jueves, 28 de enero de 2010

¿Existen los vampiros?

Los vampiros dan para todo. En el caso específico del cine, la filmografía no sólo es variada sino extensa. Y compleja. Si se tiene interés en el tema y para tener una idea general al respecto, recomiendo leer el artículo Sangre, no muerte y amor eterno, escrito por Sergio Marcano en este blog. En el ensayo en cuestión Marcano nos habla de manera sucinta de la evolución cinematográfica del mito vampírico, echando mano para ello de breves reseñas de películas.

Lo cierto es que, al igual que la literatura, el mundo del cine está lleno de historias de vampiros. Uno podría pasar horas enteras escribiendo sobre el tema, pues la cuestión da para mucho, ello a pesar de que se trata de seres de ficción ¿o no?

En la actualidad parece haber un repunte fílmico en la explotación del recurso vampírico: tenemos el fenómeno de la serie Crónicas Vampíricas, las adaptaciones (a mi parecer espantosas) a los libros de Stephenie Meyer (Crepúsculo, Luna nueva, Eclipse) y el anuncio de estrenos como el Drácula de Alex Proyas, Daybreakers y Priest (un western de vampiros), entre otros. Pero, ¿cree la gente en los vampiros? ¿Por qué mueven a tanto estos seres inmortales? ¿Existen o no?

Buscando sobre el tópico, me tope con un excelente reportaje del diario El País, Vampiros ¿existen de verdad?, en el que se trata de dar algunas respuestas al asunto. A pesar de ser de Mayo del año pasado, el escrito no pierde vigencia:

" (...) ¿Por qué los vampiros no han perdido ni un ápice de atractivo para el público? "En nuestra sociedad, la medicina ha prolongado la vida, y la muerte se ha transformado en algo no familiar", concluye Daniel Collins. "La mayoría de la gente muere en los hospitales en vez de en sus hogares". La industria funeraria es muy rentable, y los fallecidos son maquillados para tener un aspecto saludable. "El vampiro que vive tras la muerte desafía lo establecido, y la sociedad occidental moderna siempre ha valorado algo como echar abajo los tabúes, romper con lo prohibido, por lo que la idea de cruzar la frontera hacia un territorio prohibido es muy atractiva e inspiradora. La línea entre la vida y la muerte es el tabú". Los vampiros, en definitiva, desafían esa línea imposible, van y vuelven, y eso les hace irresistibles. (...)".

Para leer el artículo completo presiona AQUI

Así que, aunque no nos topemos con uno, tendremos vampiros para rato. Y el cine no será una excepción.

domingo, 24 de enero de 2010

QUÉ CRUDO LO TENEMOS: ENTREVISTA Al PERIODISTA Y DOCUMENTALISTA ESPAÑOL PABLO TORRES

Por José Roversi



La historia de esta entrevista se remonta varias décadas atrás. De niño detestaba los vegetales: no tragaba los calabacines mórbidos, sin contextura; tampoco podía pasar las acelgas y las espinacas destruidas por la acción combustiva del fuego. Rápidamente y, contrariando la sabia opinión de mi madre, concluí que no me gustaban los vegetales. Sin embargo, las frutas sí que me gustaban, especialmente los “cambures” (bananas), los tomates, el aguacate y las fresas. Nunca se me ocurrió preguntarme porque me agradaban las frutas frescas y en cambio no los vegetales cocidos.

Muchos años han pasado, muchas experiencias, mucho ensayo y error. En fin, mucha búsqueda. La necesidad de conocerme, de tratar de experimentarme y sentir me fue llevando, lentamente, al mundo de la alimentación y el ejercicio. Resulta que no tenía ni idea ni de lo uno ni de lo otro. Y tenía 32 años…

En ese proceso de interesarme, de querer saber más sobre la forma en que nos alimentamos (o dejamos de hacerlo) llegué a un documental original y diferente, dirigido por el periodista español Pablo Torres. A Pablo le había visto presentar, desde los lugares más remotos del planeta, uno de esos programas de viajes que son cada vez más populares en las cadenas de España y del mundo. Una ocupación soñada, llena de aventura y color, pensé.

Que Crudo lo Tenemos (2009) es un trabajo tan personal, tan honesto y pleno de energía, tan potente, que sin saber absolutamente nada sobre su autor, tuve la sensación de ya conocerlo.

No se trataba sólo de la dieta Crudivegana (vegetarianismo crudo); no se trataba sólo de alguien que se embarca en un viaje de autoconocimiento; no se trataba únicamente de un discurso bien hilvanado, fresco, entretenido; ni de una película novedosa, en parajes exóticos y con personajes fuera de lo común; era otra cosa; algo verdaderamente había capturado mi atención: se trataba, realmente, de mi. Y de todos…

Al inicio de Que Crudo lo Tenemos su director, Pablo Torres, advierte: “Este documental no pretende convencer a nadie de nada. El único objetivo es mostrar una experiencia personal que, quizás, pueda serle útil”.

Efectivamente, así es…

Tu documental inicia con la confesión-reflexión de alguien que parece estar en el umbral de una nueva etapa de vida: “Tras seis años en este medio (TV), algo dentro de mí me decía que tenían que haber otros caminos más saludables para ganarse la vida. Hasta que mi rebeldía acabó con el despido. ¿Una pena no? Pues no, quizás, lo mejor que me podría haber pasado”. ¿Cómo fue ese proceso de concienciación y renovación? ¿Qué factores lo facilitaron y qué factores lo obstaculizaron? ¿Qué se siente saber que se está produciendo un cambio en ti y que este es trascendente, positivo?

