenga una cámara. El que quiera hacer cine, con pocos recursos, puede hacerlo: sólo hay que tener las ganas.

Hay mucha gente que dirá que no, que hacer cine sin recursos técnicos y económicos y sin una formación de primera en la materia no es posible. ¿Tú qué piensas?

Lo que pasa es que hay muchos directores y productores que se basan más en la técnica que en lo que le pueda gustar a la gente. En un curso que hicimos una vez nos pusieron un documental de un cineasta bastante conocido aquí. Y el hombre estaba allí para explicarnos. Y nos decía que nos fijáramos en este plano, en donde estaba la cámara, el Dolly, etc. Había puesto mucha atención a los detalles técnicos, pero había olvidado poner cuidado a la historia. El documental que nos mostró era aburrido, y eso no gusta. Hay que entretener también. Si no, no se pueden transmitir los mensajes.

Eso pasa con muchas películas aquí. Estuvimos aquí en la casa los miembros de la Cooperativa viendo una película venezolana reciente, hecha con muchos recursos. Cuando vimos la película nos quedamos asombrados: ¡Tantas cosas allí que no ocurren en la vida de personas como uno, que somos pobres o de bajos recursos! Por ejemplo, sale una señora que le dice al hijo:“Coño mi amor compre carne”. Entonces el hijo se sorprende: “Mamá ¿Vamos a comer carne hoy? ¡nosotros comemos carne nada más es en diciembre!”…

¡Y eso es embuste! Puras cosas irreales. Inventan unas historias que son totalmente falsas, que no tienen nada que ver con la vida real.

Yo trato de que los personajes sean reales. Si es un policía, que sea un policía lo más original posible. Si es un personaje que es rico, pues que actúe lo más parecido posible a un rico de verdad. Trato de hacerlo lo más natural posible.

Has mencionado en otras entrevistas la influencia que han tenido en tu trabajo las telenovelas brasileras. ¿Es por ese esfuerzo en transmitir realismo, credibilidad?

Las telenovelas brasileras me enseñaron bastante. Yo vi una novela brasilera –no sé si se acuerdan- llamada Chica Da Silva. A mí no me gustan mucho las novelas, pero me enganché con esa. Entrevistaron al autor y a alguno de los protagonistas. Uno de los personajes era un muchacho que debía ser lo más femenino posible y ser creíble. Pero el actor no lo era, necesitaba un modelo, un referente. Este actor declaró que observando jugar a su sobrina le vino la idea para meterse en personaje. Eso es la actuación. La actuación real, creíble. Eso es lo que yo intento más que cualquier otra cosa.

¿Qué es lo que pasa con los actores de las telenovelas brasileras? Si un actor va hacer el papel de una persona que vive en el campo, entonces esa persona va a agarrar el machete, y tiene que aprender a rozar el monte, comprender en carne propia la vida de ese personaje. El realismo es muy importante para ellos y se nota en el trabajo final. Por eso el éxito de estas telenovelas, porque directores y actores están enfocados en que las cosas salgan naturales. Esto pasa también en muchas producciones colombianas ahora.

Hablando con Rubén Lozano, uno de los protagonistas de Volver al Pasado, me decía que para la nueva película había tenido que luchar mucho para meterse en el personaje, porque era un personaje demasiado distinto al anterior, y que tú le ayudaste mucho a lograrlo. ¿De dónde viene tu comprensión de la experiencia del actor?

Mira lo que yo les exijo es que sean naturales. Eso es lo más importante. Cuando Rubén hace un papel, por ejemplo, de mala conducta, y la cosa le está costando yo le digo: “No, no. Estás exagerando mucho. Así no actúa un mala conducta”. Si lo que está costando trabajo es, por ejemplo, una palabra que no le sale natural sino forzada, entonces le digo: “Elimínala por una que te salga natural, que tú uses”. Estos son pequeños detallitos que uno el director debe ir viendo y así los actores se van profesionalizando más.

Por ejemplo Yeisy Rivas, la protagonista de Unidas Por Siempre, que nunca había actuado. Al principio tenía un poco de pena y en el guión debía llorar. “Trata de hacerlo la más natural posible; imagínate que es un ser querido el que está atravesando un momento difícil”. La muchacha se fue metiendo y metiendo en el papel hasta que empezó a llorar. Igual la señora que personificó a la mamá; ella estaba un poco nerviosa y le estaba saliendo forzado: “Imagínese que no puede respirar” – le dije- y poco a poco le fue saliendo más natural.

¿Cuando se estrenará Unidas Por Siempre?

Muy pronto. Pensamos que más o menos dentro de un mes. Estamos viendo donde lo haremos y el resto de los detalles. Ya los mantendremos informados.

Muchas gracias Yosmar. Saludos a toda la gente de Istúriz Film.
Con mucho gusto. Gracias a ustedes. Un abrazo.


domingo, 24 de enero de 2010

QUÉ CRUDO LO TENEMOS: ENTREVISTA Al PERIODISTA Y DOCUMENTALISTA ESPAÑOL PABLO TORRES

Por José Roversi



La historia de esta entrevista se remonta varias décadas atrás. De niño detestaba los vegetales: no tragaba los calabacines mórbidos, sin contextura; tampoco podía pasar las acelgas y las espinacas destruidas por la acción combustiva del fuego. Rápidamente y, contrariando la sabia opinión de mi madre, concluí que no me gustaban los vegetales. Sin embargo, las frutas sí que me gustaban, especialmente los “cambures” (bananas), los tomates, el aguacate y las fresas. Nunca se me ocurrió preguntarme porque me agradaban las frutas frescas y en cambio no los vegetales cocidos.

Muchos años han pasado, muchas experiencias, mucho ensayo y error. En fin, mucha búsqueda. La necesidad de conocerme, de tratar de experimentarme y sentir me fue llevando, lentamente, al mundo de la alimentación y el ejercicio. Resulta que no tenía ni idea ni de lo uno ni de lo otro. Y tenía 32 años…

En ese proceso de interesarme, de querer saber más sobre la forma en que nos alimentamos (o dejamos de hacerlo) llegué a un documental original y diferente, dirigido por el periodista español Pablo Torres. A Pablo le había visto presentar, desde los lugares más remotos del planeta, uno de esos programas de viajes que son cada vez más populares en las cadenas de España y del mundo. Una ocupación soñada, llena de aventura y color, pensé.

Que Crudo lo Tenemos (2009) es un trabajo tan personal, tan honesto y pleno de energía, tan potente, que sin saber absolutamente nada sobre su autor, tuve la sensación de ya conocerlo.

No se trataba sólo de la dieta Crudivegana (vegetarianismo crudo); no se trataba sólo de alguien que se embarca en un viaje de autoconocimiento; no se trataba únicamente de un discurso bien hilvanado, fresco, entretenido; ni de una película novedosa, en parajes exóticos y con personajes fuera de lo común; era otra cosa; algo verdaderamente había capturado mi atención: se trataba, realmente, de mi. Y de todos…

Al inicio de Que Crudo lo Tenemos su director, Pablo Torres, advierte: “Este documental no pretende convencer a nadie de nada. El único objetivo es mostrar una experiencia personal que, quizás, pueda serle útil”.

Efectivamente, así es…

Tu documental inicia con la confesión-reflexión de alguien que parece estar en el umbral de una nueva etapa de vida: “Tras seis años en este medio (TV), algo dentro de mí me decía que tenían que haber otros caminos más saludables para ganarse la vida. Hasta que mi rebeldía acabó con el despido. ¿Una pena no? Pues no, quizás, lo mejor que me podría haber pasado”. ¿Cómo fue ese proceso de concienciación y renovación? ¿Qué factores lo facilitaron y qué factores lo obstaculizaron? ¿Qué se siente saber que se está produciendo un cambio en ti y que este es trascendente, positivo?

Ese proceso de concienciación supongo que empezó desde que nací aunque mi etapa en la televisión me hizo preguntarme muchas cosas en mi vida. ¿Por qué tengo que contar cosas negativas cuando me interesan más las positivas? ¿Por qué estoy trabajando por un sueldo con el que sólo hago pagar letras y no tengo ni un duro a final de mes? ¿Es que realmente no hay otros caminos para vivir de forma más relajada? ¿Estoy produciendo la cantidad de dinero que me están pagando? Así que con estas preguntas rodando mi cabeza se me ocurrió la idea de crear un sindicato televisivo ya que todavía a día de hoy no existe ninguno que defienda a los trabajadores andaluces del sector, por lo menos no tengo noticias de él. Ojalá me equivocara. Con esa propuesta bajo el brazo hablé con el dueño de la empresa y al día siguiente recibí la notificación del despido improcedente. El despido fue un obstáculo que facilitó mi proceso de concienciación. Nunca lo tomé como algo malo, cuando una puerta se cierra cientos de ellas se abren.

