En algún momento manifesté mi opinión con respecto a la insistencia del cine comercial en enfocarse en remakes, secuelas y adaptaciones. Así, que no voy a repetirme. Lo pueden leer AQUÍ.
Lo cierto es que el 26 de Marzo de este año la Warner estará estrenando otro remake: Furia de Titanes. Al igual que su predecesora de 1981, dirigida por Desmond Davis, esta cinta estará basada en el mito griego de Perseo. Aquí les dejo el tráiler. Se ve bien, así que crucemos los dedos.
sábado, 16 de enero de 2010
CRUCEMOS LOS DEDOS: Furia de Titanes
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Sherlock Holmes (Guy Ritchie, 2009)
Fuera de toda intención mercantil, obvia por demás con su casi predecible final, la última película de Guy Ritchie acierta en tomar a un personaje que no necesariamente es popular como el de Sherlock Holmes y convertirlo en una figura casi que mercadeable desde todo punto de vista. O para hacerlo más corto, el Sherlock de Ritchie es lo suficientemente cool como para que precisamente se piense desde ya en una franquicia tipo Pirates of the Caribbean (Gore Verbinski, 2003-2007).Y esto, al igual que en el caso de Pirates of the Caribbean, se debe a la elección del actor que encarna al icónico detective. Robert Downey Jr. viene en una espiral ascendente gracias en primer lugar al éxito inesperado de Iron Man (Jon Favreu, 2008) además de otras películas como Kiss Kiss Bang Bang (Shane Black, 2005), Zodiac (David Fincher, 2007), Tropic Thunder (Ben Stiller, 2008) , que si bien pasaron algo desapercibidas, son testimonio de que Downey Jr. está en mejor forma que nunca.
Por eso mucho más allá de una duda inicial luego de su anuncio, al ver el resultado final es más que obvio la elección de Downey Jr. como Sherlock Holmes.
Porque es Downey Jr. quien lleva toda la película a cuestas prácticamente, no porque los otros actores en sus respectivos personajes no destaquen por mérito propio, sino porque el guión y la historia así lo han dispuesto. Sherlock Holmes es el centro de la historia vemos todo lo que ocurre a través de sus ojos.
Personalmente creo que es un lástima que no se le haya dado más espacio a Jude Law, porque su Watson es sencillamente genial la contra parte pasional de Holmes, el otro lado de la moneda. Algo que viene directamente del texto de Arthur Conan Doyle y que en otro acierto de la película, devuelve a Watson a sus raíces originales diluidas a lo largo de estos años (contadas adaptaciones) que lo habían convertido en ayudante torpe y muchas veces teniendo que interpretar el papel de comedia en las historias. Algo así como un bufón. Pero ya no más, y no digo con esto que el humor este ausente de la película de Ritchie, todo lo contrario, es precisamente de este choque de personalidades de donde surgen situaciones de verdadera comedia. Es un alivio que hayan renunciado a los chistes fáciles.
Aunque no muy destacados, pero más correctos que lo que uno espera en este tipo de películas, los secundarios Lord Darkwood (Mark Strong), Irene Adler (Rachel McAdams) y Lestrade (Eddie Marsan) son el complemento perfecto para la historia.
No estoy diciendo con esto que Sherlock Holmes sea una película más inteligente de lo que realmente es en su carácter de blockbuster, como por ejemplo The Dark Knight (Christopher Nolan, 2008), pero si acepta su naturaleza escapista y la explota al máximo.
Ahora todo el asunto de que Guy Ritchie no era un director con una sensibilidad adecuada para hacer una historia como la de Sherlock Holmes queda totalmente desvalidada al ver la película. Si bien el largometraje no está lleno de todos aquellos elementos de formas que tanto fascinan a Ritchie, todavía sigue siendo su película. Y lo que es más gratificante es que esas decisiones de estilo (como las cámaras super lentas) sirven completamente a la historia y a describirnos a Sherlock Holmes. De hecho me atrevo a decir que esta es la película más clásica de Ritchie.