Ese proceso de concienciación supongo que empezó desde que nací aunque mi etapa en la televisión me hizo preguntarme muchas cosas en mi vida. ¿Por qué tengo que contar cosas negativas cuando me interesan más las positivas? ¿Por qué estoy trabajando por un sueldo con el que sólo hago pagar letras y no tengo ni un duro a final de mes? ¿Es que realmente no hay otros caminos para vivir de forma más relajada? ¿Estoy produciendo la cantidad de dinero que me están pagando? Así que con estas preguntas rodando mi cabeza se me ocurrió la idea de crear un sindicato televisivo ya que todavía a día de hoy no existe ninguno que defienda a los trabajadores andaluces del sector, por lo menos no tengo noticias de él. Ojalá me equivocara. Con esa propuesta bajo el brazo hablé con el dueño de la empresa y al día siguiente recibí la notificación del despido improcedente. El despido fue un obstáculo que facilitó mi proceso de concienciación. Nunca lo tomé como algo malo, cuando una puerta se cierra cientos de ellas se abren.

Al ser consciente de algunos de los cambios que se producen en mi vida los sentimientos se intensifican, por lo menos en mi experiencia personal. Estoy aprendiendo a sentir de otra manera descubriendo hasta dónde puede llegar mi poder personal para favorecer a la comunidad, con todo lo bueno y lo malo que eso conlleve por el camino. Dicen que al final todos los caminos llevan a Roma, que es AMOR al revés. Las señales siempre están ahí, sólo es cuestión de interpretarlas.
En Asia, como un viajero sin rumbo fijo en busca de una temática que exploraren en un documental, conoces a Balta Lorenzo: crudívoro, rebelde, carismático y emprendedor. ¿Cómo fue ese encuentro? ¿Qué impacto tuvo sobre ti?

No fue exactamente en Asia donde conocí a Balta. La primera vez que escuché de él fue a través de unos amigos franceses, crudívoros y vecinos de mi tío. Estando en su finca, estos amigos me comentaron que a lo mejor viajaban a Asia con Balta en las mismas fechas en las que yo tenía previsto viajar. En ese entonces estaba buscando temática y fui a la finca de mi tío para asimilar ciertas cosas que estaban pasando en mi vida. La señal fue evidente, me tocaba hacer un documental sobre crudivorsimo o, por lo menos, intentarlo. Ese mismo día me invitaron a una fiesta de crudívoros que se celebraba en La Cascada (Sierra de Ojén, Andalucía), finca en la que vive Balta. No quise perder la oportunidad. Al ver por primera vez a ese hombre de gesto aparentemente serio con su barba y su pelo blanco y en pelotas, comiendo fruta en medio de la naturaleza, desde un punto de vista periodístico entendí que había una historia con contar. Una vez que llegué a Asia nos conectamos ya que él estaba viajando por allí y durante un mes conocimos parte de Tailandia, Malasia e Indonesia. Un viaje muy divertido y enriquecedor. Después estuve otros dos meses más viajando solo y grabando ahí por donde el destino me quisiese llevar. No había un plan previsto.

Sobre el impacto que Balta ha supuesto en mi persona podríamos estar escribiendo folios; a través de su persona y junto a él he vivido experiencias increíbles que han marcado mi vida. Es su ser muy especial y me ha hecho recapacitar sobre muchos asuntos, sobre todo, a nivel alimenticio. Le agradezco la energía que desprende en comunicar su mensaje al mundo.

¿Cuánto tiempo requirió la realización de Que Crudo lo Tenemos? ¿Es un proyecto completamente personal, realizado en su totalidad por ti, o contaste con la ayuda de otros profesionales?

Yo pienso que el documental empezó a fraguarse el mismo día que conocí a Balta. Hubo un proceso de investigación sobre el tema, leí libros, me informé sobre personas que habían practicado esta dieta, planteé preguntas, etc. Luego vino el proceso de grabación, visionado del material y montaje. En total casi dos años. Ha sido un proyecto personal; la financiación ha sido íntegra mía salvo la ayuda económica que mi madre y mi hermano me prestaron terminando el montaje. Christian Loprette fue el editor que me ayudó en la primera fase de la edición. Con este documental he aprendido a grabar y a editar. Me lancé a viajar con la idea de tener una experiencia personal de autoconocimiento, disfrutar lo máximo y, si todo fluye, sacar un documental. El objetivo está cumplido, lo que venga bienvenido sea.

Para la realización del documental estuviste acompañando a Balta Lortenzo en una cantidad de circunstancias diversas. Una de ellas fue el Primer Festival de Alimentación Viva en España, realizado en “La Cascada”, una finca situada en la sierra del municipio malagueño de Ojén. ¿Cómo fue esta experiencia?

Ese festival marcó un antes y un después en mi vida. Fui consciente de mi toma de conciencia. Entendí muchas cosas que llevaba toda mi vida preguntándome y en cuestión de cuatro días manejaba más información que la que había tenido en los 29 años anteriores de mi vida. Gracias a la difusión que se dio en los medios oficiales sobre el festival allí nos juntamos 200 personas para compartir lo que teníamos. Se habló de Permacultura, Tantra, Renacimiento, Reiki…. términos que para mí eran desconocidos en su mayoría. Lo más importante es que pude experimentar estas técnicas y así alivié un dolor con la respiración, hablé de forma telepática en mi sesión de Tantra y otras vivencias que permitieron mi renacimiento, aunque suene un poco a ciencia ficción..

¿En que consiste la dieta Crudivegana? ¿Te resultó sencillo o complicado llevarla? ¿Qué cambios experimentaste a nivel físico?