Al ser consciente de algunos de los cambios que se producen en mi vida los sentimientos se intensifican, por lo menos en mi experiencia personal. Estoy aprendiendo a sentir de otra manera descubriendo hasta dónde puede llegar mi poder personal para favorecer a la comunidad, con todo lo bueno y lo malo que eso conlleve por el camino. Dicen que al final todos los caminos llevan a Roma, que es AMOR al revés. Las señales siempre están ahí, sólo es cuestión de interpretarlas.
En Asia, como un viajero sin rumbo fijo en busca de una temática que exploraren en un documental, conoces a Balta Lorenzo: crudívoro, rebelde, carismático y emprendedor. ¿Cómo fue ese encuentro? ¿Qué impacto tuvo sobre ti?

No fue exactamente en Asia donde conocí a Balta. La primera vez que escuché de él fue a través de unos amigos franceses, crudívoros y vecinos de mi tío. Estando en su finca, estos amigos me comentaron que a lo mejor viajaban a Asia con Balta en las mismas fechas en las que yo tenía previsto viajar. En ese entonces estaba buscando temática y fui a la finca de mi tío para asimilar ciertas cosas que estaban pasando en mi vida. La señal fue evidente, me tocaba hacer un documental sobre crudivorsimo o, por lo menos, intentarlo. Ese mismo día me invitaron a una fiesta de crudívoros que se celebraba en La Cascada (Sierra de Ojén, Andalucía), finca en la que vive Balta. No quise perder la oportunidad. Al ver por primera vez a ese hombre de gesto aparentemente serio con su barba y su pelo blanco y en pelotas, comiendo fruta en medio de la naturaleza, desde un punto de vista periodístico entendí que había una historia con contar. Una vez que llegué a Asia nos conectamos ya que él estaba viajando por allí y durante un mes conocimos parte de Tailandia, Malasia e Indonesia. Un viaje muy divertido y enriquecedor. Después estuve otros dos meses más viajando solo y grabando ahí por donde el destino me quisiese llevar. No había un plan previsto.

Sobre el impacto que Balta ha supuesto en mi persona podríamos estar escribiendo folios; a través de su persona y junto a él he vivido experiencias increíbles que han marcado mi vida. Es su ser muy especial y me ha hecho recapacitar sobre muchos asuntos, sobre todo, a nivel alimenticio. Le agradezco la energía que desprende en comunicar su mensaje al mundo.

¿Cuánto tiempo requirió la realización de Que Crudo lo Tenemos? ¿Es un proyecto completamente personal, realizado en su totalidad por ti, o contaste con la ayuda de otros profesionales?

Yo pienso que el documental empezó a fraguarse el mismo día que conocí a Balta. Hubo un proceso de investigación sobre el tema, leí libros, me informé sobre personas que habían practicado esta dieta, planteé preguntas, etc. Luego vino el proceso de grabación, visionado del material y montaje. En total casi dos años. Ha sido un proyecto personal; la financiación ha sido íntegra mía salvo la ayuda económica que mi madre y mi hermano me prestaron terminando el montaje. Christian Loprette fue el editor que me ayudó en la primera fase de la edición. Con este documental he aprendido a grabar y a editar. Me lancé a viajar con la idea de tener una experiencia personal de autoconocimiento, disfrutar lo máximo y, si todo fluye, sacar un documental. El objetivo está cumplido, lo que venga bienvenido sea.

Para la realización del documental estuviste acompañando a Balta Lortenzo en una cantidad de circunstancias diversas. Una de ellas fue el Primer Festival de Alimentación Viva en España, realizado en “La Cascada”, una finca situada en la sierra del municipio malagueño de Ojén. ¿Cómo fue esta experiencia?

Ese festival marcó un antes y un después en mi vida. Fui consciente de mi toma de conciencia. Entendí muchas cosas que llevaba toda mi vida preguntándome y en cuestión de cuatro días manejaba más información que la que había tenido en los 29 años anteriores de mi vida. Gracias a la difusión que se dio en los medios oficiales sobre el festival allí nos juntamos 200 personas para compartir lo que teníamos. Se habló de Permacultura, Tantra, Renacimiento, Reiki…. términos que para mí eran desconocidos en su mayoría. Lo más importante es que pude experimentar estas técnicas y así alivié un dolor con la respiración, hablé de forma telepática en mi sesión de Tantra y otras vivencias que permitieron mi renacimiento, aunque suene un poco a ciencia ficción..

¿En que consiste la dieta Crudivegana? ¿Te resultó sencillo o complicado llevarla? ¿Qué cambios experimentaste a nivel físico?

La dieta Crudivegana consiste en comer alimentos (vegetales) crudos, en su estado más natural, sin pasar por el fuego. Luego dentro del crudivorismo tenemos muchas vías, están los Instintívoros, que comen carne y pescado crudo, también los hay que comen huevos crudos.

Mi experiencia con la dieta cruda es muy buena hasta el día de hoy. Probé una semana viajando en Asia con Balta y procesé muchas cosas. Después del festival también probé un tiempo, perdí kilos pero energéticamente me sentía a otro nivel. Hay que tener en cuenta la energía que el cuerpo invierte en la digestión, la dieta cruda es mucho más liviana que las dietas occidentales. De todos modos no sólo es la alimentación, hay otro gran porcentaje de energía que el cuerpo invierte en la mente y ahí es donde tenemos que ser más listos, en no darle más vueltas al coco. La energía que tenía por aquel entonces no sólo era gracias a la comida cruda, sino por el momento personal de descubrimiento interno que estaba procesando, me sentía como un niño con un juguete nuevo. Me daba cuenta de muchas más cosas que antes y eso lo favorece la dieta. Actualmente soy vegetariano y respeto la opción alimentaria de todo el mundo aunque no estaría mal que cada día consumiéramos menos carne de las agroindustrias. Es un buen comienzo.

En tu película se aprecia que se ha venido creando una especie de pequeña comunidad Crudivegana en España que trasciende, con mucho, el aspecto alimenticio. ¿Qué valores pudiste identificar en este grupo de personas? ¿Qué atmósfera reinó durante el tiempo que duró el Festival de Alimentación Viva?

Aquí en España no existe una comunidad Crudivegana como tal, aunque sí nos hemos podido conectar muchos de los que estamos interesados en una alimentación sana. Al final cada persona tiene su propia forma de ser, nadie es ejemplo de nada y cada uno es un mundo así que resulta difícil hablar de valores a nivel de comunidad. Para mí la atmósfera que reinó durante el festival fue muy linda, se compartieron muchas ideas, conocimientos, sentimientos, besos, abrazos... Ese fin de semana reaprendí a compartir a todos los niveles.

En varios pasajes del documental aparecen personajes que hablan del impacto de la dieta Crudivegana en sus vidas y lo asocian a una necesidad física, pero también a una espiritual, del ser. Parecen hablar desde el alma cuando describen la opción de una vida limpia de carne, de cocciones, de substancias, de estrés y vuelta a llenar con frutas, vegetales, armonía y contacto con la naturaleza. Curiosamente, cada día mas gente que conozco empieza a interesarse por estilos de vida alternativos. ¿Crees que hay una inquietud en las personas de hoy, una necesidad de experimentar la realidad desde una óptica diferente, mas natural, menos mecánica?

La dieta cruda teóricamente te acerca a tu parte espiritual, a la naturaleza, a la vida simple y sencilla, a conectarte más contigo mismo. Ahora mismo ése es el camino que he tomado así que esa teoría la estoy experimentado. Cuando vengan otras que comparta también las vivenciaré. Ésa es la idea, reinventarse uno mismo para bien tantas veces como pueda.

Mi experiencia es una más de las tantas de millones que están sucediendo día a día en el planeta. La gente sabe que algo está pasando: crisis económica, cambio climático, gripe A… No saben qué vendernos los “miedos de comunicación” para que sintamos pánico, dolor; para que nos identifiquemos con aquel que le han dejado, con aquella que sufre; para que nos hagamos muchas masturbaciones mentales y no podamos pensar con claridad. Utilizan una técnica sencilla: desviar la atención de lo que verdaderamente importa, uno mismo. Cada día hay más gente cansada de esa continua deformación y buscan otro tipo de vivencias y experiencias que le hagan crecer interiormente… Para mí la vida es un gigantesco parque de atracciones: hay que probar la infinidad de experiencias que se nos están ofertando y además gratis, que es lo más gracioso de toda esta historia.

¿Qué ha representado este documental en tu vida, como profesional y como persona?

A nivel profesional ha sido la primera vez que he grabado y editado, así que he estado aprendiendo continuamente. Animaría a todos los profesionales del sector que se lancen a realizar algo que realmente quieran contar. Cambiaríamos la visión del mundo en poco tiempo.

A nivel personal, a día de hoy tengo muchos más amigos que antes, he experimentado niveles de conciencia que jamás se me habían ocurrido, he conocido paisajes que me han hecho sentir de forma diferente y he descubierto mi misión en el mundo, por lo menos en este momento.

¿Qué proyectos nos preparas para el futuro? ¿Nos vas a sorprender con algo en el estilo novedoso y fresco de Que Crudo lo Tenemos?