Lo que es además bien interesante si consideramos que el director británico no tenía un éxito desde Snatch (2000) luego de ese excelente debut que significó Lock, Stock and Two Smocking Barrels (1998). Swept Away (2002), ese remake de la película italiana Travolti da un insolito destino nell'azzurro mare d'agosto (1974), no la vio nadie, al igual que Revolver (2005) escrita por Luc Besson, que corrió con la misma suerte que la cinta con Madonna pero no por ser una mala película sino porque contó con una bastante irregular distribución.
En el caso de Rockanrolla (2008) yo en lo personal lo veo más como un exorcismo de demonios, porque se me antoja como un reciclaje de todas sus películas anteriores. Sin embargo a pesar de parecer un compilatorio de ideas y formas anteriores, la película es en si bien entretenida.
Espero que Ritchie siga embarcándose en riesgos como el de Sherlock Holmes. Y no hablo de la magnitud que representa una película de estudio como ésta, sino en intentar contar otras historias, porque sinceramente creo que ya en el submundo de los gangsters británicos Ritchie lo contó todo.
EEUU, Color y B&N. Film y Video Digital
Dirigida por Guy Ritchie
Escrita por Michael Robert Johnson y Anthony Peckham (guión) a partir del argumento de Simon Kinberg, Lionel Wigram y Michael Robert Johnson basado en los personajes creados por Arthur Conan Doyle
Cinematografía: Philippe Rousselot
Música: Hans Zimmer
Intérpretes: Robert Downey Jr., Jude Law, Mark Strong, Rachel McAdams, Eddie Marsan
No estoy diciendo con esto que Sherlock Holmes sea una película más inteligente de lo que realmente es en su carácter de blockbuster, como por ejemplo The Dark Knight (Christopher Nolan, 2008), pero si acepta su naturaleza escapista y la explota al máximo.
Ahora todo el asunto de que Guy Ritchie no era un director con una sensibilidad adecuada para hacer una historia como la de Sherlock Holmes queda totalmente desvalidada al ver la película. Si bien el largometraje no está lleno de todos aquellos elementos de formas que tanto fascinan a Ritchie, todavía sigue siendo su película. Y lo que es más gratificante es que esas decisiones de estilo (como las cámaras super lentas) sirven completamente a la historia y a describirnos a Sherlock Holmes. De hecho me atrevo a decir que esta es la película más clásica de Ritchie.Lo que es además bien interesante si consideramos que el director británico no tenía un éxito desde Snatch (2000) luego de ese excelente debut que significó Lock, Stock and Two Smocking Barrels (1998). Swept Away (2002), ese remake de la película italiana Travolti da un insolito destino nell'azzurro mare d'agosto (1974), no la vio nadie, al igual que Revolver (2005) escrita por Luc Besson, que corrió con la misma suerte que la cinta con Madonna pero no por ser una mala película sino porque contó con una bastante irregular distribución.
En el caso de Rockanrolla (2008) yo en lo personal lo veo más como un exorcismo de demonios, porque se me antoja como un reciclaje de todas sus películas anteriores. Sin embargo a pesar de parecer un compilatorio de ideas y formas anteriores, la película es en si bien entretenida.
Espero que Ritchie siga embarcándose en riesgos como el de Sherlock Holmes. Y no hablo de la magnitud que representa una película de estudio como ésta, sino en intentar contar otras historias, porque sinceramente creo que ya en el submundo de los gangsters británicos Ritchie lo contó todo.
EEUU, Color y B&N. Film y Video Digital
Dirigida por Guy Ritchie
Escrita por Michael Robert Johnson y Anthony Peckham (guión) a partir del argumento de Simon Kinberg, Lionel Wigram y Michael Robert Johnson basado en los personajes creados por Arthur Conan Doyle
Cinematografía: Philippe Rousselot
Música: Hans Zimmer
Intérpretes: Robert Downey Jr., Jude Law, Mark Strong, Rachel McAdams, Eddie Marsan
martes, 12 de enero de 2010
Paranormal Activity (Oren Peli, 2007)
En un perpetuo estado de déjà vu me mantuvo Paranormal Activity, esa sensación de 'ya he visto esto' en otra parte, fue imposible de sacudir mientras vi todo el metraje, y es que para un público más joven la ópera prima de Oren Peli pueda parecer como una novedad, pero para quienes sobrevivimos a The Blair Witch Project (Sanchez & Myrick, 1999) es sencillamente otra película más.Y aunque las dos películas está separadas por casi una década no es mucho lo que aporta Paranormal Activity dentro del subgénero del 'found footage' (grabacion encontrada). Quizás por lo limitado que propone este género podríamos suponer que todas las películas deben parecerse, pero otros ejemplos confirman que aun dentro de sus limitados elementos de forma y fondo el found footage puede dar para más. Véanse los ejemplos de [REC] (Balagueró & Plaza, 2007), Cloverfield (Reeves, 2008)
Lamentablemente en este sentido Paranormal se queda en los planos, en la copia remozada para este nueva generación.