La dieta Crudivegana consiste en comer alimentos (vegetales) crudos, en su estado más natural, sin pasar por el fuego. Luego dentro del crudivorismo tenemos muchas vías, están los Instintívoros, que comen carne y pescado crudo, también los hay que comen huevos crudos.

Mi experiencia con la dieta cruda es muy buena hasta el día de hoy. Probé una semana viajando en Asia con Balta y procesé muchas cosas. Después del festival también probé un tiempo, perdí kilos pero energéticamente me sentía a otro nivel. Hay que tener en cuenta la energía que el cuerpo invierte en la digestión, la dieta cruda es mucho más liviana que las dietas occidentales. De todos modos no sólo es la alimentación, hay otro gran porcentaje de energía que el cuerpo invierte en la mente y ahí es donde tenemos que ser más listos, en no darle más vueltas al coco. La energía que tenía por aquel entonces no sólo era gracias a la comida cruda, sino por el momento personal de descubrimiento interno que estaba procesando, me sentía como un niño con un juguete nuevo. Me daba cuenta de muchas más cosas que antes y eso lo favorece la dieta. Actualmente soy vegetariano y respeto la opción alimentaria de todo el mundo aunque no estaría mal que cada día consumiéramos menos carne de las agroindustrias. Es un buen comienzo.

En tu película se aprecia que se ha venido creando una especie de pequeña comunidad Crudivegana en España que trasciende, con mucho, el aspecto alimenticio. ¿Qué valores pudiste identificar en este grupo de personas? ¿Qué atmósfera reinó durante el tiempo que duró el Festival de Alimentación Viva?

Aquí en España no existe una comunidad Crudivegana como tal, aunque sí nos hemos podido conectar muchos de los que estamos interesados en una alimentación sana. Al final cada persona tiene su propia forma de ser, nadie es ejemplo de nada y cada uno es un mundo así que resulta difícil hablar de valores a nivel de comunidad. Para mí la atmósfera que reinó durante el festival fue muy linda, se compartieron muchas ideas, conocimientos, sentimientos, besos, abrazos... Ese fin de semana reaprendí a compartir a todos los niveles.

En varios pasajes del documental aparecen personajes que hablan del impacto de la dieta Crudivegana en sus vidas y lo asocian a una necesidad física, pero también a una espiritual, del ser. Parecen hablar desde el alma cuando describen la opción de una vida limpia de carne, de cocciones, de substancias, de estrés y vuelta a llenar con frutas, vegetales, armonía y contacto con la naturaleza. Curiosamente, cada día mas gente que conozco empieza a interesarse por estilos de vida alternativos. ¿Crees que hay una inquietud en las personas de hoy, una necesidad de experimentar la realidad desde una óptica diferente, mas natural, menos mecánica?

La dieta cruda teóricamente te acerca a tu parte espiritual, a la naturaleza, a la vida simple y sencilla, a conectarte más contigo mismo. Ahora mismo ése es el camino que he tomado así que esa teoría la estoy experimentado. Cuando vengan otras que comparta también las vivenciaré. Ésa es la idea, reinventarse uno mismo para bien tantas veces como pueda.

Mi experiencia es una más de las tantas de millones que están sucediendo día a día en el planeta. La gente sabe que algo está pasando: crisis económica, cambio climático, gripe A… No saben qué vendernos los “miedos de comunicación” para que sintamos pánico, dolor; para que nos identifiquemos con aquel que le han dejado, con aquella que sufre; para que nos hagamos muchas masturbaciones mentales y no podamos pensar con claridad. Utilizan una técnica sencilla: desviar la atención de lo que verdaderamente importa, uno mismo. Cada día hay más gente cansada de esa continua deformación y buscan otro tipo de vivencias y experiencias que le hagan crecer interiormente… Para mí la vida es un gigantesco parque de atracciones: hay que probar la infinidad de experiencias que se nos están ofertando y además gratis, que es lo más gracioso de toda esta historia.

¿Qué ha representado este documental en tu vida, como profesional y como persona?

A nivel profesional ha sido la primera vez que he grabado y editado, así que he estado aprendiendo continuamente. Animaría a todos los profesionales del sector que se lancen a realizar algo que realmente quieran contar. Cambiaríamos la visión del mundo en poco tiempo.

A nivel personal, a día de hoy tengo muchos más amigos que antes, he experimentado niveles de conciencia que jamás se me habían ocurrido, he conocido paisajes que me han hecho sentir de forma diferente y he descubierto mi misión en el mundo, por lo menos en este momento.

¿Qué proyectos nos preparas para el futuro? ¿Nos vas a sorprender con algo en el estilo novedoso y fresco de Que Crudo lo Tenemos?

Mi idea es impulsar una televisión consciente por internet. Creo que el tiempo se les está acabando a los “miedos de comunicación”. Somos muchos profesionales del sector que nos estamos lanzando de forma independiente, es hora de dar paso a los medios de información (in=dentro, forma, acción). Es decir, darle forma a la acción desde dentro. No contar algo porque alguien te lo pide sino contarlo tú porque así lo sientes. El sector audiovisual es una herramienta muy positiva para reeducarnos y construir una nueva realidad que nos sorprenderá a todos. Mi único objetivo es darle voz a toda la gente que quiera conocerse más a sí mismo para que de verdad algún día podamos saber realmente quienes somos y vivir en el paraíso terrenal, un mundo sin guerras y lleno de salud y paz mental, que falta nos hace. Por cierto, sigo buscando personal que subvencione este proyecto así que todo aquel que quiera poner su granito de arena ahí dejo mi contacto:

pablotb801@hotmail.com

Salud, paz, amor y alegría.