Mi idea es impulsar una televisión consciente por internet. Creo que el tiempo se les está acabando a los “miedos de comunicación”. Somos muchos profesionales del sector que nos estamos lanzando de forma independiente, es hora de dar paso a los medios de información (in=dentro, forma, acción). Es decir, darle forma a la acción desde dentro. No contar algo porque alguien te lo pide sino contarlo tú porque así lo sientes. El sector audiovisual es una herramienta muy positiva para reeducarnos y construir una nueva realidad que nos sorprenderá a todos. Mi único objetivo es darle voz a toda la gente que quiera conocerse más a sí mismo para que de verdad algún día podamos saber realmente quienes somos y vivir en el paraíso terrenal, un mundo sin guerras y lleno de salud y paz mental, que falta nos hace. Por cierto, sigo buscando personal que subvencione este proyecto así que todo aquel que quiera poner su granito de arena ahí dejo mi contacto:

pablotb801@hotmail.com

Salud, paz, amor y alegría.

Muchas gracias hermano

A ustedes. Un abrazo.

jueves, 21 de enero de 2010

Ese Film de Nosotros: Our Latin Thing.

Por Jose Roversi

A todos aquellos que aman la salsa, ese genérico impreciso que reúne, precisamente, parte de los ritmos más fenomenales que se hayan creado nunca, les digo: que hay varias cosas sobre las que vale la pena tener una idea, darle vueltas a la cabeza, reflexionar si es posible. Por ejemplo: Si el disco “Bamboleate” de Eddie Palmieri y Cal Tjader es o no uno de los mejores álbumes jamás grabados. O si más bien es el “Disco Blanco” del mismo Palmieri el mejor LP de todos los tiempos. O si Ray Barreto se siente más poderoso en “Indestructible” que en “Unfinished Masterpiece”.

Preguntarse de repente si como impacto sobre la cultura norteamericana de principios de los años sesenta fue más influyente el “I Like it Like That” de Pete “El Conde” Rodríguez o el “Bang Bang” de Joe Cuba. O Si el Mambo o el Boogaloo Latino. Que si Willie Colón abandonó a Héctor Lavoe en sus últimos años.

¿Jerry Masucci y Johnny Pacheco le hicieron un gran favor a los músicos brillantes de su generación permitiéndoles al fin vivir de su trabajo? ¿O fueron esos mismos músicos quienes le hicieron un gran favor a Masucci y Pacheco haciéndolos increíblemente ricos a cambio de poco?

Chévere averiguar qué tipo de trabajo de nueve a cinco tuvo que hacer Tite Curet para redondearse la vida al tiempo que componía los éxitos (más de trescientos, incluido el clásico “Anacaona”) que generaron millones de dólares a su disquera.

¿Por qué la conformación de un grupo de eminencias que incluía a todo tipo de músicos, de procedencias y géneros diversos, desde Larry Harlow, el judío maravilloso, hasta la leyenda viviente de la salsa, Celia Cruz?

Y, para redondear esta lista de cosas que un “beginner” como yo lucha (y disfruta haciéndolo) por descifrar, queda el apartado de una fecha en particular, ésta relacionada con la historia audiovisual de la salsa: la noche génesis de principios de los años setenta en que se organizó y grabó la presentación en el Cheetah Club de la ciudad de Nueva York: un encuentro de genios, una lucha de egos; el nacimiento registrado en film de un fenómeno de enormes consecuencias sociales: Fania All Star. La movida musical latina de “El Barrio” de Nueva York. Una respuesta cultural hispana a los años sesenta y setenta: esa cosa diferente, esa cosa bella y natural, no conformista, esa cosa sabrosa y profunda, esa cosa, cosa nuestra…Our Latin Thing…

Una película que, al igual que su continuación, “Salsa”, recomiendo ver y que se encuentra, como no, en You Tube…



viernes, 16 de octubre de 2009

LA HISTORIA DOMINICANA EN LA MIRA: Conversación con el cineasta René Fortunato

Por José Roversi

Vi la película “Trujillo: El Poder del Jefe” una tarde tranquila de verano. No tenía mayor información sobre la cinta o sobre su autor. Desde el primer minuto me encontré, no diría enganchado, sino hipnotizado por la potente narrativa, el ritmo justo y la riqueza del trabajo investigativo. Un sólo problema enfrenté al terminar de verla. Se trataba de la primera de tres partes. Cuando al fin pude ver la obra en su conjunto, unas semanas mas tarde, quede admirado ante el logro de su director, René Fortunato.

Pregunté a mis amigos dominicanos por el trabajo de este cineasta y descubrí algo aún más interesante: Que sus documentales son sumamente populares y se consumen masivamente en la Antilla Mayor. Algo fuera de serie en América Latina.

Otra cosa me intrigó sobre el trabajo de René. En una región como la nuestra, en que los documentales independientes no son la regla y es común encontrar aburridas películas laudatorias encargadas a medida por los ricos o poderosos (video-hagiografías de amigos y familiares) las suyas, en cambio, parecen fluir en un discurso propio y sin vacilaciones, reivindicativo e hiriente.

Sus trabajos, como la historia misma de los pueblos, están habitados por seres imperfectos, egoístas e idealistas, crueles y generosos, ambiciosos e inescrupulosos. Como las sociedades que hemos construido, sus documentales entretienen, espantan, conmueven e inspiran. Nunca dejan indiferente. Nunca dejan de latir. Son películas que respiran.

La de René Fortunato es una carrera impresionante, que abarca más de treinta años de esfuerzos al servicio de la inteligencia y que ha producido un portento difícil de igualar por una sola persona: dotar a un país entero de la reflexión audiovisual de todo un siglo.

Quiero agradecer a René por su generosidad al concederme esta entrevista.

JR: A mediados de los años setenta, muy joven, te iniciaste en el mundo del cine. Eran los tiempos de los grupos “Cine Militante”, de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD) y luego de “Cinec”, del Palacio de Bellas Artes. ¿Cuál era la atmósfera de aquellos días entre los creadores jóvenes como tú?

RF: La atmósfera de aquellos días en Santo Domingo era muy parecida a la de otras ciudades latinoamericanas. Un gran activismo político, sobre todo en la Universidad, acompañado de grandes jornadas de lucha por el respeto a los Derechos Humanos y de denuncia de los crímenes y atropellos que cometían los regímenes dictatoriales y represivos que predominaban en nuestro continente. Eran los años de Pinochet en Chile y de los demás regímenes militares en el Cono Sur. En nuestro país teníamos el régimen represivo del doctor Joaquín Balaguer, conocido popularmente como “el gobierno de los 12 años.”

Dentro de ese contexto surgieron en América Latina grupos de jóvenes interesados en hacer cine nacional comprometido con las luchas que venían realizando los sectores populares. Creo que los más representativos de estos surgieron en Buenos Aires, Argentina. El grupo “Cine Liberación” que encabezaron Fernando Solanas y Octavio Gettino y “Cine de la Base”, de Reymundo Gleyzer y Álvaro Melián. Los grupos a los que yo pertenecí aquí en Santo Domingo surgieron, en cierta medida, motivados por las experiencias y reflexiones de esos cineastas argentinos.

JR: Te incorporas luego a la Productora Fílmica Dominicana, en la que asumes responsabilidades técnicas y te fogueas en el mundo del documentalismo, la publicidad y además te encargas de la realización de noticieros cinematográficos como “Panorama Dominicano” y “Cine Variedad”. ¿Qué te aportó tu paso por Productora Fílmica Dominicana? ¿Es importante para un documentalista dominar competencias técnicas?

RF: Definitivamente. Es sumamente importante conocer el andamiaje técnico que soporta la expresión artística a la que te vas a dedicar.

En ese sentido, mi paso por la Productora Fílmica Dominicana me aportó ese conocimiento práctico que da el hacer cine todos los días. Cine publicitario, cine comercial, noticieros cinematográficos, cine documental y una que otra película de largometraje. Esa fue una gran escuela para mí.

Es bueno subrayar que de los años que estamos hablando, mediados de los setenta, no estaba tan disponible la tecnología del video como ahora, incluso en la mayoría de países no existía o estaba limitada a los estudios de las plantas televisoras, con unos equipos pesadísimos.

Dada esa situación, nosotros en los grupos de cine de entonces trabajábamos con cámaras Bolex 16 milímetros y algunas veces con camaritas de 8 y súper 8 milímetros. Eso era un trabajo enorme, ya que luego de filmar había que buscar un laboratorio que lo revelara y si el que operaba la cámara no tenía buenos conocimientos del manejo de la luz o le fallaban los cálculos a la hora de hacer los ajustes en cámara, entonces el material filmado salía dañado. También si en el laboratorio de revelado se cometían errores con los químicos, el material se dañaba. Fíjate era una amenaza constante bajo la cual se trabajaba en esos años.