Para el público cautivo puede parecer como una novedad pero para otros es una comiquita repetida. Sin embargo Paranormal Activity tiene a su favor que en un mercado inundado por remakes, secuelas y otras especies similares que solo aplican la misma formula instantánea para el blockbuster, se percibe como algo novedoso y fresco.
Claro yo estoy hablando de la película original de Oren Peli, no la que se estrenó hace algunos meses en el cine. Y Cual es la diferencia? podrá pensar quien lee. La diferencia es esta: Oren Peli filmó con cámaras de vídeo una historia sobre fenómenos paranormales siguiendo un estilo a lo verité (de ahí hago la referencia a The Blair Witch Project) ignoro la razón por la cual la película estuvo inédita durante dos años, pero dice la leyenda (o sencillamente es parte de la estrategia publicitaria) que dicho filme llegó a manos de Steven Spielberg y este se asustó realmente con lo que vió, tanto que pensó que lo que tenía en sus manos era una película 'maldita'.
Supuestamente Spielberg planeaba "rehacer" la película, pero luego se lo pensó mejor y decidió estrenarla tal cual estaba, con 'algunas sugerencias para cambios menores'.Es aquí donde radica mi mayor problema con la película final, esos supuestos cambios menores no fueron tales. Especialmente en lo que concierne al final.
No entraré en detalles para mantener la trama y el final sin descubrir para aquellas personas que aún no ven la película(s) pero si puedo decir que esas sugerencias convirtieron a lo que pudo haber sido una interesante película de terror de bajo presupuesto (más por su historia que por su propuesta formal en si) en un producto serial más, en donde se deja evidencia curiosamente del dominio todavía latente de aquellos elementos del terror asiático que han sido copiados y masticados por el cine de terror actual hasta la saciedad.
Una recomendación para aquellos con bastante tiempo e interés en ver como la maquinaria industrial absorbe cualquier atisbo de personalidad es poder ver ambas versiones de la película.
EEUU, Color y B&N. Video Digital
Escrita y Dirigida por Oren Peli
Cinematografía: Oren Peli
Intérpretes: Katie Featherston, Micah Sloat
Eric Rohmer (1920-2010)
Eric Rohmer, uno de los principales artífices, junto a Jean-Luc Goddard y François Truffaut, del movimiento cinematográfico conocido como La nueva Ola Francesa, falleció la noche de este lunes en Paris, el director tenía 89 años.A Rohmer se le ha considerado como el más conservador de este grupo de críticos y posteriormente cineastas que cambiaron la forma de entender, escribir y finalmente hacer cine.
Rohmer, Truffaut y Goddard combinaron su prolifica critica cinematografica con la escritura y dirección desde finales de los años 50 del siglo pasado. Rohmer deja particularmente un legado importante en un conjunto de películas que destacan por su sencillez y enfoque directos.
domingo, 10 de enero de 2010
Antichrist (Lars Von Trier, 2009)

Fuera de toda polémica, la nueva película de Lars Von Trier es una de las mas interesantes del año pasado. Interesante por lo curioso de su realización, su puesta en escena y los temas que maneja, todo ello analizado y contrastado en el contexto en que se estrena y con el trabajo anterior de su director.
Von Trier quien fuera uno de los principales pioneros de un nuevo tipo de cine que se revelaba contra todo lo "artificial y poco realista en que se había convertido el cine" gracias en gran parte al culto a lo cosmético y efectista del cine industrial estadounidense.
En todo caso Von Trier, junto con Thomas Vinterberg, buscaba despersonalizar la realización cinematográfica con el manifiesto de Dogma 95, básicamente se intentaba conseguir un tipo de cine que no dependiera de los adelantos técnicos para la época (estamos hablando de 1995).