Muchas gracias hermano

A ustedes. Un abrazo.

viernes, 22 de enero de 2010

Shi yue wei cheng [Bodyguards and Assassins] (Teddy Chan, 2009)

Durante el mes de Octubre del pasado 2009, China celebró el 60 aniversario de la fundación de su república popular, las celebraciones durante ese mes y especificamente el día 1 de octubre se convirtieron en primera plana. Sin embargo el alcance de dichas celebraciones se extendieron a todos los ambitos de la vida en China, y por supuesto el cine no podía escapar de tal ocasión.

Sólo tengo conocimiento de dos películas estrenadas durante el año pasado que hacían referencia directa a la fundación de la República Popular China. La primera, Jian guo da ye (La Fundación de la República) es un recuento de los días previos al 1 de octubre de 1949 y si se quiere una mezcla entre película histórica y biográfica del líder del Partido Comunista Chino, Mao Zedong.

La película es, en pocas palabras, un despliegue técnico y artístico sin precedentes, muchas de las superestrellas chinas de la actualidad participaron en el largometraje, incluso en papeles menores. La clara vocacion propagandística de la película ni siquiera debería ser tema de discusión por lo obvia, directa (y chocante para muchos) que resulta.

La película termina siendo sencillamente una curiosidad histórica si se quiere, pero es la otra película relacionada con la historia de la fundacion de China, Shi yue wei cheng [Bodyguards and Assassins] la que ha llamado poderosamente mi atención.

En primer lugar porque como dije anteriormente no escapa a ese más que evidente carácter propagandístico, y quien tenga objeciones en contra de la forma en que se formó la actual república China puede encontrarlo un espectáculo bastante burdo. Pero si obviamos por un momento ese detalle y nos concentramos en la película, en su forma especialmente descubriremos una de las mejores películas del pasado 2009, por lo menos para quien escribe.

Lo digo primero porque los guionistas, Tin Nam Chun y Junli Guo y el director, Teddie Chan, amalgamaron en poco más de dos horas una historia que combina elementos históricos acerca de lo que hasta el día de hoy se conoce como la génesis de la Revolución que a la larga instauraría a la actual República China.

Esto hecho de una manera simple, sencilla y directa sin necesidad de renunciar a ciertos estilismos canónicos del cine chino, especialmente el de acción. Si, esto es como una película histórica pero con coreografías de artes marciales y escenas de acción que pondrían en verguenza a la misma Ninja Assassin (James McTiegue, 2009), sólo por nombrar a uno de esos últimos intentos de las major hollywoodenses de hacerse un espacio en el mercado asiático.

Otro de los aspectos que me llamaron la atención de Bodyguards and Assassins fue su estreno que se pautó para un día después (18 de diciembre) de la premiere de la última película de James Cameron, Avatar. Cinta que ya lleva una impresionante recaudación en taquilla, pero que no mermó en lo absoluto la recaudación del largometraje chino, que se hizo con un modesto presupuesto de 23 millones de dólares.

Esto quizás también sustentado en el hecho de que Bodyguards and Assassins cuenta con un plantel de primeras figuras del cine chino y asiático en general como por ejemplo los actores Donnie Yen, Tony Leung Ka Fai, Nicholas Tse y Simon Yam para nombrar sólo algunos de los más conocidos fuera de las fronteras asiáticas. Una película recomendable para tomar la temperatura del actual cine chino.



Les debo el trailer subtitulado en español!

China, Color, Film.
Dirigida por Teddie Chen
Escrita por Tin Nam Chun y Junli Guo
Cinematografía: Arthur Wong
Música: Kwong Wing Chan y Peter Kam
Intérpretes: Donnie Yen, Tony Leung Ka Fai, Nicholas Tse y Simon Yam



*****

Coda: Todo esto me llevó a una pequeña reflexión, especialmente contrastando lo que creo es la realidad del cine venezolano, sobre todo la que está ligada a la producción subvencionada por el Estado. Creo que una película que persigue un fin totalmente propagandístico no debe ver mermada su vocación de entretener, es más creo que las dos cosas deben por obligación ir juntas, porque después de todo una película será siempre eso, una película.

Lo que si no puede ser admisible es que una película aburra o no entretenga, a muchos de los que tienen la oportunidad de hacer cine en un país como Venezuela parece darle urticaria la sola mención de la palabra entretenimiento. Si es posible un cine con un claro mensaje político que nos entretenga, sea cual sea la corriente de pensamiento que apoyemos. Yo puedo estar en contra de las políticas del gobierno pero por lo menos agradecería que me entretuvieran, porque después de todo creo que ese dinero que se utiliza para hacer cine subvencionado es también mio


jueves, 21 de enero de 2010

Ese Film de Nosotros: Our Latin Thing.

Por Jose Roversi

A todos aquellos que aman la salsa, ese genérico impreciso que reúne, precisamente, parte de los ritmos más fenomenales que se hayan creado nunca, les digo: que hay varias cosas sobre las que vale la pena tener una idea, darle vueltas a la cabeza, reflexionar si es posible. Por ejemplo: Si el disco “Bamboleate” de Eddie Palmieri y Cal Tjader es o no uno de los mejores álbumes jamás grabados. O si más bien es el “Disco Blanco” del mismo Palmieri el mejor LP de todos los tiempos. O si Ray Barreto se siente más poderoso en “Indestructible” que en “Unfinished Masterpiece”.