Ya en la Productora Fílmica era diferente. Trabajábamos con 35 milímetros y la empresa tenía sus laboratorios de revelado profesional que garantizaba menos problemas que lo que enfrentábamos cuando estábamos en los grupos de cine. Aunque también tenía sus dificultades. Te señalo esto porque ahora es muy fácil salir a grabar imágenes en movimiento con las cámaras de video que están en el mercado, las cuales no te exigen tener conocimiento de nada para manejarlas.

Y eso es bueno en la medida que masifica o democratiza el acceso de la gente a una forma de captación de su entorno con facilidad, sin muchos obstáculos de carácter técnico. Pero es preocupante el uso masivo de un recurso visual sin conceptos claros, ni principios que orienten tu acción. Es como si estuviéramos comprando y regalando lápices a gente que no sabe escribir. Entonces comienzan a hacer garabatos en las páginas o paredes.

Por eso, aquí en mi país he sugerido comenzar a dar cursos abiertos para la gente de “Introducción al Lenguaje Cinematográfico” u otros temas similares, que enseñen a la gente a manejar adecuadamente el arma que tienen en las manos.

JR: Luego de tu paso por Productora Fílmica Dominicana, te dedicas al mundo de la televisión. Para un cineasta ¿Es interesante la experiencia televisiva?

RF: Esta fue otra experiencia interesante en mi carrera. Trabajé en diferentes aspectos de la producción de televisión y en diferentes empresas. Una de las labores que realicé y que más recuerdo era la de Encargado de Filmovideoteca. Allí yo tenía que ver todo el material que iba a transmitir esa planta televisora. Entonces me pasaba entre ocho y doce horas diarias viendo películas, series de televisión, telenovelas –todos los capítulos juntos-, documentales, en fin de todo.

Como ese canal tenía varios espacios dedicados a la transmisión de películas, la cantidad de filmes que vi allí fue enorme. Eso me serviría de mucho más adelante.

Trabajando en otra empresa de producción de televisión-Teledom Internacional-, la cual hacía y hace todavía, un programa que se transmite para la ciudad de Nueva York (“Santo Domingo Invita”), comencé a trabajar directamente con la tecnología del video. De esa experiencia salió mi primer largometraje documental: “ABRIL: La Trinchera del Honor”. A propósito de cuyo estreno escribí mis reflexiones de ese momento sobre esa tecnología y su importancia para la cinematografía de los países sin industria de cine desarrollada. El artículo se titula: “Video: La opción del cine nacional.” Eso fue el abril de 1988. Creo que se puede conseguir en Internet, en IMDB.

JR: Como Encargado de programación de la Cinemateca Nacional ¿Cuál es el panorama que encuentras? ¿Hacia dónde encaminas tus esfuerzos?

RF: La Cinemateca Nacional de nuestro país se fundó en 1979, por iniciativa de Agliberto Meléndez, conocido por su película “Pasaje de Ida”. Cuando ingreso a la Cinemateca aquello era un proyecto en ciernes. Pocos recursos, mucho entusiasmo.
Todos nuestros esfuerzos estaban concentrados en dar a conocer al público dominicano las obras maestras del cine mundial. Y lo mejor de las cinematografías de cada país.

JR: En 1985 aparece un documental clave en tu carrera: “Tras las Huellas de Palau”. Aborda el rescate de la figura histórica de Francisco Palau, primer cineasta de la República Dominicana, y también delinea lo que se va a convertir en una misión de vida para ti: impedir que la memoria se desvanezca…

RF: “Tras las huellas de Palau” surgió de la siguiente reflexión: si quiero hacer cine nacional, creo que debo comenzar haciendo un homenaje al primer dominicano que se aventuró a hacer cine. Eso pensé en 1985 y de inmediato comencé a investigar sobre la vida y obra de Francisco Arturo Palau, quien realizó dos películas en la ciudad de Santo Domingo a principios de los años 20, del siglo pasado.

JR: En 1988 vuelves la mirada a un evento dramático en la historia dominicana: la invasión, en 1965, de 42.000 marines estadounidenses con el expreso objetivo de impedir la vuelta a la constitución progresista (1963) promulgada durante el gobierno del presidente Juan Bosch. ¿Cómo surgió este proyecto? ¿Qué desafíos debiste enfrentar? ¿Cómo explicarías la enorme popularidad de “ABRIL: La Trinchera del Honor”?

RF: Este documental primero fue una idea que rondaba por mi mente durante algunos años y se convirtió en proyecto cuando participaba en el Primer Taller de Dramaturgia y Guión Cinematográfico que se impartió en la Escuela Internacional de Cine y TV de San Antonio de Los Baños, en Cuba. Estando en La Habana le propuse el proyecto a un alto funcionario del ICAIC con la intención de conseguir una coproducción con ellos para hacer este largometraje documental. El funcionario me explicó que ellos no se involucraban en largometrajes documentales, que su experiencia les había enseñado que a la gente no le gusta ir al cine a ver documentales. Ese fue el primer revés de este proyecto. Regresé a mi país y seguí mostrando el proyecto a instituciones culturales y educativas para tratar de conseguir su apoyo. La repuesta era la misma, les parecía bien el proyecto, pero no estaban interesados.

Con todas esas negativas a mi alrededor me convencí de que para hacerlo debía emprender la tarea con mis propios recursos y con el apoyo y solidaridad de los colegas y amigos del medio. Así lo hice. Cuando se estrenó en cinco salas de cine de la ciudad de Santo Domingo, yo tenía una enorme inseguridad. No sabía si a la gente le gustaría esto, si sería rechazado este largometraje documental por el público. Sucedió que la gente asistió masivamente a verlo, dándole un respaldo caluroso a cada una de las exhibiciones que se hacían. Este respaldo contribuyó mucho a que yo siguiera realizando largometrajes documentales para las salas de cine.

JR: Entre 1991 y 1996 te embarcas en un proyecto ambicioso y polémico: ambicioso, porque pretende comprender y explicar las bases que sustentaron, por tres décadas, el increíble poder de Rafael Leonidas Trujillo; polémico, delicadísimo, porque en historia unas cuantas décadas no son nada y se pueden herir susceptibilidades de unos y otros. ¿Cómo nació “Trujillo: El Poder del Jefe”? ¿Encontró resistencias? ¿Cuál fue la reacción del público?

RF: Cuando asumí el reto de hacer cine documental, lo hice partiendo del siguiente principio: rescate, preservación y difusión de la memoria histórica de la Nación Dominicana, como una forma de contribuir a fortalecer nuestra identidad cultural y de esta manera contribuir con el desarrollo integral y justo de mi país.

Al terminar el proceso de exhibición y difusión de “ABRIL: La Trinchera del Honor”, me di cuenta que uno de los períodos históricos que más influía en la conducta pública y privada de los dominicanos era el conocido como “La Era de Trujillo”. Así surgió la idea de reconstruir el proceso mediante el cual se formó, se fortaleció y cayó la dictadura de Trujillo.

Mi trabajo por lo general no encuentra resistencia durante su realización, ya que yo trabajo casi clandestinamente. No anuncio lo que voy a hacer, la gente se entera cuando está hecho. Ya realizada la serie de tres largometrajes sobre Trujillo, si he tenido resistencia y problemas con algunos personeros de ese régimen, aunque no muy graves por suerte.

Al igual que el documental anterior, estos tres fueron muy bien recibidos por el público dominicano. Una muestra es que a la fecha de hoy tienen una venta regular y constante en formato DVD en las tiendas de nuestro país. Y por Internet también a través de nuestra página: www.videocinepalau.com

JR: Dando seguimiento a tu exhaustivo análisis de la historia contemporánea dominicana, entre 1998 y 2003 te dedicas a examinar los períodos presididos por Joaquín Balaguer en “Balaguer. La Herencia del Tirano” y “Balaguer: La Violencia del Poder”. Más complejo, si cabe, que “Trujillo: El poder del jefe”, pues Balaguer (y su entorno) representa, en esos momentos, una influencia determinante en la política y la sociedad Dominicana. ¿Cómo enfrentaste este reto?

RF: Este, sin lugar a dudas, fue un gran reto. Y lo fue en dos direcciones. Primero enfrentarme a la montaña de documentos y testimonios que reuní en torno al régimen de los doce años de Balaguer y luego enfrentar mi rabia interna, mis pasiones y mis sentimientos condenatorios de ese régimen de terror.

A diferencia del tema de los otros documentales de mi autoría, en este, el período histórico tratado yo lo viví, o sea que fui testigo de muchas de las barbaridades que se cometieron bajo el régimen de Balaguer. Entonces me fue muy difícil distanciarme del tema y tratar de asumir una posición de “neutralidad”, como suele exigírsele a los realizadores.

Así que enfrenté ese proyecto como suelo enfrentar los problemas que nos presenta la vida. Con objetivo claro y pasos firmes.

Por suerte, de ese gran reto surgieron grandes satisfacciones. Ese documental ha reivindicado la memoria de mucha gente que perdió la vida en la lucha por la democracia y la libertad en nuestro país y se ha convertido en el expediente más contundente de lo que ocurrió durante los años sesenta en la República Dominicana.