Pues bien desde ese entonces hasta el día de hoy Von Trier debe habérselo pensado mejor y decidió renunciar a ese manifiesto pues Antichrist hubiese sido imposible de realizar bajo esa propuesta o por lo menos el resultado, según creo yo, no hubiese tenido el mismo impacto que la película que tenemos ahora.
En primer lugar gracias a lo adelantado de la tecnología digital (la película se filmó con una cámara de vídeo digital de alta definición) las imágenes que logra capturar Von Trier son hasta cierto punto hiperrealistas. Sin embargo creo que a pesar de que podría considerarse que esta decisión es en detrimento del argumento (excesivamente sencillo, creo que es lo único que decidió conservar del Dogma 95) la verdad es que ayuda demasiado a desarrollar el tema de la misma que en mi opinión sencillamente es: el terror está en nosotros. El terror está dentro de nosotros.
Temáticamente la película me hizo recordar a otros largometrajes como La Noche de los Muertos Vivientes (George A. Romero, 1968), donde el conflicto viene precisamente de los personajes. Tal conflicto es acrecentado por las circunstancias de espacio y tiempo en las que se encuentran estos personajes.Y con respecto a las escenas de violencia explícita que le han ganado a la película cierta polémica, puedo decir que están hechas con bastante elegancia, mostrando lo necesario. Muchas otras películas de terror actuales son mucho más generosas cuando se trata de mostrar sangre, este no es el caso.
En todo caso me atrevo a asegurar que es una de las películas más accesibles del director danés. Es como si Von Trier estuviese luchando por no ser Von Trier. De hecho es una película especialmente interesante de estudiar para aquellos que estamos interesados en el funcionamiento de una historia. Von Trier se ha sacado una película utilizando pocas locaciones y solo dos actores. En tiempos de crisis es algo a considerar.
Una coproducción de Dinamarca, Francia, Polonia, Alemani, Italia y Suecia
Dirigida y escrita por: Lars Von Trier
Cinematografía de Anthony Dod Mantle
Interpretes: Willem Dafoe y Charlotte Gainsbourg
Música: "'Lascia ch'io pianga' from 'Rinaldo'" de Georg Friedrich Händel
viernes, 8 de enero de 2010
Cine venezolano –ficción- del 2009. ESTADISTICAS
Por Sergio Marcano.El 2009 no fue precisamente un año de sorpresas para el cine venezolano contemporáneo, la cifra más alta de espectadores según el CNAC -Centro Nacional Autónomo de Cinematografía-, fue de 158.043 y la más baja de 7.261, ninguna de las dos cifras es particularmente alentadora, no al menos para los muchos que quisiéramos que el cine venezolano se convirtiera en una industria floreciente, aka, que despertara el interés y fuese apreciado por la mayor cantidad posible de espectadores.
La primera película de ficción que se estrenó en el año –en el mes de agosto- fue financiada por la Villa del Cine, hablamos de Libertador Morales de Efterpi Charalambidis, una película que cuenta la historia de un hombre que decide tomar la justicia por sus manos al ver que las autoridades –policía y gobierno regional- son corruptos y no aportan soluciones que mejoren el devenir personal, ni el de la comunidad.
Un intento comercial que quizás, sólo quizás, hubiese funcionado mejor si Amazonia Films hubiese hecho una campaña publicitaria masiva y efectiva, que hubiese logrado despertar la curiosidad y el interés de nuestros espectadores en la película; como sabiamente suele hacerlo la industria norteamericana con la mayoría de sus blockbusters -independientemente de su calidad-, los cuales son mercadeados incluso desde su filmación en periódicos, revistas, páginas y blogs en internet, televisión, vallas en autopistas, edificios, y un gran etc.
Sin lugar a dudas la comercialización de nuestras películas es una de las fases con mayor retraso en el backstage de la cinematografía venezolana y una de las fallas que en mayor o menor medida se repite en todas y cada una de las películas estrenadas en el 2009.
Libertador Morales fue vista por 39.222 espectadores.