Preguntarse de repente si como impacto sobre la cultura norteamericana de principios de los años sesenta fue más influyente el “I Like it Like That” de Pete “El Conde” Rodríguez o el “Bang Bang” de Joe Cuba. O Si el Mambo o el Boogaloo Latino. Que si Willie Colón abandonó a Héctor Lavoe en sus últimos años.

¿Jerry Masucci y Johnny Pacheco le hicieron un gran favor a los músicos brillantes de su generación permitiéndoles al fin vivir de su trabajo? ¿O fueron esos mismos músicos quienes le hicieron un gran favor a Masucci y Pacheco haciéndolos increíblemente ricos a cambio de poco?

Chévere averiguar qué tipo de trabajo de nueve a cinco tuvo que hacer Tite Curet para redondearse la vida al tiempo que componía los éxitos (más de trescientos, incluido el clásico “Anacaona”) que generaron millones de dólares a su disquera.

¿Por qué la conformación de un grupo de eminencias que incluía a todo tipo de músicos, de procedencias y géneros diversos, desde Larry Harlow, el judío maravilloso, hasta la leyenda viviente de la salsa, Celia Cruz?

Y, para redondear esta lista de cosas que un “beginner” como yo lucha (y disfruta haciéndolo) por descifrar, queda el apartado de una fecha en particular, ésta relacionada con la historia audiovisual de la salsa: la noche génesis de principios de los años setenta en que se organizó y grabó la presentación en el Cheetah Club de la ciudad de Nueva York: un encuentro de genios, una lucha de egos; el nacimiento registrado en film de un fenómeno de enormes consecuencias sociales: Fania All Star. La movida musical latina de “El Barrio” de Nueva York. Una respuesta cultural hispana a los años sesenta y setenta: esa cosa diferente, esa cosa bella y natural, no conformista, esa cosa sabrosa y profunda, esa cosa, cosa nuestra…Our Latin Thing…

Una película que, al igual que su continuación, “Salsa”, recomiendo ver y que se encuentra, como no, en You Tube…



martes, 19 de enero de 2010

LA CASA MUDA: MIEDO REAL EN TIEMPO REAL

El día de hoy, varios escritores y colaboradores de este blog recibimos un correo del productor uruguayo Gustavo Rojo, quien nos invitaba a promocionar una cinta de terror uruguaya llamada La Casa Muda. Sabiendo lo difícil que es la realización y promoción de una cinta independiente en estas latitudes latinoamericanas, me alegré mucho de la existencia del proyecto y salí corriendo a ver el teaser de la cinta. Particularmente me gustó mucho.

Hay que destacar que La Casa Muda fue rodada en un plano único, sin cortes, en tiempo real, con una cámara de fotos Canon Mark II. El costo de la producción fue de apenas seis mil dólares y los hechos que retrata están basados en un acontecimiento real ocurrido en una casa rural del Uruguay. Al respecto dice la página web de la cinta: “En la década de los 40 dos hombres fueron encontrados en una desolada casa de campo. Estaban muertos y mutilados. Inquietantes fotografías se encontraron en la escena del crimen. La investigación de la época no arrojó resultados, quedando inconcluso y perdido en la memoria colectiva del poblado Godoy. La Casa Muda está inspirada en este episodio, tratando de cerrar y contestar las preguntas del doble homicidio”.

Aquí les dejo el teaser de la cinta y más abajo toda la información de la película y su director Gustavo Hernández.




SINOPSIS Y DATOS

Laura (Florencia Colucci) y su padre Wilson (Gustavo Alonso) se internan en una lejana casona de campo para reacondicionarla, ya que su dueño Néstor (Abel Tripaldi), muy pronto la pondrá a la venta. Ellos pasarán la noche allí, para comenzar los trabajos al día siguiente. Todo transcurre con normalidad hasta que Laura escucha un sonido que proviene de afuera y se intensifica en el piso superior de la casona. Wilson sube a inspeccionar mientras ella se queda sola abajo a la espera de su padre…. Basada en una historia real ocurrida en un pequeño poblado del Uruguay, “La casa muda” centra su relato en los últimos setenta y ocho minutos, segundo por segundo, en los cuales Laura intentará salir con vida de una casa que encierra un oscuro secreto.

Dirigida por Gustavo Hernández, fotografiada por Pedro Luque (director de fotografía del mega éxito mundial “Ataque de pánico” de Federico Álvarez) y producida por Gustavo Rojo, con un increíble costo total de U$S 6.000, “La casa muda” se interna en el terror psicológico tan poco explorado en la región, contando una escalofriante historia en primer plano y con características que la hacen única en el mercado audiovisual mundial, ya que fue filmada en su totalidad con una SLR digital, más concretamente con la cámara Canon EOS 5D Mark II, lo que hace que “La casa muda” se convierta en el primer film latinoamericano, y el segundo film en el mundo en grabarse con una cámara de fotos. A su vez, la historia está narrada en un único plano secuencia de 78 minutos, sin cortes. Lo que la convierte en la primera película de terror en el mundo en ser realizada con este particular lenguaje narrativo.

“Plano secuencia” en términos cinematográficos se denomina a la secuencia filmada en continuidad, sin corte entre planos, en la que la cámara se desplaza de acuerdo a una meticulosa planificación, generando en el espectador la sensación real de compartir las vivencias junto al protagonista.

MIEDO REAL EN TIEMPO REAL, esa es la propuesta de “La casa muda”, película que no pasara desapercibida para todo aquel que se atreva a vivir esta diferente y perturbadora experiencia cinematográfica.

Por más información visite: http://www.lacasamuda.com/ o el grupo en Facebook.