JR: Este año 2009 se ha estrenado tu último documental, “Bosch: Presidente en la Frontera Imperial”. Un período de una trascendencia especial, un punto de quiebre en la historia contemporánea dominicana. Un trabajo con una cantidad de material de una calidad sensacional, de procedencia diversa…

RF: Este documental se estrenó el 30 de marzo de este año en la Sala Principal del Teatro Nacional en Santo Domingo y el 8 de abril se presentó en la Sala Alice Tully Hall del Lincoln Center en Nueva York. Luego estuvo en las tandas regulares de varias salas de cine de nuestro país, una sala en Nueva York y otra en Los Angeles. Ganó el Premio Remi a la Excelencia Creativa en el 42 Festival Internacional de Cine de Houston, Texas.

La semana pasada, septiembre 27, hicimos una presentación popular en medio de una calle principal de nuestra ciudad, donde asistieron más de tres mil personas. Un reportaje sobre lo que sucedió allí puede verse en este LINK

Hace unos días recibí la notificación de que fue escogido para la Selección Oficial del 21 Festival Internacional de Cine de Viña del Mar, en Chile. Este festival se celebrará del 16 al 22 de noviembre próximo.

Recientemente acabamos de hacer el lanzamiento en formato DVD y estamos en estos momentos involucrados en la campaña de promoción en ese formato.

Este ha sido el más grande reto profesional que he tenido. Está hecho en 35 milímetros, con sonido Dolby Soudraund 5.1 y procesado en los laboratorios Du Art de la ciudad de Nueva York. Más información sobre este documental AQUI

JR: Una de las características más notables de tus documentales es la popularidad de la que disfrutan entre el público. Estrenos multitudinarios (de hasta de 1500 personas), proyecciones en plazas públicas y polideportivos de hasta 10.000 asistentes. Al pueblo dominicano le gustan los documentales de René Fortunato. La gente llora, ríe y reflexiona viendo tus películas. Esto es un fenómeno fuera de serie, tal vez único. ¿Cómo explicas este romance entre el cine documental y el pueblo dominicano? ¿Cuáles son sus connotaciones? ¿Cuáles son las posibilidades para el futuro?

RF: Creo que la clave está en que yo estimulo los sentimientos de la gente con acontecimientos históricos que le tocan muy de cerca. Esto lo logro utilizando herramientas de la dramaturgia cinematográfica que por lo general se utilizan en el cine de ficción.

Además utilizo recursos sonoros, íntimamente ligados a la memoria afectiva del pueblo dominicano, como la música de la época por ejemplo. Además de esto, creo que la razón principal del respaldo del público es el hecho de que el pueblo dominicano, al igual que la mayoría de pueblos latinoamericanos, esta ávido de conocer su historia, pero no la historia oficial, sino la historia que no se suele contar en las escuelas. La vista desde otro punto de vista, una historia dramáticamente narrada y no complaciente con ningún sector social, por más poderoso que sea.

El futuro es luminoso. Creo que el género documental en nuestro país crecerá y se popularizara más. Hay muchas historias que contar y mucha gente con ganas de hablar.

JR: La carrera que escogiste y en la que has cosechado tantos éxitos no es una carrera fácil. Has investigado, documentado, registrado y, de alguna manera, salvaguardado para la posteridad, la historia dominicana del siglo XX en imágenes. Tu trabajo oscila entre el de un científico social como el historiador y un cineasta. ¿Qué te impulsó a hacerlo? ¿Qué hace falta para comprometerse con el cine documental al extremo que tu lo has hecho?

RF: Amor a mi país y pasión por el oficio de realizador de cine. Creo que por ahí andan las fuerzas que me impulsaron a emprender la realización de estos largometrajes documentales.

En cuanto a que hace falta para comprometerse con el cine documental, creo que comprometerse con el cine documental como lo he hecho es una forma de compromiso social, compromiso con la sociedad que te vio crecer y a la cual le debes mucho.

Creo que hay que tener gran sensibilidad ante los problemas sociales y un profundo sentimiento de gratitud para con la gente.

JR: Luego de casi treinta años estudiando a fondo la historia política, social y cultural de tu país, me gustaría preguntarte: ¿Quiénes son los dominicanos? ¿Qué aman? ¿Qué odian? ¿Qué temen? ¿A qué aspiran?

RF: Te podría decir que los dominicanos son los seres humanos que ocupan la mayor parte de la isla Hispaniola, una de las tres islas integrantes de Las Antillas Mayores, junto con Cuba y Puerto Rico. Estamos en el corazón del Caribe. Europa y África fluyen en nuestra cultura y en nuestro quehacer cotidiano. La herencia indígena es casi imperceptible, en cambio la influencia anglosajona, dada nuestra cercanía con los Estados Unidos, es cada vez más evidente.

Los dominicanos aman profundamente a su país. A pesar de los problemas y dificultades que hay que enfrentar viviendo en un país en vías de desarrollo, los dominicanos enfrentamos esos problemas con determinación. Muchos se van a otros países, pero siempre con la intención de regresar.

Yo creo que como la mayoría de nuestros pueblos, los dominicanos aspiran a una vida mejor para sus compatriotas y una erradicación, aunque sea parcial, de las desigualdades sociales.

JR: Y René Fortunato: ¿Quién es? ¿Qué ama? ¿Qué odia? ¿A qué aspira?

RF: Creo que las repuestas que he dado a las doce preguntas anteriores le podrán dar una idea al lector, más o menos clara, de quien soy.

Amo a mi familia y amo a mi país, sobre todo a la gente buena que vive en él. No odio a nadie y aspiro a retirarme en paz, en medio del cariño y el respeto de mi gente.

JR: René, los seres humanos pasamos años, décadas y a veces incluso la vida entera, persiguiendo el éxito profesional. Tu lo has conseguido, y en abundancia. ¿Dirías que la realización en la vida se consigue a través del trabajo?

RF: Definitivamente. Yo soy una persona que he estado trabajando desde muy temprana edad. El trabajo ha sido y es el “defecto de mi personaje”. Esa práctica laboral encontró sustancia ideológica cuando en la universidad escuché a un profesor citar a un filósofo alemán, quien afirmó: “El trabajo ha creado al propio hombre.”

Luego leí una entrevista con un científico soviético, cuyo nombre no recuerdo, en la cual decía algo así como “La brevedad de la vida no nos permite el lujo de gastar nuestro tiempo en cosas que no merecen importancia.”

JR: Se dice, con razón, que no hay mejor maestra que la vida misma…

RF: Aunque asistí a la Universidad Autónoma de Santo Domingo –UASD- y cursé la carrera de Licenciatura en Comunicación Social, creo que los mejores conocimientos que he adquirido los aprendí en la “Universidad de la Vida.” Definitivamente.

sábado, 26 de septiembre de 2009

DOCUMENTALES Y GUSTOS. Por José Roversi

¿Qué hace que un documental sea bueno o sea malo?

La respuesta probablemente variará de acuerdo a los gustos, prejuicios, formación, orientación política o religiosa de cada quien. Hay más posibilidades de que un activista pacifista disfrute “Bowling For Columbine” a que lo haga algún connotado (o no tan connotado) miembro del “National Rifle Association”. Es también probable que un luchador del “Centro Simon Wiessenthal” valore mal “El Triunfo de la Voluntad”, por considerar que se hace apología del nazismo. Para quien considere que las formas visibles u ocultas de lo cotidiano encierran una belleza sublime, “Berlín, Sinfonía de una Ciudad” puede resultar una experiencia casi religiosa y, sin embargo, para alguien no afín, un somnífero insoportable.

Por eso, creo que hablar de buenos o malos documentales (y muchas otras cosas más) es poco útil.

Quiero entonces hacer una lista de algunos de los documentales que más he disfrutado y que, aunque pueda encontrar estupendos, alguien podrá encontrar muy malos o aburridos.


La Batalla de Chile (1973-1979)

Sin duda, uno de los documentales latinoamericanos más poderosos que se han realizado. Un esfuerzo que retrató, en toda su intensidad, el que fue un verdadero intento revolucionario, preñado de idealismo y sustentado sobre las bases de un esfuerzo colectivo genuino: el gobierno de la Unidad Popular en Chile.

Sus tres horas de duración nos transportan al año 1973, las conspiraciones, sabotajes y huelgas que prepararon el terreno para el infame golpe militar de septiembre.

Es notable que esta película no pudiera exhibirse en Chile hasta 1990, convirtiéndose en una exilada más, de país en país y de premio en premio, esperando regresar a casa.

Hotel Terminus (1989)

Una obra maestra de un cineasta acostumbrado a ellas: Marcel Ophuls. La vida y milagros de Klaus Barbie, el “Carnicero de Lyon”. Un paseo por la ambigüedad moral sobre la que se sustenta nuestra civilización: comunistas que delatan a sus compañeros de lucha; nazis irredentos, satisfechos y orgullosos de sus monstruosos crímenes; curas que ayudan a escapar a criminales de guerra; derechistas e izquierdistas europeos que se unen para ocultar la verdad; agentes de los servicios secretos norteamericanos haciendo castings de genocidas para enrolarlos en su lucha por la libertad y la democracia; veteranos hitlerianos en la construcción del edificio dictatorial suramericano de los años cincuenta en adelante. Un maratón de cuatro horas de duración de altísima calidad.