En el mes de septiembre la Villa del Cine estrenó Zamora de Román Chalbaud, una película también serie de televisión –al igual que Miranda Regresa de Luis Alberto Lamata-, acerca de la vida y muerte del líder revolucionario Ezequiel Zamora, cinta que se convirtió en la película más cara filmada por el cine nacional hasta la fecha –se rumora, no se sabe a ciencia cierta, que costó unos 13 millardos de bolívares- algo que irónicamente no la ayudó a superar los 7.261 espectadores, convirtiéndose de este modo en el fracaso comercial más estrepitoso de los últimos años; saliendo de cartelera apenas expiraron las dos semanas impuestas por Ley de Cine a los exhibidores nacionales. Algo francamente alarmante y que debería llamar la atención de aquellos regentes culturales que dan luz verde a estos proyectos cinematográficos de muy elevados presupuestos, sin siquiera tomarse el tiempo de estudiar seriamente el interés o el impacto que podrían tener en el mercado de la exhibición nacional.
Luego el Cnac nos trajo Venezzia de Haik Gazarian, una historia de amor, al parecer, concebida para captar la atención del público que sigue las telenovelas, un producto armado con actores de talla internacional de este género como lo son Ruddy Rodríguez y Alfonso Herrera, una fórmula que en nuestro país ha generado relativamente buenos resultados –como ya en el pasado lo demostró en Una abuela virgen de Olegario Barrera, protagonizada por Daniela Alvarado y Marlene de Andrade o Cyrano Fernandez de Alberto Arvelo, protagonizada por el hoy en día cotizado internacionalmente Edgard Ramírez.
Venezzia logró llevar 158.043 espectadores a las salas de exhibición, lo que la convirtió en la película más vista del año 2009.
En el mes de octubre el Cnac estrenó Día naranja de Alejandra Szeplaki, la historia de 3 mujeres que intuyen que están embarazadas, una película con una de las puestas en escenas más imaginativas y elaboradas que ha realizado el cine nacional contemporáneo –después de La gata borracha de Román Chalbaud y de Puras joyitas de Henry Rivero y César Oropeza- pero que a pesar de todo pronóstico de sus realizadores y distribuidores, quienes orquestaron probablemente la mejor campaña publicitaria del año, compuesta por entrevistas a su directora, a sus protagonistas en diferentes medios, diferentes concursos y una constante proyección del trailer tanto en cine como en televisión, la película no caló en el interés de los espectadores nacionales, alcanzando tan solo vender 20.033 entradas.
En el mes de noviembre el Cnac estrenó Un lugar lejano, una película de corte intimista que narra la etapa final de la vida de un escritor enfermo de cáncer terminal, una película que pareciera estar diseñada para calzar en festivales internacionales, más que para calar en el gusto de los espectadores locales, aún así la cinta logró captar la atención de 19.092 espectadores venezolanos -a mi parecer la película mejor lograda del año-.
Hacia final de año el CNAC estreno Son de la calle de Julio César Bolívar, la historia de amor de dos jóvenes de diferentes clases sociales y sus ambiciones de realización personal y artística, un producto abiertamente comercial hecho para capitalizar la atención de la juventud que escucha hip hop y/o reggaetón, y que está protagonizada por figuras de estos géneros musicales como los celebérrimos Chino, Nacho, Franco, Emilio Vizcaíno y pare usted de contar -una vertiente cinematográfica que tuvo cierto éxito comercial en el pasado en películas como Menudo de Alfredo Anzola, Salserin de Luis Alberto Lamata y Muchacho solitario de César Bolívar-.
Los resultados económicos de esta cinta aún están por descubrirse, ya que la película en cuestión para el momento de publicación de estas palabras -y/o reflexiones- aún permanece en cartelera.
Seis películas de ficción estrenadas en total. Por lejos, la cifra más vergonzosa del año.
Hace algunos unos meses atrás, tuve a posibilidad de trabajar como script en el rodaje de una película nacional financiada por el Cnac y desde ese momento para acá he estado pensando mucho en que el cine nacional es claramente un reflejo de nuestra cultura.
Entonces, si vivimos en una sociedad que en la Cuarta República se refundó gobierno tras gobierno –de Acción Democrática y COPEI- cada 5 años, y que llevamos 10 años de refundados en el gobierno propulsor de la Quinta República, es fácil comprender que cada película nacional posea en buena parte de sus argumentos la inocencia y la torpeza narrativa de la primera película hecha en el país –un panorama que no necesariamente se repite en lo que respecta a los aspectos técnicos, donde la evolución es bastante clara y evidente-.