Gustavo Hernández es egresado de la Escuela de Cine del Uruguay en el año 2002 como Realizador Cinematográfico. Se distingue por un ágil manejo narrativo y visual, destacando una sutil elaboración de los personajes en el campo actoral. Dirigió una decenas de cortometrajes, que fueron premiados en distintos festivales del mundo por sus síntesis narrativa y el empleo del humor (La Carta, Informes, El Corazón Delator, etc). Se ha destacado especialmente por la realización de videos musicales, dirigiendo a bandas nacionales muy populares (NTVG, LA VELA PUERCA, LA TRAMPA, JORGE NASSER) con resultados visibles en las grandes cadenas musicales de televisión. Gustavo Hernández se desempeñó durante años en roles de Dirección, Asistencia de Dirección y Edición en importantes productoras nacionales, sumando conocimiento y experiencia del medio publicitario.

Dirección...............................Gustavo Hernandez

Producción.............................Gustavo Rojo

Dirección de fotografia............Pedro Luque

Dirección de Arte...................Federico Capra

Guión....................................Oscar Estevez

Argumento............................Gustavo Hernandez y Gustavo Rojo

Elenco:

Laura............. Florencia Colucci

Nestor............ Abel Tripardi

Wilson............ Gustavo Alonso


Miradas al margen (2da. Parte)

Por Andrea López

En una anterior entrega abordé los ensayos iniciales de esta publicación de la Cinemateca Nacional, que referían miradas reflexivas acerca de lo femenino en algunas películas recientes del cine latinoamericano.

En aquella oportunidad manifesté una crítica a lo denso de su lenguaje, que provocó una interesante discusión, a través de correo electrónico, que me ayudó a comprender que el libro tiene como propósito fundamental servir de guía a las teorías fundamentales para hablar de representación, exclusión y resistencia en los ejes de género, sexualidad, raza, clase y colonialismo contra-cultural.

De modo que, antes de adentrarme en los textos de la primera parte referidos a la sexualidad y su diversidad en los imaginarios audiovisuales de nuestra región, quisiera recomendar a los futuros lectores de Miradas al Margen, (lectores en su mayoría relacionados al ámbito de la critica académica); iniciar la búsqueda de su objeto de estudio en la introducción pues ésta agrupa los ensayos de acuerdo a cada tema.

A pesar de que el libro está principalmente dirigido a teóricos, creo que es igualmente interesante para aquellos vinculados a la realización.

El tema de la sexualidad y su relación con el contexto de hibridación mexicano en el cine de Carlos Reygadas es tratado por Javier Guerrero en el ensayo Sexualidades ocultas, cuerpos enterrados. Carlos Reygadas y sus lecturas de Pedro Páramo. Tal y como lo indica el título, el autor se ocupa de ubicar paralelismos entre la obra del joven director mexicano y el escritor Juan Rulfo. Estos paralelismos aparentemente ocultos, hallan su encuentro inicial en la sustitución de nombres que explicitan la naturaleza por aquellos que la evocan.

En el caso de Japón (2002), la denominación obedece a un sol que sale y se oculta, mientras que Pedro Páramo sustituye a una intención primigenia de denominar su novela como “La estrella junto a la luna”.

Esta sustitución tiene como intención proponer un viaje iniciático hacia sitios que, a pesar de encontrarse en México y referir fenómenos harto comunes, resultan inhóspitos o “extranjeros” para sus protagonistas. De modo que tanto la película de Reygadas como la novela de Rulfo, desarrollan el viaje iniciático de sus personajes: En Japón, el hombre debe tomar una ruta llamada “El Caracol”; mientras que Juan Preciado en la novela de Rulfo, también pregunta cómo llegar a Comala. Ambos viajes presuponen la introducción al México profundo que se halla signado por la dislocación y la muerte: Al inicio de Japón, el hombre desprende la cabeza del cuerpo de una paloma ante las débiles manos del niño cazador. Poco después hace saber que ha venido hasta el fin del mundo para matarse.

De modo similar, Juan Preciado viaja a Comala por una promesa que le haría a su madre antes de morir. En ambos discursos también se señala un paralelismo entre estas realidades tejidas por mujeres. Y es que este ingreso a lugares que evocan el centro de la tierra evocan, para Guerrero, los vientres originarios de las diosas mesoamericanas: Juan Preciado es recibido por Eduviges, Damiana y Doloritas. En Japón, Reygadas tras hacer un casting a cerca de 300 mujeres para protagonizar su filme, dio casualmente con Magdalena Flores (Ascen), una mujer cuyo cuerpo delata las marcas del tiempo y que es oriunda del lugar.

Según el director, su protagonista no podía ser una actriz profesional, pues ésta tardaría años para imitar y desprenderse de sus maneras, y su resultado frente a la cámara seguiría siendo artificial: “… Ella (Magdalena Flores) es parte del paisaje ahora. Ella es casi una alegoría de la crudeza del cañón mismo. Con el viento y el sol su rostro está tan arrugado y marcado que parece tallado. Pero cuando se desnuda parece más joven de lo que es…”

Otro elemento que confluye en ambos discursos, es el de la religiosidad. Para Reygadas, la mujer ve en Jesús su propio ideal erótico. La erotización del ícono religioso cancela el borramiento sexual que profesa el cristianismo. De modo que la protagonista (Ascen) reinventa su erotismo y lo vuelca a la religión. Juan Preciado también plantea en la novela un viaje a Mitlán en busca de la gran madre. Aquí se encuentra con Susana San Juan quien, según el autor, también encarna a estas diosas enterradas mesoamericanas.