Grizzly Man (2005)

Siendo un poco “escapista” yo mismo, no pude resistir engancharme desde el primer momento con la historia de Timothy Treadwell, un hombre complejo, desfasado, neurótico, temerario y, hasta cierto punto, iconoclasta. Pero, como suele ocurrir con este tipo de personaje (muy del gusto de Werner Herzog) hay también algo irresistible, irreverente y original en la actitud poco convencional del ecologista y su forma inusual de aprehender la realidad: a través del contacto íntimo con la naturaleza y, sobre todo, con los osos Grizzly. Suponer que era posible convivir con estas extraordinarias criaturas fue, a toda luz, un cálculo arriesgado, una apuesta audaz, de dramáticas consecuencias. La película que resultó posee mucho de estos atributos.

Trujillo: El Poder del Jefe (1991-1996)

Célebre serie de películas del legendario documentalista dominicano René Fortunato. Una retrospectiva de casi cincuenta años de historia política y social de la República Dominicana, finamente hilvanada. Uno de los puntos fuertes de estas películas es su ritmo vibrante, que mantiene al espectador pegado a su asiento en todo momento. No es de extrañar que “El Poder del Jefe” haya sido, a la par de críticamente aclamada, un éxito comercial que ha marcado un precedente para el género de cine documental en América Latina.

Capturing The Friedmans (2003)

La historia de cómo se destruye la familia de los Friedman, en tiempo real, es un espectáculo duro de tragar que, sin embargo, ha cosechado críticas entusiastas en todo el mundo.

Parecería ficción, pero no lo es. Los cargos de pederastia contra Arnold y Jesse Friedman resultaron en una condena por parte del jurado. Los restantes miembros de la familia narran el profundo efecto que esta experiencia tuvo sobre sus vidas. Un documental poderoso e inquietante, que nos habla también sobre el funcionamiento de la sociedad, los medios y la justicia.

Bowling For Columbine (2002)

Este entra en el campo de los gustos y disgustos. Muy en la línea europea sobre el tema, sostengo un rechazo absoluto hacia las armas. Creo que “no hay arma buena” ni razón que justifique que nadie vaya armado. Para los que así pensamos, esta película de Michael Moore es casi un manifiesto contemporáneo. Una visión aguda, crítica y sistemática de la terrible y atávica relación de los Estados Unidos con las armas de fuego, una de las grandes sombras de la que es, indudablemente, una nación poseedora de inmensas virtudes.

Se debatió sobre el trato desconsiderado que pudo haber dado Moore a Charlton Heston en una entrevista que mantuvieron para el documental. Se argumentó que la avanzada edad del mítico actor fue explotada por el documentalista para crear un momento sensacional a costas de la humillación de un anciano. Esto podría discutirse; lo que no admite discusión, en todo caso, es la pública defensa que durante décadas hizo Heston del uso de armas. ¿No están todos los entusiastas de las armas expuestos a severas críticas? Por supuesto, el oponerse al uso de armas es un derecho que todos tenemos, y en mi caso, también un deber. Así que este documental por razones más que obvias, fue como música para mis oídos.

Gómez y su Tiempo (1975)

Un trabajo esencial de Manuel De Pedro para todo aquel interesado en comprender no sólo la larga tiranía gomecista, sino los verdaderos sustentos de los regímenes venezolanos: militares y grupos económicos. Gómez (el “César Democrático” de Vallenilla Lanz) conoce a Venezuela y sabe cómo dominarla: crea las Fuerzas Armadas (a su medida) y patrocina una elite económica corrupta y servil, con absoluta dependencia del dictador: aduladores creativos e incansables. Para el resto de los actores sociales, como suele ocurrir, la receta de siempre: discriminación efectiva, plomo y cárcel.

À Propos de Nice (1930)

Una cinta precursora del cine documental de contenido social, realizada por Jena Vigo (en colaboración con Boris Kauffman). Tomando en cuenta que se trata de una película muda realizada a finales de los años veinte, resulta admirable lo entretenida y efectiva que resulta en su exposición de un colectivo frívolo, superficial y amante del fausto que se da cita en Niza año tras año. Un trabajo inscrito en el Kino-Pravda de Dziga Vertov que bien podría rodarse hoy día, por iguales o más demoledoras razones que hace ochenta años.

Etre et Avoir (2002)

Uno de los documentales más sencillos e interesantes que he visto en los últimos años. Georges López es un profesor de un pequeño pueblo francés. En su escuelita, la única de la zona, se agrupa a todos los niños en edades que van de los cuatro a los once años. El documental abarca un importante número de meses y se puede ver la dificultad, dedicación y vocación que este tipo de carrera requiere. Un vistazo a un tipo de escuela que representa tal vez la reminiscencia de otros tiempos, de otro estilo, de otra Europa. Un documento que recuerda a Edmundo De Amicis y su clásico “Quore”

Koyaanisqatsi - Life Out of Balance (1982)

Una trabajo fuera de serie de Godfrey Regio. Luego de casi treinta años, sigue siendo tan poderosa como el primer día. Algunos de los planos más increíbles que he vito, música sensacional (Philip de Glass) y lo más importante de todo cuanto pueda decirse de este portento de película: la valoración suprema del silencio, el más despreciado y necesario de los componentes de la vida.

lunes, 6 de julio de 2009

LLEGÓ EL NUEVO CINE VENEZOLANO: ENTREVISTA A YOSMAR ISTÚRIZ

Por José Roversi

Cada entrevista que he realizado me ha llenado de profunda satisfacción. Cada una de las personas con las que he hablado me ha enseñado algo. Nada enseña más que la experiencia y ninguna experiencia tanto como la de compartir con los demás.

Hace un par de semanas leí una nota en un medio digital sobre una película que se vendía como “pan caliente” en las calles de toda Venezuela. Más de veinte mil copias a un mes de haber sido proyectada, por primera y única vez, en un cine de Guatire: sin promoción, sin campaña de marketing, sin televisión.

Una película de presupuesto cero, hecha apenas con una vieja cámara Mini DV sin entrada de audio y un trípode que prestó un señor de Petare. Ni un sólo actor profesional. Grabada durante los fines de semana porque sus participantes tienen trabajos no relacionados con el cine durante la semana. Editada en “Movie Maker” por su director, guionista y camarógrafo: "Guerrilla Filmmaking" del bueno.

Lleno de curiosidad y entusiasmado por lo que sonaba a fenómeno cultural en ciernes, quise hablar con el joven cineasta que lo hizo posible: Yosmar Istúriz. Como suele ocurrir, los caminos formales para concretar la entrevista resultaron poco eficaces. Como suele ocurrir también, la casualidad quiso que la entrevista se produjera.

A la hora de comer aquí en España llamé a casa de Yosmar en Guatire, donde era de mañana, donde desayunaban. Me atendió con gran cordialidad. No dejé de hacerle preguntas y él, amablemente, respondió a cada una de ellas. Sus palabras fueron generosas, genuinas, llenas de humildad. Esto no es frecuente en el mundo del cine. Ni en otros, realmente.

A medida que transcurría nuestra conversación, me fui sintiendo cada vez más involucrado; cada vez más fascinado con el tamaño del logro de este grupo de jóvenes, de estos creadores optimistas; cada vez más entusiasmado por las implicaciones positivas que puede tener este fenómeno para el cine nacional; cada vez, cada vez más y sin darme cuenta, divinamente venezolano.

JR ¿Cómo y cuándo empezaste en el mundo del cine?

YI En el 2004 tuve la oportunidad de trabajar en un corto de veinte minutos llamado “El Rey del Monte”. Sólo trabajamos siete personas. Yo era el que grababa con una camarita “Handicam” analógica de 8 mm. En esa oportunidad, aunque no me gusta actuar, tuve que hacerlo por falta de personal.

JR Alguna vez dijiste que tus mayores influencias han sido
Spielberg y Roberto Gómez Bolaños "El Chavo". ¿Por qué?


YI Cada vez que veo una escena del “Chavo del Ocho” puedo notar ese gran talento que tiene Roberto Gómez Bolaños. Era tan bueno lo que escribía que han pasado muchos años y todavía “El Chavo” sigue gustando a grandes y chicos igualmente.

Steven Spielberg, nadie puede dudar de su ingeniosidad. Sus películas son buenas de principio a fin. Estoy seguro que estas dos personas tuvieron y siguen teniendo grandes ideas, para mí son grandes maestros.

JR ¿Quienes conforman la cooperativa "Istúriz Film"?

YI Eric Miranda, Rubén Lozano , Auristela Ramos, Eduardo Rivero, Egmidio Reverón, Sandro Veliz y mi persona.

JR ¿Cómo surgió la idea de "Volver al Pasado"?