Así, el cine venezolano contemporáneo desconoce –voluntaria o involuntariamente- todas las reglas de guión que se han establecido –y roto, a partir de su conocimiento- a lo largo de la historia del cine; hablo de tipos de estructuras como la de los tres actos ó el viaje del héroe –por mencionar dos de las más populares- en las que normalmente los personajes involucrados atraviesan por procesos que los hacen cambiar dentro de la trama, algo que no sucede en la gran mayoría de las películas nacionales, en donde las líneas narrativas, si es que logran desarrollarse a cabalidad, nunca nos llevan satisfactoriamente a ninguna parte.
Por otro lado es un hecho que nuestro mayor aporte a la cultura audiovisual internacional han sido tradicionalmente las telenovelas, por lo que no es de extrañar que nuestros directores y guionistas tengan una gran influencia de este género –en el cuál muchos de ellos se han formado y fogueado como realizadores-, algo que vendría a explicar por qué buena parte de nuestros guiones están ligados temáticamente al melodrama rosa, de moral judeo/cristiana, clase A, aquella establecida para todo público en el prime time de la televisión criolla.
Este género también parece influenciar a los directores de fotografía cuya “vanguardia” visual normalmente está ligada a una narración en líneas generales hecha a base de planos fijos –filmados o grabados sobre un trípode- abiertos y/o generales –una estética claramente televisiva-, que por descarte deja de lado la posibilidad de abordar lo narrado bajo una estética visual que resulte competitiva con lo que se hace en cualquier país del mundo imbuido verdaderamente en el reto audiovisual que implica la realización cinematográfica.
También es fácil comprender que en un país donde los eventos más importantes del año son uno o varios concursos de belleza –nacionales o internacionales, femeninos y/o masculinos- la tendencia en el audiovisual nacional sea la de incluir en el cast -elenco- a figurines plásticos de cuerpos 90 60 90, en su gran mayoría de piel blanca, sin importar que tengan verdadero talento o ninguno para la actuación, ya que la belleza física se ha convertido en una especie de formula/garantía de éxito instantáneo en nuestro audiovisual contemporáneo.
Por otro lado, vivimos en una ciudad donde se mezclan y se desdibujan constantemente la anarquía e indolencia ciudadana, con el maltrato y la burocracia estatal o privada, por lo cual es bastante comprensible –a pesar de que estamos en tiempos de revolución- que La Villa del Cine filme una película de 13 millardos de bolívares, en vez de 13 películas de 1 millardo cada una; ignorando de este modo el interés que sienten muchos jóvenes –y no tan jóvenes- venezolanos por la realización de proyectos cinematográficos nacionales, dando la espalda claramente a la formación de nuevos talentos y una vez más a la tan necesaria oxigenación del centenario cine venezolano.
Un hecho que pone además de manifiesto que continuamos viviendo en una sociedad profundamente clasista, donde la mayoría de los que acceden a los créditos cinematográficos nacionales son los representantes de las élites culturales; por lo cual tampoco es extraño ver esperpentos cinematográficos que hablen del barrio y de sus habitantes con un desconocimiento y falsedad que por momentos insulta a la inteligencia social de sus espectadores.
Un panorama que irónicamente lejos de hacernos críticos de nuestra cultura, y del cine que vemos y realizamos, nos hace conformar una sociedad profundamente negadora de la realidad y particularmente chovinista, en la que nuestros habitantes –casi de un modo oligofrénico o quizás más bien esquizoide- creen que viven en el mejor país del mundo, y en la que los cineastas, gerentes cinematográficos y gremios del cine consideran que hemos alcanzado el cenit incuestionable del cine que nos merecemos como cultura; todo esto porque tenemos petróleo, gas, playas, montañas nevadas, llanuras, peloteros en las grandes ligas, misses –universo, mundo, whatever-, directores de orquesta populares internacionalmente y seis películas nacionales que en el año 2009 fueron vistas por:
39.222 “Libertador Morales”
158.043 “Venezzia”
7.261 “Zamora”
20.033 “Día naranja”
19.092 “Un lugar lejano”
??? “Son de la calle”
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243.651 espectadores
de los 26 millones de habitantes que tiene este país.
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