Esta alegoría de mujeres que encarnan lo primitivo rebasan a la masculinidad. Dice Reygadas: “En Japón quería ir en contra de ciertas convenciones, las cuales siempre me han molestado porque no se corresponden con la realidad. Algunas de ellas tienen que ver con esa idea de que las mujeres son el sexo débil, que la gente vieja no sabe nada y que la educación lleva necesariamente a una satisfacción plena. En Japón Ascen es una mujer vieja y sin educación. El hombre es más joven, más cultivado. Pero al final, Ascen es la más fuerte, la más sabia y probablemente la más feliz de los dos”.

En Batalla en el Cielo (2005), también se plantea la sexualidad como experiencia iniciática aunque se invierte el rol pues en esta película es Ana quien regresa de un viaje a la ciudad de México. En la ciudad, la espera Marcos, su chofer de rasgos indígenas quien, a petición de la joven blanca, la lleva a una “boutique” en donde ella se prostituye. El romance entre Ana (joven blanca de estrato medio alto) y Marcos (chofer indígena de estrato humilde) plantea, en palabras de Guerrero, el romance fundacional de la nación mexicana.

Sin embargo, esta relación naufraga cuando Ana lo deja solo en la cama. Aquí, dice el autor, el romance no sólo se hace imposible sino que es cancelado. El chofer, también casado, se halla a lo largo del filme supeditado a las voluntades de Ana y su esposa. Esto según el crítico, queda absolutamente demostrado en la exaltación del sexo explícito en el filme: las relaciones de Marcos y su esposa, así como de Marcos y Ana. El elemento religioso está siempre presente: en las peregrinaciones guadalupanas, en la escena en la que Marcos y su esposa hacen el amor frente a una imagen religiosa que sirve de espectadora.

Coincidimos con Javier Guerrero en que el filme de Carlos Reygadas se interesa por la materia, por las diferencias raciales, por el romance imposible de la clasista y racista nación mexicana. El izamiento de la bandera es una constante, al igual que las diferencias socio-raciales en México. Tras este estudio inician una serie de ensayos referidos a la diversidad sexual.

En Una utopía posible: Doña Herlinda y su hijo, o los límites del patriarcado; Bladimir Ruiz analiza la película del mexicano Jaime Humberto Hermosillo, la cual narra la historia de Rodolfo y Ramón, una pareja que al inicio del filme no logra encontrar un espacio donde mantener relaciones íntimas con cierto grado de libertad, pues se ven obligados a encontrase en la pensión en la cual vive Ramón donde es constantemente interrumpido. Herlinda, madre del pediatra Rodolfo, se entera de lo mal que lo pasa su hijo e invita al amante a vivir en su casa pues la cama de Rodolfo es lo suficientemente grande para ambos. Sin embargo, Herlinda casa su hijo con Olga, lo que le produce una fuerte depresión en Ramón que pronto es sosegada cuando, tras el nacimiento del bebé de Olga y Rodolfo, la familia permanece unida en una nueva heterodoxia familiar: la convivencia de Ramón, Rodolfo, Olga y el bebé, de quien Ramón es padrino.

La película expone así, no sólo una transgresión a los cánones represivos de la heterodoxia hegemónica (el matrimonio y la familia) sino también, al retratar personajes homosexuales absolutamente alejados de los estereotipos “afeminados” o “depravados”. Por otra parte, y según Ruiz, el filme también rompe con las convenciones del “activo” visto como el macho; y el “pasivo” generalmente asociado al “maricón” o el “afeminado que se deja penetrar”, al mostrar a personajes que intercambian roles en la cama. Por lo general se asume que el “activo”, es quien lleva el poder no sólo porque es quien penetra; sino también porque lleva una supremacía de clase: Rodolfo es médico, mientras que Ramón no es profesional.

Esta convención de clase queda también rota en el intercambio. La película a decir de Ruiz: “se erige como una resistencia al patriarcado, a la homofobia, a los procesos simplificadores de formulación y configuración de identidades, resistencia a la definición”. El filme propone así, “una utopía de tolerancia”.

Hacia una historia del cine y el video puertorriqueño queer, de Lawrence La Fountaine-Stokes, examina la complejidad identitaria de esta filmografía caribeña pues mucha de ella se ha realizado en (o desde) los Estados Unidos. Un ejemplo es el cine realizado por Rose Troche y Miguel Arteta que, si bien trata el tema homosexual, lo hace desde la experiencia angloamericana, afroamericana y chicana.

Sin embargo, el cine y video queer puertorriqueño tiene según el autor, una larga tradición que va desde el corto documental La fiesta de Santiago Apóstol en Loíza Aldea (Ricardo E. Alegría, 1949), hasta pelis como Fuego en el alma (Colberg, 2002) y los recientes capítulos dirigidos por Rose Troche en la serie televisiva Six feet under.

Al principio, la discusión abierta de la sexualidad lésbica, gay, bisexual o transgénero obedeció a la representación dentro del contexto de la burla, de la parodia o del carnaval; así como del travestismo. Entre sus primeros exponentes se hallan Mario Montéz y Holly Woodlawn, quienes participaron en películas experimentales dirigidas por artistas gays puertorriqueños y angloamericanos como Paul Morrisey o Andy Warhol.