YI Hay un dicho popular que dice: “Nadie sabe lo que tiene hasta que lo pierde”. Lamentablemente esto es cierto. Muchas personas tratan mal a sus padres y luego que los padres mueren se arrepienten de haberlos tratado mal. Esta fue la idea principal. En esta historia se puede notar como un joven “mala conducta”, por circunstancias de la vida, vuelve al pasado y puede ver como su madre se sacrificaba para criarlos a él y a su hermana. Se arrepiente y su vida toma otro rumbo.

JR A menos de dos meses de su estreno, "Volver al Pasado" se ha
convertido en un fenómeno de ventas en Venezuela, algo excepcional, fuera de serie, considerando que no ha habido promoción ¿A qué atribuyes el éxito de tu cinta?


YI El día del estreno, más de 300 personas fueron a ver la película. Cuando salieron comenzaron a felicitarnos, la aceptación fue muy buena. Esto comenzó a regarse rápidamente. Como se vendieron algunas copias ese día, una de ellas llegó a manos de los vendedores informales. El día siguiente ya la tenían en sus estantes a la venta. En menos de una semana me estaban llamando de varios lugares donde estaban vendiendo la película. En menos de 15 días dos periódicos nacionales me estaban llamando para hacernos una entrevista. La película ya se encontraba en todas partes. Creo que lo que más le gustó a las personas fue la historia y su mensaje. Hay que recalcar también el esfuerzo que hicieron los que allí actuaron para representar con naturalidad esos personajes.

JR Háblanos más detenidamente del día del estreno. ¿Dónde y cómo se organizó? ¿Es cierto que las dos salas estaban repletas?

YI Yo el primero de mayo ya había terminado de editar la película. Dos semanas antes, uno de los actores me dijo que iba a hablar con los encargados de uno de los cines de la zona para saber si se podía y cuanto sería el costo. Se cuadró la fecha. Era el 16 de mayo. Se alquilaron dos salas de 154 cada una. Dos días antes, como nos entrevistaron en la radio, llamaban a la emisora porque querían ver la película, pero no había entradas. Hablamos con el encargado del cine y como ya habían programado sus funciones no se pudo. El día del estreno, en el piso donde funciona el cine, estaba repleto. Las personas preguntaban por las entradas pero lamentablemente no había. Todos me decían que si hubiéramos alquilado las cuatro salas se hubieran llenado por la cantidad de personas que quedaron afuera. El gerente, al ver todo esto, nos pidió la película para pasarla a 35 mm, pero por el formato como se grabó no era posible. Si se proyectaba nos iba a tocar un porcentaje de las ventas. Ese día se proyectó con un “video bim”. Lo que más me gustó fue el gran aplauso que dio la gente al final y luego las felicitaciones.

JR ¿Cuánto tiempo les tomó hacerla?

YI Siete meses aproximadamente. Se grababa mayormente los fines de semana, que eran los días que teníamos libres.

JR ¿Dónde fue grabada la película?

YI En barrios y calles de Guatire. El final lo hicimos en Guarenas

JR ¿Quiénes son los actores que aparecen en la cinta?

YI Personas de Caracas, Barlovento, Charallave, Guatire y Guarenas. Ninguno de ellos tiene título de actuación. Son personas de comunidades a las que les gusta la actuación

JR ¿Es cierto que les piden autógrafos en la calle?

YI Seis de los que tienen papeles principales me han dicho que en varias ocasiones les han pedido autógrafos. La protagonista (Yoselyn Ramos) es vendedora informal y cuenta que muchas personas se le acercan para pedirle autógrafos. Los demás me cuentan que donde los ven los llaman y los felicitan por la película.

JR ¿Cual es el mensaje que quieres trasmitir?

YI Por medio de la película queremos transmitirles a los jóvenes que dejen las drogas, la mala vida. Si no lo hacen no les espera nada bueno. Y a los funcionarios el mensaje que allí les dejamos es: “Haz bien tu trabajo”. También les decimos que todos los asesinatos deben de investigarlos con la misma intensidad

JR ¿Cómo se hace una película exitosa con un "presupuesto cero"?

YI Un cineasta venezolano llamado César Cortés un día me dijo que para hacer una buena película no hacían falta grandes cámaras. Lo que hacía falta era una buena historia. Así, creo yo, para que la película tenga éxito se debe de escribir una buena historia, una historia que mantenga en sus asientos a las personas desde que comienza hasta que termine la película. Se debe conseguir un grupo de personas que le guste la actuación y esté dispuesto a colaborar. Creo que algo que debe ser primordial es ser una persona humilde y no ensalzarse así mismo. Mas personas estarán dispuestas a seguir en el grupo colaborando. El presupuesto, aunque es importante, no debe ser lo primero. Lo primordial es tener ganas de trabajar para así hacer un buen producto.

JR ¿Qué tipo de historias crees que interesan más al espectador?

YI
Una historia debe ser como un buen plato de comida. Debe de provocar. Yo creo que a las personas les gustan las historias que tengan acción, drama, violencia equilibrada y comicidad. Como hay diferentes tipos de gusto, una historia debe de tener un poquito de estas cosas.

JR ¿Qué representa Guatire para ti?

YI
Cada vez que hago una película, trato de resaltar los lugares de mi pueblo: sus ríos, sus calles, su gente. Digo mi pueblo porque quiero bastante este lugar donde nací. En este lugar han nacido y vivido todos mis familiares. Uno de ellos, uno de los fundadores de la familia, Pedro Tomás Istúriz, al cual llamaban “kika”, trabajó en la hacienda de caña del “Rincón”. De esta hacienda quedan solo ruinas. En mis películas trato de poner denuncias de cosas malas que se están haciendo o que se hicieron en este pueblo. Si te digo que representa Guatire para mí en pocas palabras, te puedo decir: Guatire para mi representa mi gran hogar.

JR ¿Cuál ha sido la reacción de la gente de Guatire ante el fenómeno de "Volver al Pasado"?

YI Es sorprendente ver como siguen sonando los comentarios de esta película. Seis de las radios locales nos han entrevistado. En la biblioteca pública de Guatire me la pidieron para proyectarla. En dos escuelas la proyectaron y nos invitaron para que comentáramos sobre ella. Y un concejal me dijo que en 2 semanas la proyectan en la plaza de Guatire para hacer un cine foro. Esto nos anima a seguir trabajando, en cada película me pongo una meta: si esta fue buena la otra debe ser mejor.

JR No te quito más tiempo, Yosmar. Antes de finalizar, ¿Te gustaría enviar un mensaje a otras personas que, cómo tú, tienen dentro la inquietud y vocación por el cine?

YI Sí. No debemos ponernos trabas en la mente. Como ya lo dije, creo que lo más importante es las ganas de trabajar y hacer las cosas bien. Creo que el vencedor no es el que triunfa si no el que lo intenta. Si no se tiene presupuesto no debemos de afligirnos, muchos de los que han triunfado han comenzado desde abajo con mucho esfuerzo. Te doy gracias a ti José por tomarnos en cuenta y hacernos esta entrevista. En verdad es un privilegio para mí ser unos de tus entrevistados.

JR Un millón de gracias por la entrevista Yosmar y un abrazo para ti y todos los que tomaron parte en la realización de este inspirador proyecto. Hasta una nueva oportunidad.

domingo, 26 de abril de 2009

EL BLOGGER DE LA TELEVISIÓN EN ESPAÑOL: ENTREVISTA CON ALEXIS NÚÑEZ OLIVA

Por José Roversi

Alexis Núñez Oliva lo tiene muy claro: “Lo aburrido no es televisivo”. La función primordial de la televisión es entretener. Lo dice con conocimiento de causa. Como Productor Ejecutivo de Televisa, la compañía productora de medios en español más grande del mundo, Alexis ha creado algunos de los formatos mas exitosos de la televisión mexicana, como “La Oreja”, programa dedicado al espectáculo que entre 2002 y 2009 batió records de audiencia. Al tiempo que producía temporada tras temporada de varios programas, Alexis encontró tiempo para dirigir, durante diez años, el que se ha convertido en el mayor canal de televisión de vídeos musicales en español, “Ritmoson Latino”, parte de Televisa Networks.

Pero hay una faceta menos conocida de este creador cubano-mexicano y es la de bloguero. “Por TV” es el nombre del primer blog sobre producción de televisión en español, en el que Alexis reflexiona sobre la forma en que hacemos, vemos y comprendemos la televisión, el más potente y polémico medio de comunicación que ha conocido la humanidad, hasta ahora, al menos.

Nuestra pasión por los medios, por la comunicación, nos llevó a querer entrevistar a una de las personas que moldean, actualmente, la televisión de habla hispana en el mundo. La generosidad de Alexis lo hizo posible.

JR: ¿Por qué un blog dedicado a la producción de TV?

AN: La televisión es un tema inagotable. Permite desde el análisis científico hasta la más burda especulación. Está al alcance de la mano porque despierta y duerme junto a las familias, tiene la voluntad promiscua de permanecer mientras vivimos, nos bañamos, nos vestimos, hacemos el amor, mientras discutimos o cuando simplemente somos sus espectadores. Esa flexibilidad permite escribir desde muchos ángulos sobre ella y exige que de ella se diga lo que se quiera decir. Un blog sobre televisión es simplemente un mínimo espacio más que la televisión requiere para que de ella se diga más.

JR: ¿Cómo ha sido la respuesta de tus lectores hasta ahora?
AN: Para mí, sorprendente. Tengo lectores desde más de cincuenta países del mundo que me inundan con correos que no alcanzo a responder. Los lectores de Por TV se manifiestan con razones y a veces sin argumentos, pero siempre desde la pasión de la televisión, desde la admiración hasta el odio, desde la aceptación hasta la negación.

JR: ¿Que tipo de artículo despierta mayor interés en Por TV?

AN: Aquellos relacionados con las formas de hacer televisión, específicamente cuando expongo ideas de cómo hacer un programa o cuál es el proceso para realizarlo.

JR: ¿Qué diferencia a un buen blog de uno que no lo es?

AN: No podría definirlo de manera tan estricta porque un blog sigue siendo algo muy personal. Es un medio de comunicación individual que se ha vuelto masivo, pero que no responde a los criterios de equilibrio de los medios de difusión. Al menos puedo poner como ejemplo el mío como malo y cualquiera que guste más como bueno.

JR: ¿Qué le respondes a los que piensan que la TV debería tener un sentido mas educativo?

AN: Les recomiendo que primero defiendan ese criterio de la mejor manera: viendo ellos mismos televisión educativa. En casi todos los países del mundo hay canales de televisión estatales o de centros de enseñanza que producen lo que llaman "televisión educativa", pero cuando revisas los rating de esos canales, observas que casi nadie los ve. He podido hacer incluso el siguiente ejercicio: después de escuchar las duras críticas de estudiantes universitarios contra la televisión comercial y después de escucharlos defender la televisión "educativa" les he preguntado por algunos programas "comerciales" y me han respondido con gran conocimiento de esos espacios. Pero una vez que les pido me hablen de la programación de los canales "educativos" apenas pueden recordar algún título -si acaso- de uno de sus programas, lo que demuestra que el discurso no coincide con los gustos. Y sobre el concepto "televisión educativa" tengo objeciones. Toda la televisión educa, porque crea patrones, ejemplos, aspiraciones y porque la televisión es, finalmente, información. El mundo lo conocemos casi por televisión. Somos educados -correcta o incorrectamente- a través de la televisión. Bajo esas premisas toda la televisión es educativa, aunque esa educación no vaya siempre en el sentido que nos gustaría.

JR: La fusión entre TV e internet es cada vez más una realidad. ¿Qué televisión tenderemos en el futuro próximo?

AN: Sin dudas Internet y televisión estarán unidas. Hoy vemos intentos de llevar la televisión al monitor de las computadoras, pero esa idea será muy antigua dentro de poco tiempo y lo idóneo será poder navegar en Internet a través de la televisión como algo natural. Mientras vemos nuestro programa preferido recibiremos alertas de un nuevo correo o nos avisarán de alguien que se acaba de conectar al messenger.

JR: ¿En que espacio de la industria televisiva crees que hay mayor necesidad de recurso humano?

AN: La televisión crece más rápido en necesidades que en formación de personal. En general hay una carencia enorme de talento y fuerza productiva en casi todas las áreas de televisión del mundo.

JR: ¿Qué tipo de TV te gusta a ti personalmente?

AN: Si lo digo públicamente sería enjuiciado como una persona aburrida. Sólo puedo decirte que no soy productor de la televisión que me gusta, sino de la necesidad de entretenimiento que tiene el público, porque entiendo a la televisión como un medio de entretenimiento que tiene la obligación de cumplir con esa función social. Lo aburrido no es televisivo.

JR: Ya para finalizar ¿Cómo ves el futuro de la blogósfera?

AN: La blogósfera tiene un futuro enorme. Seguirá modernizándose e incorporará nuevas formas para expresarnos, pero llegó para quedarse. Sin compromisos, sin línea editorial, sin intereses cerrados, tiene un mundo de información casi siempre basado en la reflexión. El surgimiento del blog no nos puso a pensar, pero sí nos permitió mostrarle a los demás qué pensamos y con ello ha creado la biblioteca del pensamiento moderno más grande de la historia de la humanidad. Los arqueólogos del futuro no levantarán piedras ni limpiarán con pinceles vasijas escondidas debajo de las ruinas. Sólo tendrán que leer miles de post para entender cómo éramos y por qué sufríamos y gozábamos la existencia en estos tiempos.

JR: Muchas gracias Alexis, nosotros estamos realmente felices de poder compartir con nuestros lectores tus respuestas.

AN: Gracias a ustedes y una disculpa por mi tardanza. Muchas razones tuve, pero ninguna vale la pena explicarla. Sólo ofrecerles una sincera disculpa.

JR: Un abrazo.

AN: Otro para ustedes.

viernes, 27 de marzo de 2009

LA FORMACIÓN DEL ESCRITOR: RESPUESTA A LA MALDICIÓN DEL GUIONISTA

Por José Roversi

El diploma de educación media que consiguió Truman Capote a principios de los años cuarenta fue todo lo que hizo falta para producir uno de los escritores mas excepcionales de nuestro tiempo. Y nótese que antes de conseguirlo ya había escrito unos cuentos sensacionales. Vivió de su trabajo en el mundo de la literatura desde los diecisiete años.

Primo Levy, que estremeció al mundo con “Si Esto es un Hombre”, uno de los libros indispensables de la segunda post guerra, era químico industrial, y muy bueno además. Trabajó toda la vida, hasta el retiro a finales de los años setenta, en SIVA, un enorme consorcio químico de Turín.

Julio Garmendia, el brillante escritor venezolano que ha sido citado como precursor del “Realismo Mágico” y que produjo obras tan notables como “La Tienda de Muñecos”, no terminó ninguna carrera. Lo que sí hizo fue escribir, desde que era niño.

José Ignacio Cabrujas fue otro temprano desertor de las aulas. Quiso ser abogado. Terminó escribiendo, sin ser fiel a ningún género o temática particular. Escribió como y sobre lo que le dio la gana. Ya no queda ninguno como él en Venezuela y, particularmente en este momento, se le echa de menos.


Francisco Herrera Luque, a diferencia de Honoré de Balzac, si consiguió culminar sus estudios de derecho. Fue un buen abogado y también diplomático (ignoro si bueno) y uno de los pocos escritores venezolanos que pudo llegar a vivir (y muy bien, además) de sus libros. No dependía del sistema de subsidios o incentivos estatales a la cultura, así que escribía lo que le daba la gana y lo hacía estupendamente bien.

Un caso aparte es el de Ernest Hemingway, quien ni siquiera se molestó en intentar estudiar una carrera universitaria. Apenas acabar el colegio (en el que tampoco destacó) hizo lo que Capote: ponerse a escribir para ganarse la vida.

Gabriel García Márquez hizo hasta lo imposible para terminar la carrera de derecho, no porque le gustase, sino para no disgustar a su padre. Finalmente cedió a su vocación de escritor y se dedicó al periodismo, abandonando para siempre la carrera de leyes.

Ernesto “Ché” Guevara era médico y escribió un influyente libro, manual obligado de los movimientos revolucionarios armados contemporáneos:“La Guerra de Guerrillas”.

Algunos de estos escritores fueron también guionistas para el cine, con diversa suerte. ¿Basta ser un notable escritor para ser un buen guionista? Esto lo podrían bien responder F. Scott Fitzgerald o Truman Capote.

Y así podríamos seguir y seguir y seguir, sin llegar a nada. Podríamos también escribir una larga lista de célebres que si han hecho carreras o especialidades mas cercanas al oficio de escritor. Eso tampoco probaría absolutamente nada.

Cabe preguntarse: ¿Y que ha pasado históricamente en el caso de la mujer? ¿Por qué había mujeres escritoras en un siglo en que no se les reconocía ni siquiera posesión del alma? ¿Cómo hizo la mujer de hace cuatro siglos para escribir desde una posición social desventajosa? ¿Quién la enseñó a escribir si no podía ir a la universidad?

Pues nadie. Ella solita se enseñó, leyendo y escribiendo. Como se sigue haciendo hoy, guardando las distancias de tiempo y circunstancias, naturalmente.

Yo si creo en el “Daemon”. Claro que debemos formarnos, no es que no. Pero hace falta un “algo” que no se consigue sino dentro de nosotros mismos. Quiero decir, eso hace falta no para escribir correctamente, sino para que te lean, que es otra cosa.

Un grupo de viejas y agudas amigas tenía una especie de juego hace años. Al comentar sus experiencias amorosas, usaban una tabla de puntuaciones para evaluar a sus compañeros sentimentales en dos planos: técnico y emocional. Los que reprobaban en el campo emocional llevaban las de perder, aunque su técnica fuera brillante.

¿Pasará igual con los escritores?