Sin embargo, a partir de la década de los ochentas, la representación de la militancia de la comunidad LGBT que no son travestis se hizo presente en diversos filmes de corte documental y de ficción. Entre los títulos más destacados de este cine señala el autor: AIDS in the barrio: eso no me pasa a mí, documental de Frances Negrón-Muntaner y Peter-Biella (1989) sobre puertorriqueños y latinos que enfrentan la crisis del sida en Filadelfia. Documentales como: Las minas de Sal (1990) y La transformación (1995) de Susana Aikin y Carlos Aparicio, que tratan el tema de travestis hispanas sin casa en la ciudad de Nueva York, también son filmes notorios dentro de esta tendencia.

En el plano de la ficción, las pelis reseñadas como más relevantes son Go fish de Rose Troche (1994) y Brincando el charco de Frances Negrón-Muntaner (1994) que expone tres días en la vida de Claudia Marín, una fotógrafa lesbiana puertorriqueña que se halla “sexiliada” en Filadelfia debido al rechazo de su familia. Entre las recientes, se recomiendan el documental Boquita (Carmen Oquendo y Richard Villar, 2005) que trata sobre una travesti dominicana en Boston, y las ficciones: Fuego en el alma (2002) de Abdiel Colberg que explora el tema del hombre que engaña a su esposa al mantener en secreto su doble vida y relación gay; así como Piñero (2001) dirigida por León Ichaso, que trata sobre la vida del poeta nuyorican bisexual Miguel Piñero.

Hacia un tercer cine queer, de Michael J. Horswell aborda las obras Dependencia sexual (2003) y Quién mató a la llamita blanca (2006) del boliviano Rodrigo Bellot. En lo personal, el ensayo se me hizo sumamente interesante pues, más allá de la novedad de este tema y autor en Bolivia, plantea la urgida inclusión del tema homosexual en la nueva ola del “tercer cine”.

En palabras de Horswell: “En su apogeo las películas del tercer cine latinoamericano proveyeron a los espectadores de mensajes contracoloniales que tenían como intención promover una conciencia revolucionaria que produjera nuevas sociedades, la mayoría dentro de los discursos nacionalistas. Sin embargo, estas importantes películas no abordaron directamente los temas de la sexualidad queer. Sólo recientemente en la década de los noventas fue protagonista de una oleada de películas queer, dentro y fuera de Hollywood que incluyen varias de América latina”.

El comentario de Horswell pone sobre el tapete una revitalización de ese “tercer cine” que en los sesentas, a pesar de erigirse como contra cultural y revolucionario, se hizo desde una visión hetero-masculinista.

Para Horswell, la obra de Bellot no sólo transgrede al antiguo tercer cine en su propuesta queer, sino también al colocar sobre el tapete el tema transnacional: “El nuevo tercer cine debe distanciarse del viejo modelo, en el que la resistencia fue situada exclusivamente en el tercer mundo. Es ahora necesario mover la cámara para focalizarse en los márgenes y los intersticios del poder global”

En Dependencia sexual, la trama gira en torno a Jessica, una joven de clase media baja que se debate entre el amor de Joshua, un joven de su misma clase social y de Fabio, un joven de clase alta y de considerable movilidad trasnacional. La peli introduce el recurso de la pantalla dividida para exponer estas dos realidades y sentimientos encontrados.

En Quién mató a la llamita blanca, un road movie con visos estéticos de camp y kitsch que narra la persecución de dos super-héroes bandidos cholos que intentan cruzar la frontera boliviana para entregar un paquete de cocaína a un mafioso gringo; lo queer se manifiesta cuando el personaje de Mr. Bolivia, un gringo nacido en ese país pero criado en los EEUU, se ve forzado a vestirse de chola indígena y evoca los comentarios racistas de la real Miss Bolivia 2004, Gabriela Oviedo.

Finalmente, la ecuatoriana Lucía Herrera, analiza la película Carandirú (2003) de Héctor Babenco en el ensayo Memorias, cuerpos y narraciones en el espacio de la prisión. Esta película, que se destaca por estar inspirada en un testimonio real: el del médico Drauzio Varella, expone un mundo que obedece a una lógica propia y que elude la injerencia directa de la autoridad estatal y sus mecanismos de control. Es así como dentro del universo carcelario confluyen diversos grupos homosociales y, a pesar de que la heterosexualidad se manifiesta como marco ideológico dominante en personajes como el bígamo Majestade, la homosexualidad es plenamente aceptada, no como una manifestación de la masculinidad distorsionada, sino como cabal expresión de un tipo distinto de feminidad.

Lady Di, se convierte así en un personaje clave de la película que padece la aprobación de su matrimonio con Sem Chance por parte de su madre y el rechazo absoluto de su padre. Sin embargo, en el universo carcelario esta pareja se consolida como una nueva y estable unidad familiar, ya que no padece el conflicto de la ruptura espacio público-privado, que sí afecta a los otros reclusos con parejas e hijos afuera.

Para concluir y desde una percepción muy personal, creo que sería muy grato encontrar próximamente algún estudio relacionado al tema en el cine venezolano. Si bien no son muchas las películas que abordan la diversidad sexual, existe ya un corpus que permitiría generar reflexiones acerca de cómo se aborda este tópico en ciertas miradas del imaginario nacional, tales como: Macho y Hembra (Wallerstein, 1984); 100 años de perdón (Saderman, 1984); Secuestro Express (Jakubowicz, 2003), El Tinte de la Fama (Bellame, 2008); los documentales: Locos danzantes de Lagunillas (Rodríguez, 2006), Pasarelas Libertadoras (Bravo, 2009) y el largo por estrenarse Cheila, una casa pa Maita de Eduardo Barberena.

Sin duda en tiempos de globalización, democracia y nuevas construcciones identitarias, el tema se hace imperioso y harto interesante para aquellos que seguimos el cine nacional y latinoamericano.